30 septiembre, 2019

Objetos de otra fe

de Ana Sánchez Acevedo | Inéditos

Del Agnus Dei de Zurbarán

1
Sin otros elementos
que la presencia simple
volumen o textura
de animal y de mesa

Como oveja a la muerte fue llevado
como cordero mudo
y así no abrió su boca

2
Porque no hubo de simple
entre mudez y filo
sino baba y comenta para calmar los ánimos
apretar las barrigas

Y el natural que dice
lo estima más que cien carneros vivos

qué entonces
de simpleza

Nuestra historia de grasa:
espesura en el diente lengua gorda pesando
y capas de saliva sobre toda
mesa animal volumen

que a la tierna molleja abríamos la boca
para negando en carnes
quede mudo el carnero

3
fondo neutro
de objeto apetecible
volumen y textura
dispuestos en la estraza
para mercado género:

se vende lana buena de oveja recién viva

*

La manera en que funcionan las cosas
es dejándose entrar
o cerrándose afuera.
La manera en que funcionan
las cosas
consiste en que tenemos
que creer en las cosas
como en una polea.
Nunca de forma simple
no corriente: lo azul
entumecido dentro del azul
lo púrpura tullido de su mismo decirse.
Objetos del deseo
que abierto tras de sí
se embota de nosotros: objetos
de otra fe. La manera
en que las cosas dejan
de funcionar
consiste en solidez, la resistencia
disminuida o
exprimida de su propia
ventaja.
La manera en que funcionan las cosas
finalmente es
creer que están ahí
que incapaces se ilustran
dejadas de sí mismas.
Rodar, fluir, paralizarse
agua que baja
que hace accionar palancas, llaves
carretes, manivelas y poleas
pendientes de la densa
cabeza, el horizonte
desconcertado de su mano. Nada
resuelto en el enganche
del que tarde o temprano
algo descuelga.

[Sobre The way things work, de Jorie Graham]

*

Hasta ahora había una línea
haciendo de labio. Después lo apropiado
crece, parecido a las magdalenas
levando. Y en el tajo redondo
ese pelo que vibra

que es un zumbido. Y por
cada ángulo
un bulto o una curva
y el gramaje abundado
irrumpiendo su eje. Cómo gana

lentamente grosor. Aquí los brazos
estirados se amoldan
a la armadura inútil. Pieza a pieza
montada
con lo que sobra.

                                                       Guarda
pierna, nuca, memoria en aquel punto
en que lo semejante
desaparece.
Para que toda fuerza
atine a golpearlo.

[Sobre Self-portrait with a swarm of bees, de Jan Wagner,
traducido por David Keplinger]

*

Mil novecientos noventa y seis. 5pm

Cualquier cosa un domingo la tarde puede ser
que estuvieras
por sentarte en la entrada
bajo el tejado ajeno mirando hacia los árboles
y no viendo los árboles, no el río, no la lluvia:

los círculos que el agua
hacía de golpe
desde esa parte grande que la memoria inventa
—expandir, disolverse, intersectar
o repentinamente subir
las manos que han estado
descansadas contigo, descansando del filo
de la hoja. El realce

que ese agua construye
para hacerte pensar. E imaginas entonces
con la vulgaridad de la extrañeza
por ahora, con anhelo del gesto
que repite:
aquí estamos
aquí también no vamos a estar
a veces.

[Sobre 1996, V, de Wendell Berry]


Ana Sánchez Acevedo / Elche, España, 1983. Trabaja como docente e investigadora universitaria. Estos textos forman parte de su único libro de poemas hasta la fecha, Teatro anatómico, todavía inédito y en proceso de composición.