Dante en el cero atómico

Los promotores de una encuesta me han preguntado: “¿Qué significa Dante para usted hoy en día?”. Puesto que Dante fue el poeta más destacado de la literatura europea, para mí es como si me preguntaran: “¿Qué significa para usted hoy en día la poesía?”. Esto no me molesta del mismo modo que ciertas encuestas, realizadas por críticos internacionalistas, como por ejemplo: “1. ¿Qué piensa usted de la novela soviética contemporánea? 2. ¿Qué piensa usted del nouveau roman?”, etcétera. Porque la novela soviética contemporánea y el nouveau roman me afectan lo mismo que la temperatura mínima de antes de ayer en Manila

Leer más

Cuauhtémoc

Llora, Tenochtitlan; justo es tu duelo:
Honrar debe tu llanto la memoria
Del bizarro caudillo a cuyo anhelo
La amada patria se cubrió de gloria.
Llora, Tenochtitlan: el raudo vuelo
De Cuitlahuác, tu genio de victoria,
Fiera atajó la inexorable muerte,
De faz cambiando tu futura suerte.

Leer más

Música porque sí

Música porque sí, música vana,/
como la vana música del grillo,/
mi corazón eglógico y sencillo/
se ha despertado grillo esta mañana./
¿Es este cielo azul de porcelana?/
¿Es una copa de oro el espinillo?/
¿O es que en mi nueva condición de grillo/
veo todo a lo grillo esta mañana?

Leer más

El Anáhuac

Por diez veces la perla de los cielos,
Astro de paz, cuyo fulgor platea
Los seculares cedros de los bosques,
De los abismos las lejanas quiebras:

Por diez veces su disco, que apacible
La faz amabilísima semeja,
De un ángel, que vigila por él triste,
Desde el cenit de la cerúlea esfera:

Leer más

Los venenos de la literatura

En 1906 varios poetas viajan juntos en barco para dirigirse a Río de Janeiro; trabajan como diplomáticos y se dirigen a un congreso. Rubén Darío, de Nicaragua, coincide con Juan Ramón Molina, de Honduras. Pese a la diferencia de edad (el primero nació en 1867 y el segundo en 1875) ya están unidos por una fuerte amistad, que nace durante su primer encuentro en Guatemala en 1890. Darío ha causado una fuerte impresión en el más joven y ha influenciado sus lecturas. Se lanza un desafío y cada uno debe escribir un poema destinado a ser leído en público a su llegada. Molina lee su “Saludo a los poetas brasileños” y Darío rompe el suyo y abraza con respeto a su “poeta gemelo”… La prosperidad, por desgracia, no ha tenido el mismo respeto por este poeta de Honduras.

Leer más

Jicoténcal

Este poema apareció en la séptima entrega del Semanario Ilustrado, fechada el 12 de junio de 1868 en la ciudad de México, una publicación periódica que circuló viernes tras viernes hasta noviembre del referido año, y en la que colaboraron Alfredo Chavero, Luis Gonzaga Ortiz, Nicolás Pizarro y Rafael de Zayas Enríquez, entre otros, y en la que fueron dos presencias constantes Ignacio Ramírez y Guillermo Prieto. ¿Se debe a Fidel el interés en este poema de Plácido? A saber.

Leer más

Idea Vilariño, traductora de Shakespeare

La búsqueda de una comprensión mayor. Un acercamiento a alguien que es poeta. Esa es la dificultad que tiene, tratar de interpretar a un poeta de otra época. No sé cómo lo harán otros, para mí la tarea es muy lenta, muy cuidadosa. Hay noches que me paso horas con una palabra. Se me fue la noche e hice tres renglones, porque no encontraba la palabra correcta.

Leer más

Las crónicas oscuras de la muerte

Quizás un corazón aquí olvidado
yace que ardió con fuego esclarecido,
la mano que un imperio hubiese alzado
o la viviente lira estremecido.

Pero el Saber no abrió su libro vasto,
no le mostró el botín de las edades,
y la Miseria heló el venero casto
del alma entre sus secas soledades.

Leer más

Como la tierra cuando la parte el rayo

En la habitación apenas iluminada
tuve una dicha fugaz:
la visión de tu cuerpo desnudo
como un dios yacente.
Eso fue todo.

Indiferente
te levantaste a buscar tus ropas
con naturalidad
mientras yo temblaba estremecida
como la tierra cuando la parte el rayo.

Leer más

Dos poemas a Carmen

Hay una presencia constante en la biografía y en la obra de Francisco Tario (1911-1977) y es Carmen Farell, a la que conoció en 1930. Se casaron en 1935 y tuvieron dos hijos, Sergio y Julio; en 1967, sorpresivamente, ella pasó a poblar otros universos y se transformó en el “mágico fantasma” que preside Una violeta de más (1968), según la conocida dedicatoria de ese libro de cuentos fantásticos. Se dice que Tario aguardó desde entonces el momento de poder estar de nuevo con Carmen. El título de ese tomo se refiere a las flores de violeta que acompañaban la correspondencia entre ellos en el tiempo de su noviazgo, de 1930 a 1935… De esa época son este par de ejercicios poéticos tempranos que fueron escritos, precisamente, para Carmen Farell por el entonces joven deportista Francisco Peláez Vega, arquero del Club Asturias.

Leer más