Santa Fe, Argentina, 1959. Poeta, ensayista y traductor. Es autor de los libros de poesía Esperanzas y duelos (1981), Camino de la noche (1989), Abrigo contra el ser (1993), País del aire (1996) y El hombre ausente (2004), entre otros. En 2006, la editorial española Pre-Textos publicó una antología de su obra poética bajo el título Si hoy fuera siempre. Ha traducido a autores como Nerval, Horacio, Shakespeare, Virgilio, Catulo, Petrarca, Baudelaire, Mallarmé, Rimbaud, Keats y Auden.
Alejandro Bekes EN
PERIÓDICO DE POESÍA
Mi hermano Manuel
Todo poeta auténtico es para su lector un hermano. Yo ahora estoy viejo y sólo las palabras pueden consolarme. Por eso leo, o, mejor dicho, releo a los poetas; no me importa tanto saber de qué tiempo o de qué país han sido. Yo el tiempo y el día y el país ignoro. Me basta lo que han escrito, si es bueno, si me deja un poco de música en el oído o en el alma.
Leer másBaudelaire, el albatros
Baudelaire, más que otros poetas, invalida toda pretensión de objetividad, invita más bien a referir la experiencia de leerlo. Y aun esa experiencia debería datarse, porque el Baudelaire que nos fascinó en la juventud tiene una faz diferente a los ojos del lector maduro o del lector que envejece, a punto tal que este último se asoma de nuevo a sus poemas y se pregunta, perplejo: pero ¿quién era entonces, quién es Baudelaire? Y sobre todo, ¿qué es?
Leer másTraductores conversos (2)
Veamos un poco lo que han hecho con la estrofa de Borges un traductor francés y un italiano. […] Los lectores franceses se habrán quedado con la idea de que Borges inventó una linda metáfora sobre la moneda de los días, pero que dijo también una ramplonería irremediable, a saber, que el mar existe desde siempre. El italiano, no sé por qué, se sintió autorizado a agregar el amor a las mitologías y cosmogonías del poeta, pero al menos intentó, aunque torpemente, dejar indicada la oposición entre “estaba y era”, que por supuesto es exclusiva del castellano.
Leer másTraductores conversos
Tocar una palabra, modificar una sílaba disminuiría esta música. El traductor se acerca a un poeta con verdadero pudor y en verdadera soledad. Trata de convertirse en aquel a quien va a traducir, aunque sabe que su empeño, como el del amor, nunca podrá cumplirse del todo.
Leer másAtrévete a saber
Hay un contraste aparente y una armonía profunda entre las dos primeras Epístolas de Horacio. En la primera (dedicada a Mecenas), el poeta afirma que no está tutelado por una escuela ni dispuesto a jurar por la palabra de maestro ninguno, y que se refugia adonde lo arrastra la tempestad; en la segunda (dedicada a Lolio), hallamos el magnífico lema sapere aude, “atrévete a saber”, que al mismo tiempo interviene en el debate filosófico coetáneo y lanza al porvenir un mensaje que no será desoído.
Leer másPoesía, donde se la encuentre
Borges descubrió la historia y el epitafio de Droctulft en cierta página del libro La poesia de Benedetto Croce. Busqué ese libro por años; al fin, mi esposa Celina y yo dimos con él en una librería de Roma, cerca o dentro de la estación Termini, hacia fines de octubre de 2010. Diez días más tarde, creo, encontré la Historia Langobardorum de Pablo el Diácono, en un reducto de Asís, al lado de los ciertamente insulsos Fioretti de San Francisco. Como sea, siempre quise saber más sobre el animoso y transfigurado guerrero Droctulft…
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