2 septiembre, 2019

Ese animal que nunca está quieto

de Ángel Vargas | Inéditos

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Mientras acordonan sus zapatos
mis amantes suelen preguntar
a qué me dedico.
Miran la habitación con libros apilados,
gafetes colgando de un clavo en la pared:

       Fulanito de Tal
        Escritor

     ¿Y dónde se consiguen tus novelas?
          Pienso
en la distribución caprichosa
de títulos de poesía.
          No sé
si su pregunta esconde
un interés genuino
o los cordones del zapato se resisten
y el nudo de la voz se suelta
porque el silencio es algo a lo que temen.

Mis amantes no suelen ser lectores,
mis amantes acaso
leyeron algún libro
de los planes de estudio,
tienen profesiones útiles,
afore y prestaciones
y están inscritos en algún seguro
de emergencia. Yo
que tengo emergencias casi siempre 
no tengo seguro alguno.

Mis amantes no preguntan por qué
    la obstinación
      de ir bajando
en la escritura,
les importa el descenso
de otros modos.

Alguna vez
crucé con la mirada de un muchacho
en el vagón del metro.
Terminamos en casa.
Le asombraron la cantidad
de libros y la música
que sonaba
aleatoriamente. En esa juventud
recordé la maravilla de conversar
con alguien que no sabe
la importancia de una cuenta de ahorro.

Al final de esa noche me dijo que se iba
a estudiar a Canadá y que sería pintor.
La ilusión era tanta.
Le regalé mi libro y anoté
número de teléfono y correo electrónico
en la última página
con la esperanza de que al leerlo
descubriera la pequeña sorpresa.

No supe más de él.
Nunca recibí mensajes.

 
Escriben los exnovios

por lo demás

   ya casi

      he olvidado

 

la vida va

aunque siempre

    el después

        ese animal

        que nunca

        está quieto

 

creías que no hay opción

pero al cuerpo

      le basta

otro estallido

para volver

a abrirse.

 

 

Huéspedes

No olvidéis la hospitalidad, que por ella algunos,
sin saberlo, hospedaron ángeles
Hebreos 13:2

 

llegaron

  con sus lenguas

 

se instalaron

junto a todo lo lento

      y cerrado

que era nuestro

 

cuerpo servido

a la mesa

de las degustaciones

lengua para escaldar

a los que añoran piel

 

saciaron

  con lentitud

y abrieron

  nuestros sellos

y se fueron

metiendo

hasta ocuparnos

con su músculo y todo

de forma maratónica

hasta el amanecer

hasta la rotación

de la casa

y el cuerpo

 

y no pudimos

correrlos

por no faltar

      bíblicamente

   decirles

ya es muy tarde

trabajamos

mañana

 

 

y aquí siguen

   su carne

metiéndose

   en la carne

 

pero no

hemos podido

decirles

   que se vayan.

 

El pez que se da cuenta

darse cuenta no es
abrir los ojos

es más
el estremecimiento
la intemperie
cayendo
con sus redes
a la espina dorsal
el deseo
atado
desde el párpado
a la primera luz

quién sabe si la muerte es un regreso
del que no somos parte
quién sabe si hay regreso
hacia algún sitio
¿te acuerdas?
un par de vertebrados
discordantes
siendo complementarios
pero nosotros no
en la sangre
contra ningún abismo

el cuerpo es una herida
que migra
fisura por donde
recibimos
la conciencia

clausurados
para la comunión
nos parecemos
al pez
guillotinado
su cabeza
en bandeja
de la tarde
sabemos
el corazón no sirve
para comunicar
peligros
o contagios
existe una demora
en los reflejos
   el pez no quiere
   irse

se llama tempestad
pero decimos 
carne
por donde entra
el miedo

al levantar la red
nos queda sólo el agua
        enloquecida
        en lo que sí da
        en lo que es SIDA.


* Estos poemas pertenecen a Antibiótica, libro ganador del Premio Nacional de Poesía Joven Elías Nandino 2019, de próxima publicación por el Fondo Editorial Tierra Adentro.


Ángel Vargas / Acapulco, Guerrero, 1989. Poeta. Estudió Lengua y Literaturas Hispánicas en la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM. Es autor de A pesar de la voz (Mantis, 2016), Límulo (FETA, 2016), El viaje y lo doméstico (Praxis, 2017) y Antibiótica (FETA, 2019). Ha sido becario del PECDA Guerrero, del Programa de Jóvenes Creadores del FONCA y de la Fundación para las Letras Mexicanas. Obtuvo el Premio Nacional de Poesía Joven Elías Nandino 2019.