10 junio, 2019

Cinco sonetos

de Ernesto Hernández Busto | Inéditos

Caballería

A vista de las aguas descendía
y sin saber en dónde se encontraba,
sintiendo cómo el viento lo rozaba,
no hallaba pie, y apenas conseguía

ver en lo oscuro quién lo perseguía.
Por mucho que insistiese no llegaba,
con tantas ganas, solo se quedaba
(sin camino ni dios ni profecía).

Una fuga del cerco, una corriente,
una desolación, el abandono,
la indiferencia de quien nada siente

y ciego ante la muerte busca el tono
de palabras nocturnas, medio ausente,
entre caballos, lejos de su trono.


* El poema usa como una especie de pie forzado los célebres versos finales del Cántico espiritual de San Juan de la Cruz:

“Que nadie lo miraba,
Aminadab tampoco parecía,
Y el cerco sosegaba,
Y la caballería
A vista de las aguas descendía.”

Ese “personaje” del poema, que tiene algo de King Lear y de Sebastián de Portugal, rey desaparecido, es también un homenaje a la figura del poeta-soldado español (Garcilaso, Cervantes, Francisco de Aldana, que a los 41 años decide que ha llegado su hora y muere matando entre la morisma de Alcazarquivir).


Refranero

Si muerto el perro se acabó la rabia,
y en casa del herrero no hay cuchillo;
si del caballo nadie vio el colmillo
porque era regalado (aunque de Arabia).

Si vales tanto como lo que tienes
pues en lo oscuro sólo hay gatos pardos,
y son buenos o malos los bastardos
sin punto medio: cosa de los genes.

Y si es verdad que aquel que se levanta
más temprano ya tiene algo ganado
y Dios lo mira con benevolencia,

también parece ser palabra santa
(a un pecado le sigue otro pecado)
la de ese juez que dicta sin sentencia.


Confesiones

Having bumped into memory time learns its impotence.
Ebb tide. I smoke in the darkness and inhale rank seaweed.

Joseph Brodsky, Brise marine

Entonces otra vez se hizo de noche
y tuve ganas de ir a respirar
el acre olor salido de otro mar
o cultivar el arte del reproche.

También, como al poeta, me llegaban
mil noticias ansiosas, evidencias
detalladas de tus nuevas urgencias:
la distancia y el tiempo no bastaban.

Ya con los años me sentí incapaz
de sentarme a escribir algo ofensivo
para juzgar a un cuerpo tan locuaz;

guardé tu foto como algo exclusivo,
sin trucos, sin arrugas, tan vivaz…
La memoria venció a lo sucesivo.


Lorem ipsum

Dolor de cinco siglos rebajado
y convertido en texto de relleno,
mustia advertencia contra el desenfreno,
exquisito cadáver del pasado.

Cicerón que se anuncia en las pantallas,
meme de anonimato consagrado,
comodín de un tipógrafo ocupado
en ordenar sus tristes antiguallas.

Nadie lee, ni piensa, ni recita
el denso corta-y-pega que dejamos
para que otro después copie la cita.

Como un embrujo, nunca atravesamos
el muro blanquinegro que se imita:
ni el dolor —ni el sentido— recordamos.


* Lorem ipsum es el texto de relleno estándar que usan las imprentas desde comienzos del siglo XVI, cuando un impresor anónimo lo utilizó para componer unas pruebas. Se popularizó en los años 60 del siglo pasado con la creación de las hojas-catálogo Letraset, y más recientemente con varios programas electrónicos de autoedición para ordenador. 

En contra de la creencia común, el texto original no es aleatorio sino una cita: las secciones 1.10.32 y 1.10.33 de De finibus bonorum et malorum (Los extremos del Bien y el Mal), un tratado escrito por Cicerón en el año 45 antes de Cristo. Su primera frase “Lorem ipsum dolor sit amet…” podría traducirse como “Nadie ama el dolor en sí mismo”.


My life has been the poem I would have writ

Mi vida es el poema que no he escrito
dudando si vivirla o describirla.
Cristal sin fuego, hueso con esquirla,
comida que no sacia el apetito.

Resumo aquí los gajes del oficio.
¿Escribir o vivir? Ninguno acusa
al otro de inventarse alguna excusa
y cada cual disfruta con su vicio.

Pero tras divorciarnos de la musa
acabamos hastiados de infinito
y cortejando a una perfecta intrusa.

Toda la vida se resume en mito:
la mirada de piedra de Medusa,
las mil variantes de su mudo grito.


* El título es el primer verso de un pareado de Henry David Thoreau (“My life has been the poem I would have writ/ But I could not both live and utter it”) que aparece en A Week on the Concord and Merrimack Rivers (1849).


Ernesto Hernández Busto / La Habana, Cuba, 1968. Inició estudios universitarios de Matemáticas en Rusia y regresó a Cuba para cursar Letras. En 1991 emigró a México, donde colaboró sistemáticamente en Vuelta e integró el Comité de Redacción de la revista Poesía y poética. Desde 1999 reside en Barcelona, donde trabaja como traductor y periodista. Ha publicado varios libros de ensayo, así como numerosas traducciones del inglés, francés, latín, italiano y ruso. Recientemente ha publicado el poemario Muda (2016) y tres libros de versiones japonesas: La sombra en el espejo (2016), Jardín de grava (2017) y Hoguera y abanico. Versiones de Bashô (2018).