El palacio

No gritó, solo dejó que sus ojos se humedecieran.
Si sonrío aunque sea un poco: empiezan a afilar sus espadas.
Y tienen razón. Este no es tiempo para la alegría.

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Soy toda coraje, lluvia, semillas

Versiones de Gabriela Bejerman.



Paseo por un mercado
Tocando frutas suaves
Pelo un lichi
Lo pongo en mi lengua

Hay 100,000 millas de vasos sanguíneos en este cuerpo
Podría envolver el mundo
Cuatro veces y media

No puedo con la ciencia
La tierra encaja 108 veces en la cara del sol
Quiero hacer algo
Pero miro estas flores con cero pesos
Y soy rica

Quiero que algo se abra
Sin siquiera tocarlo

Quiero a alguien ya
Probé el sabor de los colores
Una vez soñando

 

I walk around the market 
And touch the softest fruits
Peal a single lychee
Put it on my tongue

There are 100,000 miles of blood vessels in my body
Enough to wrap around the world
Four and a half times

I can’t keep up with science
The earth fits into the face of the sun 108 times
I want to do things
But I am just staring at flowers with $0
Feeling rich

I want something to open
Without my having touched it

I want someone
I have tasted their colours before
Somewhere in a dream

*

A veces me pongo dramática
Cuento la distancia entre los dos
A veces ni siquiera estás cuando estás

Pero existe una estrella de pétalos mil
Un campo de fuerza dentro tu corazón
Que nunca deja de tocarme

Si veo pimpollos
O huelo su néctar
Si escucho pajaritos de mañana
Toco mis labios con una flor
O siento en los hombros el sol
Algo siempre te trae a mí

No me da desilusión
La luz de tus ojos
Te adoro y no sé
Cómo cuándo de dónde
Te adoro sin tener que saber
Soy de un nuevo color
Más suave, brillante
El mundo es un gran vaso
Sanguíneo para los dos

 

Sometimes I am dramatic
About the distance between you and I
Sometimes you are not here even when you are

But there is a thousand-petalled star
In a force field somewhere in your heart
That is always touching me

When I see the blossoms and
When I smell their nectar
When I hear the birds’ morning songs
When I touch a flower to my lips
When I feel the sun on my shoulders
Everything carries you to me

I know I am not disillusioned
By the light in your eyes
I love you without knowing 
How or when or from where
I love you not having to know anything at all
I am a new colour than before
Brighter and softer
It’s as though the world
Were a vessel for our love

*

Mi amor, dale la bienvenida a tu cielo interior. Yo venía pensando en los husos horarios de la espera, en la fenología de regar. No siempre me gusta despertar dentro de mí, pero a tu lado, siempre. Hacemos un dibujo cristalino tú y yo. Mi amor, la composta suena como una sinfonía en descomposición y las flores son ovnis. Todo lo hermoso muere… pero peiensa en el espacio entre montañas. El espacio al respirar. No te amo, yo te amo. Soy tu gigantesca delicia terrenal. Que vengan la rabia, la desconfianza. Que vengan, mi amor, brillando. Pero evitemos la sandía ambiental, demasiado denso. Tenme mientras llueve, dame suave confianza. Sostén este huso horario de esperar. Juntos somos una boca y se hace agua. Juntos nos preguntamos por el dibujo entre montañas y mínimos cristales. Para ti soy gigante. Una minúscula nave espacial. Despierto a la certidumbre a tu lado, amor. Me pierdo en los husos horarios de anhelar. Fui una semilla de sandía. Me marchité. Para ti me pudrí, ahora soy nueva. Me desperté tan hermosa como una pregunta. El amor es ese espacio entre montañas que une la distancia. El amor es una sandía estrellada contra la vereda. Me desperté abierta igual que el cielo para ti. Soy toda coraje, lluvia, semillas.

 

Welcome the sky inside of you, baby. I have been wondering about the time zones of waiting and the phenology of watering. Waking up inside of myself isn’t always beautiful, but waking up beside you is beautiful all the time. The pattern we make together is crystalline. Baby, the compost in the biodegradable bag in the plastic bin is a symphony of decay, and flowers are sometimes spaceships. All beautiful things die, but think about the space between mountains anyways. Think about the space between breathing. I am not in love with you, I am love with you, baby. I am your gigantic earthly delight. Come rage, come uncertainty. Baby, brilliantly. Come, avoid the ambient watermelon. It is too heavy. Hold me in the gentle rain with certainty. Hold this time zone of waiting. Together we make a watering mouth. Together we wonder about the pattern between mountains and the smallest crystals. I am gigantic for you. I am a tiny spaceship. I am waking up beside you in certainty, baby. I am wandering between the time zones of our longing. I have been a watermelon seed. I have wilted. I have decayed for you, baby, I am new. I have been waking up as beautiful as wondering. Love is the space between mountains that holds distance together. Love is a watermelon smashed on the sidewalk. I have been waking up as open as the sky for you, baby. I am all guts and seeds and rain.

*

Escribo para no sentir. Persigo pentáculos en un centro comercial. Cómo me deprime no haber comido nada más que pan toda la semana. Haber sacado dinero que no tengo. Por culpa de la ternura perdí el apetito. Abandoné mi cuerpo. Me lo olvidé. Lo sexualicé. No me toquen. Entre la nieve sucia, trato de defender un invierno que no sea triste ni horrible y en donde yo no esté tan partida. Dijiste que algo se te rompió adentro y por eso no me puedes querer. Lo dijiste y no se me desprende. Voy sin compás espiritual, transpirando en calzas de leopardo por los pasillos de los déppaneurs. Ya no sé qué vine a hacer aquí. Olvidé las mandarinas, ahora están podridas. La ciudad se achica, siniestra. Mi existencia me está consumiendo. Soy menos que una persona enamorada. Todo lo que creí ser, fue.

 

Writing to distract my self from feeling. Chasing pentacles along Plaza St-Hubert. Feeling depressed because I have been eating nothing but bread all week. Withdrawing money I don’t have. Losing my appetite for tenderness. Abandoning my body. Forgetting my body. Sexualizing my body. Don’t touch me. In the dirty snow, trying to manifest a reality where winter isn’t sad and disgusting and I don’t feel so severed. Because you said something inside you was broken and that it was keeping you from loving me. And that has become something that doesn’t come off me. Without spiritual compass, sweating in leopard print in the aisles of dépanneurs. Forgetting what I’m doing here. Forgetting to eat the mandarins—they rot. The city becomes smaller, more sinister. My existence is consuming itself. I am less like a person in love. All the things I thought I was, I no longer am.


No huyo, no espero

Eros, el más cruel de todos los dioses,/ ¿por qué me trajiste a la tierra oscura?/ Al crecer, las niñas/ son excluidas de la luz/ y lanzadas a un cuarto oscuro./ ¿No flotaba mi alma como una estrella feliz/ antes de ser atrapada en tu anillo rojo?…

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Árida piedad

Versiones de Carlos Vitale.

 

Fragmento epistolar, al muchacho Codignola

Querido muchacho, sí, claro, encontrémonos,
pero no esperes nada de este encuentro.
Si acaso, una nueva desilusión, un nuevo
vacío: de aquellos que hacen bien
a la dignidad narcisista, como un dolor.
A los cuarenta años yo estoy como a los diecisiete.
Frustrados, el de cuarenta y el de diecisiete
pueden, claro, encontrarse, balbuceando
ideas convergentes, sobre problemas
entre los que se abren dos décadas, toda una vida,
y que, sin embargo, aparentemente son los mismos.
Hasta que una palabra, salida de las gargantas inseguras,
aridecida de llanto y deseo de estar solos,
revela su irremediable diferencia.
Y, además, tendré que hacer de poeta
padre, y entonces me replegaré sobre la ironía,
que te incomodará: al ser el de cuarenta
más alegre y joven que el de diecisiete,
él, ya dueño de la vida.
Más allá de esta apariencia, de este aspecto,
no tengo nada que decirte.
Soy avaro, lo poco que poseo
me lo guardo apretado en el corazón diabólico.
Y los dos palmos de piel entre pómulo y mentón,
bajo la boca torcida a furia de sonrisas
de timidez, y los ojos que han perdido
su dulzura, como un higo agrio,
te parecerían el retrato
precisamente de esa madurez que te hace daño,
madurez no fraterna. ¿De qué puede servirte
un coetáneo, simplemente entristecido
en la delgadez que le devora la carne?
Cuanto ha dado ya lo ha dado, el resto
es árida piedad.

 

Frammento epistolare, al ragazzo Codignola

Caro ragazzo, sì, certo, incontriamoci,
ma non aspettarti nulla da questo incontro.
Se mai, una nuova delusione, un nuovo
vuoto: di quelli che fanno bene
alla dignità narcissica, come un dolore.
A quarant’anni io sono come a diciassette.
Frustrati, il quarantenne e il diciassettenne
si possono, certo, incontrare, balbettando
idee convergenti, su problemi
tra cui si aprono due decenni, un’intera vita,
e che pure apparentemente sono gli stessi.
Finché una parola, uscita dalle gole incerte,
inaridita di pianto e voglia d’esser soli,
ne rivela l’immedicabile disparità.
E, insieme, dovrò pure fare il poeta
padre, e allora ripiegherò sull’ironia
— che t’imbarazzerà: essendo il quarantenne
più allegro e giovane del diciassettenne,
lui, ormai padrone della vita.
Oltre a questa apparenza, a questa parvenza,
non ho niente altro da dirti.
Sono avaro, quel poco che possiedo
me lo tengo stretto al cuore diabolico.
E i due palmi di pelle tra zigomo e mento,
sotto la bocca distorta a furia di sorrisi
di timidezza, e l’occhio che ha perso
il suo dolce, come un fico inacidito,
ti apparirebbero il ritratto
proprio di quella maturità che ti fa male,
maturità non fraterna. A che può servirti
un coetaneo — semplicemente intristito
nella magrezza che gli divora la carne?
Ciò ch’egli ha dato ha dato, il resto
è arida pietà.

 

A los literatos contemporáneos

Os veo: existís, seguimos siendo amigos,
felices de vernos y saludarnos, en algún café,
en casa de las irónicas señoras romanas…
Pero nuestros saludos, las sonrisas, las comunes pasiones,
son actos de una tierra de nadie: una… waste land,
para vosotros, un margen, para mí, entre una historia y otra.
Realmente ya no podemos estar de acuerdo: me estremece,
pero es en nosotros donde el mundo es enemigo del mundo.

 

Ai letterati contemporanei

Vi vedo: esistete, continuiamo ad essere amici,
felici di vederci e salutarci, in qualche caffè,
nelle case delle ironiche signore romane…
Ma i nostri saluti, i sorrisi, le comuni passioni,
sono atti di una terra di nessuno: una… waste land,
per voi, un margine, per me, tra una storia e l’altra.
Non possiamo più realmente essere d’accordo: ne tremo,
ma è in noi che il mondo è nemico al mondo.

 

A Luzi

Estos siervos (ni siquiera pagados) que te rodean,
¿quiénes son? ¿A qué verdadera necesidad responden?
Tú callas, tras ellos, con cara de quien hace poesía:
pero ellos no son tus apóstoles, son tus espías.

 

A Luzi

Questi servi (neanche pagati) che te circondano,
chi sono? A che vera necessità rispondono?
Tu taci, dietro a loro, con la faccia di chi fa poesie:
ma essi non sono i tuoi apostoli, sono le tue spie.

Mi yo más intrínseco

… el tiempo nuevamente regresa/ A su casco… // * // … escribimos sobre el cuerpo del mundo… somos/ el cuerpo del mundo… su borde… el pasto/ estelar…// cada palabra habla sobre nosotros/la oscuridad en el pasto por siempre…

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¿Crisis de la poesía? El poetariado según Jean-Claude Pinson (2)

El poetariado se refiere a esa tendencia masiva de la multitud a la invención de nuevas formas de vida, de relaciones, de afectos y subjetividades, que resisten al biopoder. Este concepto tiene el mérito de poner el acento sobre la dimensión poiética, creativa, de tal resistencia. Pone en evidencia igualmente cuánto puede la poesía, en tanto que poéthica, participar en esa producción alternativa y ser «eminentemente política».

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¿Crisis de la poesía? El poetariado según Jean-Claude Pinson

A lo largo de sus ensayos, Jean-Claude Pinson va a proponer varias respuestas a esa crisis de acuerdo con los distintos planos sobre los que esta se sitúa. El interés de su última obra, A Piatigorsk, es el de aproximarse al lugar de la poesía en el mundo actual a partir de un análisis económico y social basado, entre otros, en el pensamiento de Antonio Negri.

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Oda a Fernando Pessoa

Quiero entregarte el pálpito de mis días y mis noches,/ A ti, que escuchas todo lo ocurrido en el universo,/ Gran Aventurero de lo Desconocido, el canto que me enseñaste fue de liberación./ Cuando leo tus poemas se extiende por mi alma un ardor de saudade de la Gran Vida,/ De la Gran Vida golpeada por el sol de los trópicos,/ De la Gran Vida de aventuras marítimas salpicada de crímenes,/ De la Gran Vida de los piratas, Césares del Mar Antiguo./ Alegres gritos poseídos son tus poemas…

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Palabras y fatiga

Las plantas del lago/ te han visto una mañana./ Las piedras las cabras el sudor/ están fuera de los días,/ como el agua del lago./ El dolor y el tumulto de los días/ no rayan el lago./ Pasarán las mañanas,/ pasarán las angustias,/ otras piedras y otro sudor/ te morderán la sangre/ – no será siempre así./ Encontrarás algo…

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Diminutos cuerpos de esfinge

como si todas las letras del periódico/ se hubieran desprendido de golpe/ forman un enjambre en el aire,/ sin traer una sola de las malas noticias,/ musas menesterosas…

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