29 noviembre, 2021

Silencio nocturno / Si acaso

de Antonella Anedda y Giovanni Orelli | Traducciones

Versiones de Beatriz de la Fuente Marina y Alfonso Conde Rivera.

 
M’illumino d’immenso. Premio Internacional de Traducción de Poesía del italiano al español, es un concurso pensado con el fin de fomentar la traducción y la difusión tanto de la poesía italiana como de la poesía suizo-italiana en los países de habla hispana.

El premio, que lleva por título el texto del poema más breve de Giuseppe Ungaretti (1888-1970), es organizado por los poetas Vanni Bianconi (Suiza) y Fabio Morábito (México), y por la traductora Barbara Bertoni (Italia), directora del Laboratorio Trādūxit, gracias al apoyo del Instituto Italiano de Cultura de la Ciudad de México y de la Embajada de Suiza en México, bajo el patrocinio de Biblioteche di Roma.

En este premio de traducción italo-suizo, los concursantes deben traducir un poema de un autor italiano y otro de un autor suizo de lengua italiana. En esta ocasión, se trató de “S” de Antonella Anedda (Italia) y “Se” de Giovanni Orelli (Suiza).

En esta cuarta edición, hubo 201 concursantes de 13 nacionalidades distintas residentes en 19 países distintos (Alemania, Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Cuba, España, Estados Unidos, Francia, Guatemala, Italia, México, Perú, Reino Unido, República Dominicana, Suiza, Uruguay y Venezuela).

El jurado eligió, por mayoría, como merecedora del premio, la traducción de Beatriz Marina de la Fuente (España) y decidió dar también una mención honorífica a la traducción de Alfonso Conde Rivera (Colombia). Presentamos a continuación los originales y ambas traducciones.

*

 

ANTONELLA ANEDDA

Silenzio notturno.Quando ci si alza nel buio estivo
e gli alberi restano senza vento oltre la porta spalancata.
Quando le stanze respirano piano e il mare si unisce ai gerani.
Rosso e cobalto e ancora rosso
nei fari del porto
nei traghetti che sfavillano e aspettano.

Silenzio mattutino. Una qualità dei passi sul selciato
delle voci. È il suono delle saracinesche
che si sollevano sui negozi intatti: un segnale di pace
l’annuncio dello shofar nel giorno.

Sole silenzioso sulle coperte, sui pavimenti
sulle tazze della colazione e lo smalto del vassoio.
Sì. Non benedetto abbastanza ogni risveglio silenzioso e vivo
non ancora malato non ancora schiavo.

Il catalogo della gioia, Roma, Donzelli, 2003.

 
 

GIOVANNI ORELLI

Se

 
1.

(lettera alla madre
a più di 40 anni dalla morte)

 
Se ti portassero nel tuo aldilà
brutte notizie su di me,
non farti venire più pensieri neri; asino
sono che fa l’asineria:

d’aprile ha voglia di trifoglio, a maggio
macinare farina da uscirne tutto bianco
d’ora di sera, a giugno trottar via e a uno specchio
d’acqua abbeverarsi come con il vino un vecchio,
d’agosto lo mandassero sull’alpe
c’è un venticello che evapora il sudore,
settembre ancora in fiore su e giù per prati e conche,
un pasto con il recidivo poi
d’ottobre i campi al passo delle donne
col sacco di patate sopra il basto, l’inverno
viene presto, lui starebbe al caldo
con le galline e il porco.

Non farti più pensieri neri. Se morto
di novembre sarò o di dicembre
la fatica risparmio di morire
in un gennaio o febbraio di gelo
o nella mattanza di marzo.

Non angosciarti più. Ho i piedi
ben piantati per terra. Pronto al comando:
se stare o no, se al passo o al trotto,
a frusta o paglia docile, alla vampa
del sole o all’acqua, alla bestemmia
oppure alla bambina
se per giocare me ne issano una
in sella, da portare in giro, bella,
una madonna, miss mondo, una star, una vamp, una regina.

Un eterno imperfetto, Milano, Garzanti, 2006.

 
Las traducciones de la ganadora, Beatriz de la Fuente:

 
Silencio nocturno. Cuando una se levanta en la oscuridad del verano
y el viento no roza los árboles al otro lado de la puerta bien abierta,
cuando las estancias respiran lento y el mar se une a los geranios.
Rojo y cobalto y rojo de nuevo
en los fanales del puerto
en los barcos que centellean en la espera.

Silencio matutino. Una condición de los pasos en el adoquinado
de las voces. Es el sonido de las persianas
que se elevan en los comercios somnolientos: una señal de paz,
el anuncio del shofar en la mañana.

Sol silencioso sobre las colchas, sobre las losas,
las tazas del desayuno y el esmalte de la bandeja.
Sí. No asaz bendecido cada despertar silencioso y vivo,
sin mella aún de enfermedad ni de cadenas.

—Antonella Anedda

 
Si acaso

1.

(Carta a mi madre,
más de 40 años tras su muerte)

Si acaso te llevaran, a tu morada de otro mundo,
malas nuevas sobre mí,
no dejes que te asolen los negros pensamientos;
burro soy que da la rebuznada:
en abril con el trébol se arregosta, en mayo
faena en la tahona hasta salir blanco por la cola,
ya de tarde, en junio trotando se allega al espejo de agua
que sacia su sed como la del viejo el vino,
si agosto en los altos pastos lo sorprende
espera la brisa que el sudor evapora,
en septiembre por cuencas y prados retoza,
todavía risueños con sus flores,
se apacienta y, al regresar octubre, acarrea
patatas en la albarda al paso de las amas,
el invierno pronto viene, y él se arrimará
al calor de las gallinas y el marrano.

No des cancha a los malos pensamientos.
Si en noviembre o diciembre muero,
me ahorro la fatiga de morir
en un enero o febrero de hielo
o en la matanza de marzo.

No te hagas mala sangre. Hundo
bien la pezuña en el suelo. Solícito a las órdenes:
si detenerme o no, si al paso o al trote,
dócil al látigo o a la paja, con las intemperies
del sol o del agua, bajo juramentos de carretero
o con la niña,
si es que entre juegos me izan una a la montura
para darle un garbeo, hermosa,
una virgen, una miss mundo, una estrella,
una femme fatale, una reina.

—Giovanni Orelli

 
Las traducciones de la mención honorífica, Alfonso Conde Rivera:

 
Silencio nocturno. Cuando te levantas en la oscuridad estiva
y los árboles permanecen sin viento allende la puerta bien abierta.
Cuando los cuartos respiran quedo y el mar se confunde con los geranios.
Rojo y cobalto y de nuevo rojo
en los faros del puerto
en los trasbordadores que centellean y esperan.

Silencio matutino. Una cualidad de los pasos sobre el empedrado
de las voces. Es el sonido de las cortinas metálicas
que se alzan sobre las tiendas intactas: una señal de paz
el anuncio del shofar en el día.

Sol silencioso sobre las frazadas, sobre los pisos
sobre las tazas del desayuno y el esmalte de la bandeja.
Sí. No asaz bendecido cada despertar silencioso y vivo
todavía no enfermo todavía no esclavo.

 

—Antonella Anedda

 
Si

1.
(Carta para la madre
a más de 40 años de su muerte)

Si te llevaran a tu más allá
malas noticias de mí,
no tengas más pensamientos negros; asno
soy que hace asnerías:

en abril tiene ganas de tréboles, en mayo
moler harina hasta quedar todo blanco
al anochecer, en junio echar a trotar y en un espejo
de agua abrevarse como con el vino un viejo,
en agosto que lo envíen a la montaña
hay un vientecillo que evapora el sudor,
septiembre aún en flor ir y venir por prados y cuencas,
comer heno de segundo corte
en octubre los campos al paso de las mujeres
con el saco de papas sobre la albarda, el invierno
viene pronto, se mantendría caliente
con las gallinas y el puerco.

No tengas más pensamientos negros. Si muerto
en noviembre estoy o en diciembre
la fatiga me ahorro de morir
en un enero o febrero de hielo
o en la matanza de marzo.

No te angusties más. Tengo los pies
bien plantados en la tierra. Presto a la orden:
si parar o no, si al paso o al trote,
a fusta o paja dócil, a la llama
del sol o al agua; a la blasfemia
o bien a la chiquilla
si para jugar me alzan una
en la montura, para llevarla por ahí, lindura,
una madona, miss mundo, una estrella, una vampi, una reina.

—Giovanni Orelli

 


Antonella Anedda y Giovanni Orelli

Antonella Anedda / Roma, Italia, 1955. Escritora y traductora. Autora, entre otros, de Residenze invernalli (1992), libro que le valió el Premio Sinisgalle, el Premio Valeri y el Premio Tratti de Poesía. La traducción al inglés de su antología Archipielago ganó el Premio John Florio de traducción. Es doctora honoris causa por la Universidad de La Sorbona IV de París.
 
Giovanni Orelli / Bedretto, Suiza, 1928 – Lugano, Suiza, 2016. Poeta en lengua italiana y en dialecto del Ticino. Estudió en la Universidad de Zúrich y en la Universidad de Milán. En 1972 ganó el Premio Schiller por La festa del ringraziamento. En 1997 le fue concedido el Premio Gottfried-Keller por el conjunto de su obra. Publicó una veintena de títulos de ensayo y poesía.


Beatriz de la Fuente Marina / Béjar, España. Es filóloga y traductora, profesora asociada en la Universidad de Salamanca. Se doctoró con una tesis sobre la traducción de la comedia latina en el Renacimiento. Se mueve con igual fruición en el ámbito de las lenguas clásicas y modernas. Del italiano vertió una selección de Le piacevoli notti, de Giovan Francesco Straparola, que mereció un premio en el concurso de traducción universitaria “Valentín García Yebra” (2018).
 
Alfonso Conde Rivera / Barranquilla, Colombia. Doctor en filosofía por la Universidad Nacional de Colombia y miembro de la Asociación Colombiana de Traductores, Terminólogos e Intérpretes (ACTTI). Ha trabajado como docente e investigador en el área de filosofía del lenguaje, y como traductor literario y académico del inglés, francés e italiano al español. En 2020 fue ganador de la beca de traducción del Instituto Distrital de las Artes (IDARTES), por su traducción de Un cœur simple, de Gustave Flaubert.