1 noviembre, 2021

Eros nuevamente. Nueve fragmentos de lírica arcaica griega (y un coro de Eurípides)

de Varios autores | Traducciones

En traducción del griego antiguo de Cristina Pérez Díaz

 
1. En primavera los membrillos

Fragmento 286 de Íbico

En primavera los membrillos cretenses
y del olivo las floraciones, irrigadas por los riachuelos
allí, en los jardines impolutos de las vírgenes,
bajo la sombra del follaje maduradas,
se abren. Pero en mí, Eros

en ninguna estación se aquieta.
Incienso por el rayo esplendoroso,
el frío viento del norte, como un dardo que viene
de Afrodita, con ráfagas demenciales,
renegrido, temerario, resuelto como un niño
guarda mi corazón.

 
ἦρι μὲν αἵ τε Κυδώνιαι
μηλίδες ἀρδόμεναι ῥοᾶν
ἐκ ποταμῶν, ἵνα Παρθένων
κῆπος ἀκήρατος, αἵ τ᾿ οἰνανθίδες
αὐξόμεναι σκιεροῖσιν ὑφ᾿ ἕρνεσιν
οἰναρέοις θαλέθοισιν· ἐμοὶ δ᾿ ἔρος
     οὐδεμίαν κατάκοιτος ὥραν·
ἀλλ᾿ ἅθ᾿ ὑπὸ στεροπᾶς φλέγων
Θρηίκιος Βορέας ἀίσσων
παρὰ Κύπριδος ἀζαλέαις μανίαισιν
ἐρεμνὸς ἀθαμβὴς
     ἐγκρατέως πεδόθεν †φυλάσσει†
ἡμετέρας φρένας.

 

2. Eros nuevamente

Fragmento 287 de Íbico

Eros nuevamente, mirándome con ojos lánguidos
detrás de párpados marinos,
con sus variados encantos me lanza
en la red insondable de Afrodita.

Y sí, al acercarse, tiemblo,
como un caballo enyugado, pero también
victorioso que, viejo
entre carros veloces, accede, reticente, a la carrera.

 
Ἔρος αὖτέ με κυανέοισιν ὑπὸ
     βλεφάροις τακέρ᾿ ὄμμασι δερκόμενος
κηλήμασι παντοδαποῖς ἐς ἄπειρα
     δίκτυα Κύπριδος ἐσβάλλει·
ἦ μὰν τρομέω νιν ἐπερχόμενον,
     ὥστε φερέζυγος ἵππος ἀεθλοφόρος ποτὶ γήρᾳ
     ἀέκων σὺν ὄχεσφι θοοῖς ἐς ἅμιλλαν ἔβα.

 

3. Pero el cardo florece

Fragmento 347 de Alceo

Que el vino humedezca mis pulmones,
pues retornan en su círculo la estrella
y su violenta estación,
oprimido por el calor febril, todo está sediento,
y cantan bajo los pétalos las cícadas.

Pero el cardo florece.

Ahora, las mujeres andan más sangrientas que nunca
y los hombres débiles,
pues la Estrella del Perro les seca la cabeza
y las gónadas.

 
τέγγε πλεύμονας οἴνωι, τὸ γὰρ ἄστρον περιτέλλεται
ἀ δ᾽ ὤρα χαλέπα, πάντα δὲ δίψαισ᾽ὐπὰ καύματος,
ἄχει δ᾽ ἐκ πετάλων ἄδεα τέττιξ …
ἄνθει δὲ σκόλυμος, νῦν δὲ γύναικες μιαρώταται
λέπτοι δ᾽ ἄνδρες, ἐπεὶ <   > κεφάλαν καὶ γόνα Σείριος
ἄσδει

 

4. Breve dáctilo

Fragmento 346 de Alceo

Bebamos, ¿por qué esperar que enciendan las lámparas?
El día dura un dáctilo.

Ven, mi amor, tómalo en grandes copas bien labradas,
el vino, que moja en olvido el dolor, nos lo dio el hijo de Sémele y Zeus.

Llena hasta el tope dos copas, que la una apresure la próxima.

 
πώνωμεν· τί τὰ λύχν᾽ὀμμένομεν; δάκτυλος ἀμέρα.
κὰδ δ᾽ ἄερρε κυλίχναις μεγάλαις, †αιταποικιλλις†·
οἶνον γὰρ Σεμέλας καὶ Δίος υἶος λαθικάδεα
ἀνθρώποισιν ἔδωκ᾽. ἔγχεε κέρναις ἔνα καὶ δύο
†πλέαις κὰκ κεφάλας· <ἀ> δ᾽ἀτέρα τὰν ἀτέραν κύλιξ
ὠθήτω.

 

5. Martillo

Fragmento 413 de Anacreonte

Eros, nuevamente,
cual orfebre me golpea
con un martillo y me hunde
en un torrente invernal.

 
μεγάλῳ δηὖτέ μ᾿ Ἔρως ἔκοψεν ὥστε χαλκεὺς
πελέκει, χειμερίῃ δ᾿ ἔλουσεν ἐν χαράδρῃ.

 

6. Muchacho

Fragmento 360 de Anacreonte

Muchacho con la mirada de una virgen,
mirándote te busco y no lo notas.

No sabes que conduces con tus manos
las riendas de mi alma.

 
ὦ παῖ παρθένιον βλέπων
δίζημαί σε, σὺ δ᾿ οὐ κοεῖς,
οὐκ εἰδὼς ὅτι τῆς ἐμῆς
ψυχῆς ἡνιοχεύεις.

 

7. De fiesta

Fragmento 373 de Anacreonte

Cené un pan partido, breve y suave,
tomé una jarra llena, mucho vino, y ahora
dulcemente canto mientras toco
la cítara de fiesta para mi dulce novia.

 
ἠρίστησα μὲν ἰτρίου λεπτοῦ μικρὸν ἀποκλάς,
οἴνου δ᾿ ἐξέπιον κάδον· νῦν δ᾿ ἁβρῶς ἐρόεσσαν
ψάλλω πηκτίδα τῇ φίλῃ κωμάζων † παιδὶ ἁβρῆι †.

 

8. Me parece igual a los dioses

Fragmento 31 de Safo

Me parece igual a los dioses
el hombre sentado frente a ti
que muy cerca te escucha
cuando hablas con voz plácida

y ríes, provocando el deseo.
En el pecho, el corazón teme
o aletea: brevemente
te miro, y la voz no me llega,

la lengua, rota, hace silencio,
un fuego suave, súbito, surge
bajo la piel, los ojos no ven,
silbido en los oídos,

sudor me embebe,
temblor me toma
toda, pálida soy
más que hierba,
parezco casi casi
morir

–pero, hay que apostarlo todo, porque

 
φαίνεταί μοι κῆνος ἴσος θέοισιν
ἔμμεν᾿ ὤνηρ, ὄττις ἐνάντιός τοι
ἰσδάνει καὶ πλάσιον ἆδυ φωνεί-
σας ὐπακούει
καὶ γελαίσας ἰμέροεν, τό μ᾿ ἦ μὰν
καρδίαν ἐν στήθεσιν ἐπτόαισεν·
ὠς γὰρ ἔς σ᾿ ἴδω βρόχε᾿, ὤς με φώναι-
σ᾿ οὐδ᾿ ἒν ἔτ᾿ εἴκει,
ἀλλὰ κὰμ μὲν γλῶσσ <μ᾿> ἔαγε, λέπτον
δ᾿ αὔτικα χρῷ πῦρ ὐπαδεδρόμηκεν,
ὀππάτεσσι δ᾿ οὐδ᾿ ἒν ὄρημμ᾿, ἐπιρρόμ-
βεισι δ᾿ ἄκουαι,
κὰδ δέ μ᾿ ἴδρως κακχέεται, τρόμος δὲ
παῖσαν ἄγρει, χλωροτέρα δὲ ποίας
ἔμμι, τεθνάκην δ᾿ ὀλίγω ᾿πιδεύης
φαίνομ᾿ ἔμ᾿ αὔ[ᾳ.
ἀλλὰ πὰν τόλματον, ἐπεὶ †καὶ πένητα†

 

9. Yo digo que son los pasos

Fragmento 16 de Safo

Hay quien dice que un ejército a caballo, hay quien dice
que de hombres de a pie, o de naves, sobre la tierra negra
es lo más bello que hay. Pero yo digo
     que es aquello que se ama.

Lo cual es facilísimo ilustrar:
pues la mujer más bella, Helena, al ser flanqueada
por un hombre bellísimo dejó
     al mejor de los hombres

y se montó en el barco con dirección a Troya
sin recordar ni a su hija ni a sus padres,
para nada, sino que [        ]
     la desvió.

[     ] pues [       ]
ligeramente [       ]
ahora recuerdo a Anaktoria,
     la que no está.

Cómo preferiría ver sus pasos
sensuales, la luz jugando en su rostro
y no cuadrigas Lidios y soldados
     de a pie con sus armas.

[       ] pero es imposible.
[       ] los humanos [       ] y rogar por compartir

inesperadamente.

 
ο]ἰ μὲν ἰππήων στρότον οἰ δὲ πέσδων
οἰ δὲ νάων φαῖσ᾿ ἐπ[ὶ] γᾶν μέλαι[ν]αν
ἔ]μμεναι κάλλιστον, ἔγω δὲ κῆν᾿ ὄτ-

τω τις ἔραται·
πά]γχυ δ᾿ εὔμαρες σύνετον πόησαι
π]άντι τ[ο]τ᾿, ἀ γὰρ πόλυ περσκσα
άλ [ἀνθ]ώπων Ἐλένα [τὸ]ν ἄνδρα

ὸ [πανάρ]στον
αλλ[ίποι]᾿ ἔβα ᾿ς Τροΐαν πλέο[σα
κωὐδ[ὲ πα]ῖδος οὐδὲ φίλων το[κ]ήων
ά[μπαν] ἐμνάσθη, ἀλλὰ παράγ;γ᾿ ὔταν

]σαν
]αμπτον γὰρ]
] . . . κούφως τ[ ]οη[ . ]
. . ] νῦν Ἀνακτορί[ας ὀ]μναισ᾿

οὐ] παρεοίσας·
τᾶ]ς κε βολλοίμαν ἔρατόν τε βᾶμα
κἀμάρυχμα λάμπρον ἴδην προσώπω
ἢ τὰ Λύδων ἄρματα κἀν ὄπλοισι

πεσδομ]άχεντας.
] . μεν οὐ δύνατον γένεσθαι

] . ν ἀνθρωπ[ . . . π]εδέχην δ᾿ ἄρασθαι
. . .
τ᾿ ἐξ ἀδοκή[τω.

 

10. Como una abeja

Coro del Hipólito de Eurípides, ll. 525-564

Eros, Eros, que a través de los ojos
destilas deseo, trayendo dulce placer
al alma, contra la que haces guerra,
nunca te me aparezcas con tu mal,
nunca vengas sin ritmo.
Pues no hay arma,
ni de fuego, ni de estrellas, que destruya
así, como el hijo de Afrodita con sus manos.

En vano, en vano, sacrifican los griegos
el ganado, junto al río Alfeo
y en Delfos, en el templo de Apolo,
si no honran a Eros,
tirano de todo lo que es humano,
el que guarda las llaves
de las habitaciones del placer,
las de su madre Afrodita.
Y él viene,
devastándolo todo,
dejando a su paso un rastro de miseria,
cada vez que visita a los mortales.

Como Íole, allá en Oijalía,
que vivía insumisa,
libre de esposo y de boda,
la rápida ninfa, ay,
a ella, Afrodita, como a una ménade,
ensangrentada y humeante,
en una boda asesina, la entregó a Hércules,
novia infausta.

Sagrada muralla de Tebas,
manantial de Dirce,
si pudieran decir al unísono
Afrodita, cómo es que llega:
por ejemplo, que a Sémele,
madre de Dioniso, el dos veces nacido,
le dio una boda sangrienta,
rodeada del rayo y del fuego,
o cómo en cada cosa deja su aliento terrible,
y se aleja volando, como una abeja.

 
Ἔρως Ἔρως, ὃ κατ᾿ ὀμμάτων
στάζεις πόθον, εἰσάγων γλυκεῖαν
ψυχᾷ χάριν οὓς ἐπιστρατεύσῃ,
μή μοί ποτε σὺν κακῷ φανείης
μηδ᾿ ἄρρυθμος ἔλθοις.
οὔτε γὰρ πυρὸς οὔτ᾿ ἄστρων ὑπέρτερον βέλος
οἷον τὸ τᾶς Ἀφροδίτας ἵησιν ἐκ χερῶν
Ἔρως ὁ Διὸς παῖς.

ἄλλως ἄλλως παρά τ᾿ Ἀλφεῷ
Φοίβου τ᾿ ἐπὶ Πυθίοις τεράμνοις
βούταν φόνον Ἑλλὰς αἶ᾿ ἀέξει,
Ἔρωτα δέ, τὸν τύραννον ἀνδρῶν,
τὸν τᾶς Ἀφροδίτας
φιλτάτων θαλάμων κλῃδοῦχον, οὐ σεβίζομεν,
πέρθοντα καὶ διὰ πάσας ἰέντα συμφορᾶς
θνατοὺς ὅταν ἔλθῃ.

τὰν μὲν Οἰχαλίᾳ
πῶλον ἄζυγα λέκτρων,
ἄνανδρον τὸ πρὶν καὶ ἄνυμφον, οἴκων
ζεύξασ᾿ ἀπ᾿ Εὐρυτίων
δρομάδα ναΐδ᾿ ὅπως τε βάκ-
     χαν σὺν αἵματι, σὺν καπνῷ,
φονίοισι νυμφείοις
Ἀλκμήνας τόκῳ Κύπρις ἐξέδωκεν· ὦ
     τλάμων ὑμεναίων.

ὦ Θήβας ἱερὸν
τεῖχος, ὦ στόμα Δίρκας,
συνείποιτ᾿ ἂν ἁ Κύπρις οἷον ἕρπει·
βροντᾷ γὰρ ἀμφιπύρῳ
τοκάδα τὰν διγόνοιο Βάκ-
     χου νυμφευσαμένα πότμῳ
φονίῳ κατηύνασεν.
δεινὰ γὰρ τὰ πάντ᾿ ἐπιπνεῖ, μέλισσα δ᾿ οἵ-
     α τις πεπόταται.

 
 
Nota: Para los fragmentos de Íbico, sigo la edición de D. Campbell (Greek Lyric, vol. III. Loeb Classical Library: 1991); para Alceo, sigo la edición de E. Lobel y D. Page (Poetarum Lesbiorum Fragmenta. Oxford: 1955); los fragmentos de Anacreonte siguen la edición de D. Campbell (Greek Lyric, vol. II.Loeb Classical Library: 1988); para Safo, he seguido la edición de D. Campbell (Greek Lyric, vol. I.Loeb Classical Library: 1990), y para Eurípides, la edición de W.S. Barrett (Euripides. Hippolytos. Oxford: 1964).


Varios autores / Íbico, Alceo, Anacreonte, Safo y Eurípides


Cristina Pérez Díaz / Puerto Rico, 1985. Es editora fundadora de la revista Puerto Rico Review. Su primer libro, una traducción al inglés de la Antígona de José Watanabe, saldrá en 2022 bajo el sello de Routledge. Publica semanalmente la columna “Miel que me das”, con traducciones de poesía antigua griega y notas al pie, en la edición en línea del suplemento cultural En Rojo, del periódico Claridad. Poemas suyos aparecen en diversas revistas en línea.