20 enero, 2020

Oscuro es el interior de la boca

de Stefan W. A. Beyer | Reseñas

Oscuro es el interior de la boca. Catorce poetas de la lengua alemana de hoy, traducción de Emma Julieta Barreiro y Jean Portante, selección y prólogo de Jean Portante, Editorial Floricanto / UNAM (Escuela Nacional de Lenguas, Lingüística y Traducción, Dirección General de Publicaciones y Fomento Editorial y Coordinación de Humanidades), México, 2018.

Oscuro es el interior de la boca es una antología bilingüe de poesía en alemán del siglo XX y principios del siglo XXI que reúne una gran cantidad de voces poéticas de la actual Alemania y una de Luxemburgo, y ofrece un amplio panorama de su riqueza y variedad.

El prólogo de Jean Portante explora de forma erudita y concisa los hitos de la poesía en la posguerra que forman el marco de referencia para la generación coetánea de autores. Además, informa al lector sobre las corrientes históricas, filosóficas y literarias que conforman el legado indispensable de toda la poesía actual. Este trasfondo le permite al lector penetrar las densas redes de una poesía agudamente consciente de la forma del verbo, de la música del verso, pero sobre todo del potencial lúdico del lenguaje.

La selección de autores, hecha por el propio poeta luxemburgués Portante (1950), brinda una enorme variedad de temas y estilos más allá del amor y la muerte: Volker Braun (1939) representa la generación de autores que dieron voz a la inteligencia crítica de Alemania oriental y que hoy en día, después de la caída del muro, se extrañan ante el hedonismo y las hondas trivialidades del neoliberalismo. En la poesía de Braun se conserva el ideal de un ser humano capaz de sobrevivir como individuo independiente, consciente y despierto a los sentidos.

En los textos de Ulrike Draesner (1962), quien nació una generación después de Braun, predominan los temas de la madre en su relación con los hijos, del ser humano con la naturaleza, de la percepción sensorial (la vista, los colores) y del papel social de la mujer, pero también del amor en una relación intercultural en el contexto político e histórico de las relaciones polaco-alemanas. Draesner desarrolla un lenguaje pluridireccional rico en sonidos, cuyas imágenes poéticas nacen entre frases incompletas, aliteraciones, vocales oscuras y alusiones efímeras a lo político, a la epistemología o a la vida alienada de los sentidos en el amor. De manera asociativa, estos temas entrelazados dan una idea de la vida en Alemania hoy en día. El título de la antología proviene de un verso de esta poeta: dunkel ist das inneres des mundes, “oscuro es el interior de la boca” (pp. 58-59).

La prehistoria renace en los versos rítmicos y melodiosos de Gerhard Falkner (1951) como un símbolo de la inefectividad del lenguaje y del arte. En la traducción al español de los textos de Falkner se logró una gran fidelidad y precisión, incluso en los juegos de palabras. Por ejemplo, en la expresión Buchenstäbchen (p. 56), que juega con Buchstaben (letras) y la Buche (haya) hecha palitos, lo que nos hace pensar en el proceso de la producción de papel, sobre el cual escribimos o imprimimos las letras. La haya (Buche) se reduce al libro (Buch) en este verso. En la poesía de Falkner abundan los contrastes: lo material y lo espiritual, la naturaleza misteriosa frente a la banal tecnología, la vida y la muerte, el presente y el pasado, el individuo en la sociedad capitalista como juguete de los omnipotentes medios públicos, el amor perdido en el mundo del consumismo.

Dieter M. Gräf (1960) crea un caleidoscopio —en parte hermético— de sonidos, alusiones e imágenes, donde evoca, por ejemplo, el tema del genocidio. Durs Grünbein (1962), por otra parte, sin duda es el más conocido de los autores. Sin embargo, la gran riqueza y el atractivo principal de esta antología yace en la mezcla variada de voces poéticas famosas y menos difundidas, de composiciones más o menos abiertas.

En la poesía de Lioba Happel (1957), todo gira alrededor del placer del ritmo, y se manifiesta una profunda desconfianza del significado establecido de las oraciones. En los textos de Happel, no solo se nota la tradicional fascinación de los poetas alemanes con la cultura anglosajona; también se encuentran fragmentos de la literatura, la historia y la religión occidentales que se disponen poéticamente en un sermón alusivo —una cabalgata extraviada de neologismos rebuscados en pos de un lenguaje nuevo, joven, inocente después de los crímenes del pasado—. No obstante, se advierten reflejos de la historia literaria, de la revolución del expresionismo literario de hace más de un siglo, e incluso del barroco.

Nico Helminger (1953) compone versos con un marcado carácter dramático que podrían, sin problema alguno, usarse como parte de una obra de teatro. En sus textos se exploran, de manera sabia y lúdica, los límites de la percepción sensorial y del significado de las palabras. El lenguaje se presenta como una planta, como un capullo que crece y se marchita, en una marcada unión del poeta con la naturaleza, pero también con sus fracasos personales.

El valor de los textos de Richard Pietraß (1946), otro autor que creció en la RDA, radica en sus estrictos ritmos y rimas. En su obra, el neologismo crea imágenes inesperadas que entretejen de forma altamente original la esfera humana con la flora y la fauna. Pietraß crea una música particular de asonancias y aliteraciones que, a veces, hacen pensar en las canciones populares tradicionales celebradas por el romanticismo alemán. Al mismo tiempo, la libertad del mundo de la fábula y de la alegoría choca con las limitaciones del internet. Nuevamente llama la atención hasta qué punto la traducción al español de Emma Julieta Barreiro (1965) y Portante logra plasmar este mundo artístico y frágil.

Desde hace varios siglos, un tema recurrente de la poesía germanoparlante ha sido el juego excesivo con las palabras. Con la Monika Rinck (1969), el lector entra en la esfera del juego con la etimología. Así sucede en su delicada y hermética “Honigprotokolle”, obra en la cual el sustantivo “protocolo” —en una atrevida remotivación etimológica— se entiende en su sentido latino original: “alguna hoja pegada en la carátula de un libro”. En el texto de Rinck, el proto-colo, además, se pega con miel, de manera que resulta un malabarismo artístico que abre un espacio lleno de referencias eruditas (entre otras, al amor frustrado de Friedrich Nietzsche y de su amigo Paul Rée por Lou Andreas-Salomé). Este sueño académico, lleno de asociaciones libres y sorprendentes, tiene un parentesco con la écriture automatique del surrealismo.

El universo poético de Michael Speier (1950) se resume, tal vez, en su verso: dunst der gedanken über der kopfstadt, “vapor de los pensamientos sobre la capital” (pp. 240-241). En sus textos, Speier se presenta como un promeneur solitaire cosmopolita y algo solipsista, que reflexiona melodiosamente sobre la vida trivial en las megalópolis del siglo XXI —en particular, Berlín—, entre la bruma de sus asociaciones e ideas cultas. De esta manera, logra imágenes densas aunque lúdicas e irrespetuosas, que a veces narran mini-cuentos y hacen constante referencia al enorme cosmos literario del autor.

De los otros poetas compilados, sin duda el más conocido actualmente es Jan Wagner (1971). Sus ritmos yámbicos raptan al lector hacia un mundo fantástico que no requiere de gran erudición para traspasar su umbral. Con Wagner, la poesía se ha vuelto otra vez popular en Alemania.

La antología cierra con los versos de Hans Thill (1954) y su exploración de estructuras poéticas para dar cuerpo a lo incorpóreo; con los poemas de Uljana Wolf (1979), cuyas resonancias interculturales y multilingüísticas dan cuenta de dimensiones híbridas en la Alemania de hoy; y, por último, con los poemas de Ron Winkler (1973), de imágenes urbanas e instantáneas que reflexionan sobre la naturaleza estética del lenguaje.

Oscuro es el interior de la boca ofrece una oportunidad única para el público hispanohablante, de conocer autores actuales que fungen como espejo de tendencias y controversias contemporáneas. La presente antología bilingüe refleja la historia, tanto política como poética, de una Alemania que lucha con los fantasmas del pasado, un cuarto de siglo después de la reunificación y setenta y cinco años después de la caída del nazismo.


Stefan W. A. Beyer / Egresado de la Universidad Técnica de Berlín, obtuvo su doctorado en Letras en la UNAM con una tesis sobre “El Fausto de Goethe en español”. Lleva más de una década viviendo entre la Ciudad de México y Berlín, donde es profesor de alemán, inglés y teatro. Ha traducido a diversos poetas latinoamericanos al alemán y participa en proyectos de investigación sobre fenómenos de traducción literaria.