14 junio, 2021

Parque de la Marquesa (coletilla)

de Gabriel Wolfson | Reseñas

Pablo Duarte, Ilegible, Gris Tormenta, México, 2020, 86 pp.


uno cuenta: “Conocía la historia. Ignoraba la verdad. Mi presencia misma era, en cierto modo, una mentira” (Fuentes, 1999).
otro: “palabras menos, así: Hubo un taller. O habría. Habría habido un taller. De haber tenido” [ilegible]

uno cuenta: “¿Cómo renunciar a la entrega de los cuerpos, su lazo de unión más fuerte, sin caer en el tedio conyugal o en la franca animadversión?” (Serna, 2013).
otro: “similar al frenesí; lo dice además sin el menor asomo” [ilegible]

uno cuenta: “Atónitos frente a sus ardientes vociferaciones, nadie dijo una palabra” (Urroz, 2019).
otro: “proteger con el cercado. Eso, protección y límite. Una retranca para ese animalito que estamos suponiendo” [ilegible]

uno cuenta: “Bajé más allá del sótano de la condición humana” (Boone, 2008).
otro: “importantes obstáculos, obstáculos enormes, grandes obstáculos, interrupciones, distracciones, desidia, obstáculos conocidos” [ilegible]

uno cuenta: “O tal vez solo creo que te entiendo cuando en realidad solo estoy haciendo una historia más de las que nos contábamos” (Lomelí, 2005).
otro: “que la respuesta a la pregunta segunda, a la que inquiere acerca de lo que se tallerea, es una pregunta. Y aunque no se plantea así” [ilegible]

uno cuenta: “Sintió una punzada de excitación” (Lavín, 2008).
otro: “texto juvenil escrito en la adultez” [ilegible]

uno cuenta: “Cuando el amor se llama amor, entonces le ocurre lo mismo que a Medusa: se convierte en piedra. En una estatua de piedra que al poco tiempo se parte y se desmorona. Sí. Por eso nunca dijeron nada” (Cadena, 2005).
otro: “por ahora supongan, entonces, que hay una serie de inteligencias, humanas o no” [ilegible]

uno cuenta: “Él pagó con la excitación de quien es invitado por primera vez a una orgía, al rito de iniciación de una secta” (Palou, 2016).
otro: “aulas, otras sobremesas, otros baños de vapor, otras” [ilegible]

uno cuenta: “Furtivamente, salí de la casa y cometí lo que con toda propiedad podría llamarse un robo” (Moreno, 2004).
otro: “otros eminentes guardadores de piedras en los bolsillos” [ilegible]

uno cuenta: “una solemne herida de piedra desde la cual apenas se alcanzaba a divisar un titubeante resplandor de torres que bien podía ser solo un espejismo de cuarzo en el horizonte” (Padilla, 2001).
otro: “maneras que tienden, desbocadas, hacia el monte lírico: Suena el eco de una voz oronda de engolada vanagloria. Y muchas” [ilegible]

uno cuenta: “Al amanecer es ya solo un cadáver, contraído el rostro en una mueca de fijos gestos asustados” (Beltrán Félix, 2009).
otro: “algún detalle. Sacrificial, inmovilizada sobre una plancha, sobre una piedra, quirófano, y así sucesivamente” [ilegible]

uno cuenta: “Jamás he llegado a saber muy bien lo que ocurrió. Puede que, con el tiempo, el amor que le profesé a mi padre haya aleccionado la realidad que ahora aspiro a recomponer. Lo contaré tal como lo recuerdo” (Maldonado, 2014).
otro: “si lo que vende es paliativo o ponzoña al centro de la preocupación del farmacéutico” [ilegible]

uno cuenta: “Abrirse al deseo es una condena: tarde o temprano buscaremos saciar la sed” (Clavel, 2007).
otro: “no lo digo yo, pero las cosas no comienzan” [ilegible]

uno cuenta: “Aprovechando una discusión sobre un tema que no me interesaba, comenté mi deseo de usar el teléfono y la computadora” (Mesa, 2008).
otro: “decidieron contradecir al que espera un pez en paz; muy bien. Van a decepcionar” [ilegible]

uno cuenta: “Se enamoraron de inmediato y luego no pararon hasta que un día se convencieron de que había que vivir juntos” (Raphael, 2008).
otro: “de alguna manera ya se saben, ya se conocen, o por lo menos están ahí, disponibles en el lenguaje, a la espera de ser aplicadas; en este caso: ‘transmitir sin comunicar’” [ilegible]


Gabriel Wolfson / Puebla, 1976. Narrador, ensayista, crítico literario y editor. Obtuvo el Premio Nacional de Cuento Joven Julio Torri en 2003 por su libro Ballenas (Fondo Editorial Tierra Adentro). Es autor de Los restos del banquete (Libros Magenta, 2009), Profesores (Conaculta, colección El Guardagujas, 2015) y Be y pies (Tumbona, 2015), entre otros, y editor del sello Cabezaprusia, con sede en Profética Casa de la Lectura.