14 septiembre, 2020

La palabra volátil

de Hilde Domin | Traducciones

Presentación y versiones de Valeria List.

 
Hilde Domin (1909-2006) fue una poeta judía alemana que vivió el exilio con su familia en Santo Domingo, República Dominicana, de 1940 a 1954. Su poesía tiene influencia de la lengua española (referencias a poetas como Lope de Vega y Neruda se encuentran en su obra), pero también ella ha influido a poetas en nuestra lengua. (Aquí se puede leer un artículo sobre Domin escrito por Miguel Casado y publicado en esta misma revista en 2016.)

Su obra tiene a la migración y la pérdida como temas distintivos. Pero quizá lo más evidente sean los motivos que se encuentran una y otra vez en sus libros. La naturaleza está presente en muchos de sus poemas no como escenario, sino como signos y mensajes que configuran un mundo propio. Animales y elementos como las abejas, las palomas y los árboles conviven con los espacios urbanos y la intimidad de las casas.

En sus versos pervive el dolor de la guerra y la pérdida junto al amor, la suspensión del sentido absoluto y la indagación lingüística. El yo está presente pero no de manera confesional; la voz que habla parece más una espectadora de lo que ocurre alrededor. Un cuerpo ausente y presente al mismo tiempo, como lo es el de una mujer en el exilio. Al igual que en los poemas de Paul Celan (nacido diez años después que Domin), el lenguaje se desprende de sus significados absolutos para buscar una nueva manera de decir, para volver a nombrar el mundo.

Su poética encuentra similitudes con las de poetas hispanohablantes como Hugo Gola o Idea Vilariño: la entrecortada respiración que produce un ritmo fragmentado con versos más bien cortos y de ideas breves o inacabadas que se van enlazando alrededor de un escenario o imagen. Como es usual en este tipo de poéticas, en la obra de Domin la mesura lingüística se va haciendo cada vez mayor.

Si bien sus poemas cuentan con ediciones en español en España y Argentina, su obra aún no tiene suficiente presencia en nuestro país. En un esfuerzo por promover su trabajo, presentamos la siguiente selección de sus poemas, reunidos en sus libros Nur eine Rose als Stütze (1959), Rückkehr der Schiffe (1962), Hier (1964) e Ich will dich (1970-1995).

—Valeria List

 

Manzano y olivo1

Un consuelo es saber dónde
guardan las tazas y los platos
de la casa a la que estás invitada
y tener una parte de los mimos
de tus amigos
el gato y el perro;
conocer el truco del coche
como si fuera tuyo,
en el que vas con una bolsa raída
por el pueblo extraño;
derramar la leche en el sendero
ahí donde extraviaste
la tapa de una jarra vieja
hace años.
Cruzas la puerta del jardín
y la cierras como si tras de ti
siguiera parado el banco.
Ves a los otros pasar,
tú,
la caminante
de día en día
y de patria en patria,
donde la palabra volátil
estando todos aquí
se vuelve carne.
Tú, que en cada muro
te rindes
y que tantas veces
intentas esconderte
tras los niños del circo itinerante.

Pero los manzanos y olivos
son tuyos dondequiera
y en tierras extranjeras
te acercan una silla
en el lugar principal
de la mesa
y cualquiera te comparte de su plato
cuando el guiso ya se terminó
como a un niño que ha llegado tarde,
no como tú, llegando de un viaje.
Y el árbol oscuro de mangos
y las castañas
crecen lado a lado
de tu corazón.
Sabes cómo la alta hierba
susurra en los bordes isleños
de todos los mares del sur,
conoces las vías polvosas de los cactus,
andas por los espumosos campos y conoces
su colorido calendario.
Juegas con el viento,
soplas luminosas esferas
de dientes de león en el aire
miras flotar
sobre ti pequeños globos blancos
—van ligeros, sin resistirse al soplo
como tú.
Has de caer
en algún lado.

Luego cruzas la calle
como si fueras en trineo
cruzando los álamos
en la tarde de sol.
Un venado cruza el bosque
y un pequeño templo en la colina
con un cementerio al lado
te saluda desde lejos.
Tomas su gesto
como una invitación,
quizás alguna tarde
—quién sabe cuál—
con gusto sea aceptada.
Te das cuenta
de sentirte aquí
un poco menos
en otro lugar
que en casa.

 
Apfelbaum und Olive

Ein Trost ist, zu wissen
wo die Tassen stehn und die Teller
in dem Haus, in dem du zu Gast bist,
und einen Anteil zu haben
an der Zärtlichkeit von Katze und Hund
deines Freunds,
und die Tücke des Fahrrads zu kennen
als sei es dein eigenes,
auf dem du mit der verblichenen Tasche
in das fremde Dorf darfst,
und die Milch auf dem Wege verschütten
als habest du selbst
den Deckel der alten Kanne
vor Jahren
auf diesem Wege verloren.
Du gehst durch das Gartentor
und machst es hinter dir zu,
als stehe die Bank
für dich vor dem Haus,
und siehst die andern draußen vorbeigehn,
du,
der Wanderer
von Tag zu Tag
und von Land zu Land,
an dem das Wort
von der Flüchtigkeit
allen Hierseins
Fleisch ward.
Du, den jede Wand
aufgibt,
und den es oft nach des Zirkuskinds
fahrbarer Höhle verlangt.

Zwar, der Apfelbaum und die Olive
sind überall dein,
und in fernen Ländern
schiebt man dir einen Stuhl an den Tisch
an der Seite der Hausfrau,
und jedes gibt dir von seinem Teller
wenn die Schüssel schon leer ist,
als habe ein Kind sich verspätet,
nicht als kämest du eben vom Flugplatz.
Und die dunkeln Mangobäume
und die Kastanien
wachsen Seite an Seite
in deinem Herzen.
Du weißt, wie die hohen Gräser
an den Rändern der Inseln rascheln
in allen südlichen Meeren,
wie staubig die Kaktuswege sind,
und du gehst durch die schaumigen Wiesen und kennst
ihren bunten Kalender.
Du spielst mit dem Wind
und bläst die hellen Kugeln
des Löwenzahns in die Luft
und siehst dem Schweben
der kleinen weißen Schirme mit zu
— so leicht, so widerstandslos vor dem Wehn
wie du selbst.
Irgendwo
dürfen sie landen.

Dann fährst du die Straße hinab
als glittest du auf einem Schlitten
an den Pappeln vorbei
in die Abendsonne.
Ein Reh tritt aus dem Wald,
und eine kleine Kirche auf einem Hügel
mit einem einsamen Kirchhof
winkt dir zu.
Du wägst ihren Gruß
wie eine Einladung,
die man eines Tages
– noch ungewiss wann –
vielleicht gerne
annehmen möchte.
Und daran erkennst du,
daß du
hier ein wenig mehr
als an andern Stätten
zuhaus bist.

 

Cautelosa esperanza

Palomas blancas
en el azul,
huecos de ventanas quemadas,
¿se libraron las guerras por ti?

Tras la ventana vacía
sobre las latitudes de afuera
una línea de paloma blanca.

Como rosales en nuestras tumbas
que tomas sin atención,
colocas el pequeño nido
en la piedra lavada con lágrimas.

Construimos nuevas casas,
palomas
salen de los picos de las grúas
sobre nuestra ciudad
cigüeñas de acero que para nosotros anidan.
Construimos casas
con paredes, cemento y vidrios
que no tocan
nuestros rosas pies.
Escombramos las ruinas
y olvidamos la hora extrema
en el ojo muerto del reloj.
Palomas, construimos para ustedes,
que deben
en el azul
volar hacia nuestras ventanas.

Y quizá haya un par de niños por ahí
—y eso ya sería mucho—
que bajo nosotros,
en las ruinas
de nuestras nuevas casas,
las casas que con altas grúas
se construyen tarde y noche,
juegan ocultos.

Y eso ya sería mucho.

 
Vorsichtige Hoffnung

Weiße Tauben
im Blau
verbrannter Fensterhöhlen,
werden die Kriege für euch geführt?

Weiße Taubenschnur
durch die leeren Fenster
über die Breitengrade hinweg.

Wie Rosensträucher auf Gräbern
achtlos nehmt ihr das Unsre.
Auf den mit Tränen gewaschenen Stein
setzt ihr das kleine Nest.

Wir bauen neue Häuser,
Tauben,
die Schnäbel der Krane ragen
über unseren Städten,
eiserne Störche, die Nester für Menschen richten.
Wir bauen Häuser
mit Wänden aus Zement und Glas
an denen euer rosa Fuß
nicht haftet.
Wir räumen die Ruinen ab
und vergessen die äußerste Stunde
im toten Auge der Uhr
Tauben, wir bauen für euch:
ihr werdet
durch unsere Fenster fliegen
ins Blau.

Und vielleicht sind dann ein paar Kinder da
—und das wäre sehr viel— ,
die unter euch
in den Ruinen
unserer neuen Häuser,
der Häuser, die wir mit den hohen Kranen
den Tag und die Nacht durch bauen,
Verstecken spielen.

Und das wäre sehr viel.

 

Pregunta

Luego de nuestra pequeña fusión
—apenas con una presión de los labios—
cuando me convierto en nube
o un barco sin ancla
en tu mar
o más fácil,
cualquier otra forma
para ti,
¿cuál sería?
¿Cómo evitas
a la mañana siguiente
sentir un poco de timidez?

 
Frage

Nach dem kleinen Zusammenstoss
—ein Druck der Lippe genügt—
wenn ich eine Wolke werde,
oder ein Schiff ohne Anker
auf deinem Meer
oder, ganz einfach,
eine andere Form
für dich,
was wird aus dir?
Und wie vermeidest du’s
am nächsten Morgen
ein wenig befangen zu sein?

 

Casi suelta

Casi suelta
va una palabra

al agua del tiempo
y gira
y será usada
o se sumergirá.

Me olvidaste hace mucho.
Yo ya no recuerdo a nadie,
ni a ti
ni a nadie.

Esta palabra mía para ti
esta hoja titilante,
podría de cualquier árbol

caer al agua.

 
Losgelöst

Losgelöst
treibt ein Wort

auf dem Wasser der Zeit
und dreht sich
und wird getragen
oder geht unter.

Du hast mich lange vergessen.
Ich erinnre schon niemand,
dich nicht
und niemand.

Diez Wort von mir zu dir,
dies treibende Blatt,
es konnte von jedem Baum

auf das Wasser gefallen sein.

 

Catálogo

Una cantina el corazón
con un hogar
que lo domina.

Un erizo el corazón.

Un búho el corazón
palpitando en la luz
los ojos.

Ave migratoria, clima cambiante corazón.

Una esfera el corazón
se sacude
oscilando un centímetro
grano corazón de arena.
El corazón gran
tirador

de todas las balas.

 
Katalog

Das Herz eine Schenke
mit einem Haus
zieht die Hörner ein.

Das Herz ein Igel.

Das Herz eine Eule
bei Licht
mit den Augen klappernd.

Zugvogel Klimawechser Herz.

Das Herz eine Kugel
gestoßen
einen Zentimeter rollend
Sandkorn Herz.
Das Herz der große
Werfer
alle Kugeln.

 

Como animal sin párpados

Como animal sin párpados
a la espera insistente de huir
vive el miedo a ti en mi corazón.

Pero sobre el animal
crece un fantástico árbol
una híbrida vegetación.
Su raíz toca lo profundo
del agua de los llantos
y en vez de flores y frutos
cuelga de él
una campanita audaz.

 
Wie ein lidloses Tier

Wie ein lidloses Tier
ständig zur Flucht gespannt
liegt Angst vor dir mir im Herzen.

Aber über dem Tier
steigt ein toller Baum
ein hybrides Gewächs.
Seine Wurzel reicht tief ins
Tränenwasser
und statt der Blüten und Früchte
hängt er voll uber-
mütiger Glöckchen.

 

Sobre puntuación

Porque a ti el negro
te espanta
porque a ti el blanco
te espanta
te espantan mis palabras
una fácil coma
entre signos encerrada
ventanas abiertas
abiertas líneas
mis palabras temen
la traición
de los hombres
a ellos
no intento
dejar las puertas
abiertas
no nos presiones
somos nubes

 
Zur Interpunktion

Weil sich die Neger
fürchten
weil sich die Weißen
fürchten
fürchten meine Worte
ein einfaches Komma
eingesperrt zwischen Satzzeichen
offene Fenster
offene Zeilen
meine worte haben Angst
vor dem Verrat
des Menschen
an dem Menschen
versuche ich nicht
lasse alle Türen
öffnen
presse uns nicht
uns Wolken

 

Transformación

Junto a mi cabeza
dejo un pedazo de pan blanco junto
a mi cabeza
con su filo dorado
pongo vino
algo de sal
de mi almohada crece un
toldo
mi sábana será un mantel
el mantel
para amortajar

 
Änderungen

Neben meinem Kopf
ich lege ein Stück Weißbrot neben
meinem Kopf
mit seinem goldenen Rändern
gieße Wein dazu
streue Salz
aus meinem Kisse wächst eine
Laube
mein Bettuch wird zum Tischtuch
das Tischtuch
zum Leichentuch

 

Señal

Una gaviota rosa
en la luz de la tarde
brillante señal en la bahía.
Nos miramos.

Las hierbas se dan
tiernos signos
en el viento.
¿Somos claros?

Cada flor blanca
guarda un trago de Sol
para la noche.

¿Y nosotros?

 
Signal

Eine Möwe
rosa im Abendlicht
helles Signal über der Bucht.
Wir sehen uns an.

Die Gräser geben sich
zärtliche Zeichen
im Wind.
Sind wir deutlicher?

Alle weißen Blüten
saugen einen Vorrat von Sonne
gegen die Nacht.

Aber wir?

 

Palabras

Las palabras maduras granadas
que caen a la tierra
y se abren.
Todo su interior
se voltea,
la fruta descubre su misterio
y muestra sus semillas,
un nuevo secreto.

 
Worte

Worte sind reife Granatäpfel
sie falle zur Erde
und öffnen sich.
Es wird alles Innre nach außen
gekehrt,
die Frucht stellt ihr Geheimnis bloß
und zeigt ihre Samen,
ein neues Geheimnis


1 Escrito en 1956, tras el regreso de la poeta a Alemania (n. de la t.).


Hilde Domin / Colonia, Alemania, 1909 – Heidelberg, Alemania, 2006. Poeta e hispanista. Nacida en el seno de una familia judía, se exilia primero en Roma, en 1932, y después en República Dominicana, en 1940. En 1954 regresa a Alemania y trabaja como docente en las universidades de Frankfurt y Mainz. Es autora de una veintena de títulos y recibió distinciones como el Premio Friedrich Hölderlin, el Premio Rainer Maria Rilke y la Orden del Mérito de Duarte, Sánchez y Mella, en el grado de Commendador (máxima condecoración de la República Dominicana).


Valeria List

/ Puebla, Puebla, 1990. Traductora y poeta. Trabaja en el Departamento de Publicaciones del IIBI-UNAM. Su primer libro de poemas, La vida abierta (Dirección General de Publicaciones y Fomento Editorial / UNAM, 2019) ganó el Premio de Poesía Joven UNAM 2019.