16 marzo, 2020

Sin querer saber de la belleza

de Fernando Pessoa | Traducciones

Presentación y versiones de Rafael Toriz.

 

La novedad de un libro como éste1 —que parte de fragmentos publicados en diversos libros tanto en portugués y en inglés, y que no nace de la traducción de un libro originalmente estructurado como tal— radica en poner en escena a algunos heterónimos potentes, excéntricos pero poco conocidos o incluso apenas traducidos a nuestra lengua. Por ello, siguiendo un criterio orientado por algunos de los estudios más recientes sobre su obra, mi intención es ofrecer una versión entre lateral y panorámica de Pessoa que agrande los senderos hacia su mejor (re)conocimiento e interpretación: la riqueza de una obra en construcción como la suya radica en que se trata de un universo de correspondencias expansivas, ya sea a través de la publicación de materiales poco conocidos en nuestra lengua, como con respecto a la ingente cantidad de material que queda aún sin editar, incluso en sus lenguas originales (portugués, inglés y francés). Buena parte del «baúl lleno de gente» —hermosa y certera expresión de Antonio Tabucchi, el heterónimo italiano— sigue inédita.

Con una obra que es, sobre todo, un artefacto incompleto en obra negra, traducir a Pessoa implica por fuerza completarlo a través de los diversos criterios de edición —práctica y concepto que deviene idea de montaje, como lo entiende el arte contemporáneo.

A tono con los tiempos que corren, Pessoa puede ser leído, por derecho propio, como un artista conceptual que dejó al cuidado del criterio ajeno —llámese editor, pero lejos de cualquier jerga coyuntural, también curador— el destino de sus materiales inconclusos. Y es que su trabajo, ya sea leído como una gran novela inacabada, una despersonalización dramática en ficciones que escriben ficciones (conscientes de sus alcances filosóficos) o un diálogo entre espectros convoncados por la ouija de un orate lucidísimo, estará siempre un paso más allá de los confines genéricos: gracias al desconocido que fue él para sí mismo, nosotros podemos tener una idea más clara respecto de quiénes somos.

Los textos que aquí se consignan demandan ser leídos en estado de trance.

—Rafael Toriz

 

El bibliófilo

¡Oh ambiciones! Cómo quisiera ser
Un pobre bibliófilo parado
Sobre el eterno folio desdoblado
Y sin más en la conciencia que vivir.

Podría la primavera florecer
Y yo siempre sobre el libro reposado
Sonreiría a un vetusto pasado
De una moza medieval sin conocer.

Yo no quitaría ni añadaría a la vida
Nada para mí, ni un gesto mío daría
Un gesto más a su profundo amor.

Y leería, con la frente contra la luz encendida.
Sin querer saber de la belleza
Y sin haber sido nada como el mundo.

 
O biibliófilo

Ó ambições!… Como eu quisera ser
Um pobre bibliófilo parado
Sobre o eterno fólio desdobrado
E sem mais na consciência de viver.

Podia a primavera enverdecer
E eu sempre sobre o livro recurvado
Sorriria a um arcaico pecado
A uma medieval moça e qualquer.

A vida não perdia nem ganhava
Nada por mim, nenhum gesto meu dava
Um gesto mais ao seu profundo
E eu lia, a testa contra a luz acesa.
Sem nada querer ser como a beleza
E sem nada ter sido como o mundo.

Álvaro de Campos

 

Opiario

La vida me sabe a tabaco dorado.
Nunca he hecho otra cosa que fumar vida.

Después de todo, ¿de qué me ha servido ir
Al Oriente y ver la India y la China?
La tierra es semejante y pequeñita
Y sólo hay una forma de vivir.

Fingí haber estudiado ingeniería.
Viví en Escocia. Visité Irlanda.
Mi corazón es una abuelita que anda
Pepenando a las puertas de la Alegría.

Soy desgraciado por primogenitura.
Los gitanos robaron mi Suerte.
Tal vez no encuentre ni cerca de la muerte
Un lugar que cobije mi sepultura.

Y fui niño como toda la gente.
Nací en una provincia portuguesa
Y hube conocido gente inglesa
Que dice que hablo inglés perfectamente.

 
Opiary

Life tastes to me like golden tobacco.
I have never done anything but smoke life.

After all of what use was it to me to have
Gone to the East and seen India and China?
The earth is similar and little
And there is only one way of living.

I pretended to study engineering.
I lived in Scotland. I visited Ireland.
My heart is a poor grandmother who goes about
Begging at the doors of Joy.

I am unfortunate by primogeniture.
The gipsies stole my luck.
Perhaps I shall not even find near death
A place to shelter me from my cold.

And I was a child like other people.
I was born in a Portuguese province,
And have met English people
Who say I speak English perfectly.

—Álvaro de Campos


 

Epitafio

Aquí yace Alexander Search
A quien Dios y los hombres dejaron solo,
Que sufrió y lloró ser escarnio de la naturaleza.
Rechazo el Estado, rechazó a la iglesia,
Rechazó a Dios, a la mujer, al hombre y al amor.
Rechazó la tierra alrededor y también al cielo.
Resumió así su saber:
(…) Y el amor no existe
Nada en el mundo sincero existe
Salvo el dolor, el odio, la lujuria y el miedo.
Y aún estos son suplantados
Por los males que originan.

Andaba apenas por los veinte cuando murió
Y estas fueron sus últimas palabras:
¡Malditos sean Dios, la Naturaleza y el Hombre!

 
Epitaph

Here lieth A[lexander] S[earch]
Whom God and man left in the lurch
And nature mocked with pain and woe
He believed not in state or church
Nor in God, woman, man or love
Nor earth below nor heaven above.
His knowledge did to this about:
(…) and love is not
Nothing is everywhere sincere
Save sorrow, hatred, lust and fear
And even these sometimes do look
Less than in the ill they work.

He died at twenty odd
This was is dying sentiment:
Accurst be Nature, Man and God.

—Alexander Search

 

Muerte en vida

Otro día ha pasado y mientras pasa,
¿Qué he meditado o concebido o leído?
¡Nada! Otro día se ha ido a la basura.
¡Nada! Cada hora ha muerto al nacer.

No he hecho nada. El tiempo de mí ha huido,
¡Y a la Belleza no erigí ninguna estatua!
No ha caído credo ni mentira bajo el firme poder del pensamiento
De este joven inútil y cansado.

¿Es acaso mi suerte para siempre
Como un grano de arena sobre la playa,
A merced del viento, a la voluntad del mar?

¡Ay! Esa nulidad que desea y siente dolor,
Porque cada vez que cae de lo que podría alcanzar
¡Menos que una cosa inanimada debiera ser!

 
Death in Life

Another day is past, and while it past,
What have I pondered or conceived or read?
Nothing! Another day has gone to waste.
Nothing! Each hour as it is born is dead.

I have done nothing. Time from me has fled,
And unto Beauty not a statue raised!
By thought’s firm power no creed nor lie debased
By this young useless and wearied.

Is it my lot then ever to remain
Like a grain of sand upon the beach,
A thing at will of wind, at will of sea?

Alas, that aught that wishes and has pain,
Because e’er fall’n from what its power should reach
Less than a thing inanimate should be!

—Alexander Search

 

A un plagiario

¿Copiaste? Hiciste bien.
Copia más, como si pudieras.
Copia, pilla, retén.
Es la única manera
De que no escribas chingaderas.

 
A um plagiário

Copiaste? Fizeste bem.
Copia mais, sem canseira.
Copia, pilha, retém.
É a única maneira
De não escreveres asneira.

—Joaquim Moura Costa


1Galaxia de un hombre solo. Verso, prosa y miscelánea de Fernando Pessoa, selección, traducción y prólogo de Rafael Toriz, Universidad Veracruzana, México, 2019.


Fernando Pessoa / Lisboa, Portugal, 1888 – 1935. Poeta, narrador y traductor. Fue uno de los grandes poetas del siglo XX, autor de una vasta y diversa obra, que incluye cuento, ensayo, teatro y aforismo. Firmó poemas con más de setenta heterónimos distintos. Entre sus obras principales se cuentan El guardador de rebaños, Mensaje y El libro del desasosiego.


Rafael Toriz / Xalapa, Veracruz, 1983. Ensayista, narrador y traductor, radica en Buenos Aires desde 2007. Fue becario de la Fundación para las Letras Mexicanas y del Fonca. Su libro más reciente es la novela La distorsión (2019).