15 febrero, 2021

Piedra (fragmentos)

de Ósip Mandelshtam | Traducciones

Versiones de Rodrigo García Bonillas.

 

El camino vital de Ósip Mandelshtam (1891-1938) parte del poniente del Imperio Ruso, Varsovia —donde nace—, y termina en el oriente de la Unión Soviética, Vladivostok —donde lo desaparecen—. En ese camino vital, Piedra (1913) corresponde al periodo de Petersburgo. Mandelshtam, atormentado en su lírica ya mucho antes de los suplicios del estalinismo que lo liquidarán más tarde, escribe una poesía de bilis negra —aunque falten aún más de dos décadas para su mudanza a Vorónezh.  

En el clima de la época prerrevolucionaria ya se dejan sentir las violentas mutaciones. Observemos en el caso de Mandelshtam las piezas de Piedra en su carácter de transición: por una parte, van de la fiebre del yo lírico juvenil a la mirada templada de la madurez; por otra, del simbolismo ruso al acmeísmo.

Conocí por extenso la poesía de Mandelshtam en la diligente edición bilingüe que preparó Aquilino Duque y que apareció en 2010 bajo el sello Vaso Roto. De Piedra escogí cinco piezas y preparé las siguientes versiones.

—Rodrigo García Bonillas

 

4

Más tierno que lo tierno,
tu rostro.
Más blanco que lo blanco,
tu mano.
Del mundo entero estás
lejana
y todo
lo tuyo
de lo fatal lejano.

De lo fatal lejanos,
tu pena,
los dedos de tu mano,
que no se enfrían nunca,
y el ruido
sereno
de vivaces coloquios,
y lejos,
tus ojos.

      (1909)

 

4
Нежнее нежного
Лицо твоё,
Белее белого
Твоя рука,
От мира целого
Ты далека,
И все твое –
От неизбежного.

От неизбежного
Твоя печаль,
И пальцы рук
Неостывающих,
И тихий звук
Неунывающих
Речей,
И даль
Твоих очей.

         (1909)

 

7

¿Qué hago con el cuerpo que me dieron?
Este cuerpo tan único, tan mío.

¿A quién le doy las gracias por la dicha
tranquila de vivir y respirar?

Yo soy el jardinero, soy la flor,
en la celda del mundo no estoy solo.

Se tendió en el cristal de lo perenne
el hálito del cuerpo, mi calor,

en el cristal se estampa una voluta
que no se reconoce al poco tiempo.

¡Que se resbale el poso del instante!
¡Que la amable voluta no lo raye!

         (1909)

 

7

Дано мне тело — что мне делать с ним,
Таким единым и таким моим?

За радость тихую дышать и жить
Кого, скажите, мне благодарить?

Я и садовник, я же и цветок,
В темнице мира я не одинок.

На стекла вечности уже легло
Мое дыхание, мое тепло.

Запечатлеется на нем узор,
Неузнаваемый с недавних пор.

Пускай мгновения стекает муть
Узора милого не зачеркнуть.

         (1909)

 

8

Una tristeza inefable
abrió dos ojos inmensos.
Un florero despertó
y derramó su cristal.

Todo el cuarto está borracho
de languidez —¡dulce droga!
Un reino tan diminuto
tragó tantísimo sueño.

Un poco de vino tinto,
un poco de sol de mayo.
Cortando el fino bizcocho
albor de dedos ahusados.

         (1909)

 

8
Невыразимая печаль
Открыла два огромных глаза,
Цветочная проснулась ваза
И выплеснула свой хрусталь.

Вся комната напоена
Истомой — сладкое лекарство!
Такое маленькое царство
Так много поглотило сна.

Немного красного вина,
Немного солнечного мая –
И, тоненький бисквит ломая,
Тончайших пальцев белизна.

         (1909)

 

13

Rumor fino —se abre la vela,
la amplia mirada se vacía,
cruza un coro silente de aves
nocturnas a nado el silencio.

Soy tan pobre como natura
y tan simple como los cielos,
la libertad es fantasmal,
como voces de aves nocturnas.

Miro el cielo más cadavérico
que un lienzo y la luna sin vida.
Tu paz, enfermiza y extraña,
¡oh vacío!, yo la recibo.

         (1910)

 

13

Слух чуткий — парус напрягает,
Расширенный пустеет взор,
И тишину переплывает
Полночных птиц незвучный хор.

Я так же беден, как природа,
И так же прост, как небеса,
И призрачна моя свобода,
Как птиц полночных голоса.

Я вижу месяц бездыханный
И небо мертвенней холста;
Твой мир, болезненный и странный,
Я принимаю, пустота!

         (1910)

 

17

¡Qué lento pisan los caballos,
qué poco fuego en los faroles!
De cierto gente extraña sabe
a dónde me llevan aquéllos.

Y me encomiendo a su cuidado,
se siente frío, tengo sueño;
en un recodo me abandonan
a encontrar el haz de una estrella.

Vaivén de cabeza caliente;
mano extraña, cálido hielo;
contornos de abetos oscuros
que aún yo no puedo mirar.

         (1911)

 

17

Как кони медленно ступают,
Как мало в фонарях огня!
Чужие люди, верно, знают,
Куда везут они меня.

А я вверяюсь их заботе.
Мне холодно, я спать хочу;
Подбросило на повороте,
Навстречу звездному лучу.

Горячей головы качанье
И нежный лед руки чужой,
И темных елей очертанья,
Еще невиданные мной.

         (1911)

 


Ósip Mandelshtam / Varsovia, Imperio Ruso, 1891 – Vladivostok, Unión Soviética, 1938. Fue uno de los más grandes poetas rusos del siglo XX y miembro prominente de la así llamada «Edad de Plata» de la literatura de su país. Autor de los libros La piedra (1913), Tristia (1922), Cuadernos de Moscú (1935) y Cuadernos de Vorónezh (1937), además de varios volúmenes de prosa. Fue detenido y deportado por escribir un epigrama contra Stalin («El montañés del Kremlin»), y murió cerca de Vladivostok, después de haber pasado sus últimos años bajo arresto en Vorónezh y camino a Kolymá.


Rodrigo García Bonillas

/ Veracruz, 1987. Autor de Gótica del Búho. Sobre el “Insomnio tercero” de José Gorostiza (2018), libro ganador del XV Premio Internacional de Ensayo Siglo XXI, que convocan la editorial Siglo XXI, la UAS y el Colegio de Sinaloa. Ha recibido las becas de la Fundación para las Letras Mexicanas (2010-2012) y de Jóvenes Creadores del Fonca (2013), ambas en el área de ensayo. Ha publicado traducciones de Mijaíl Lérmontov, Svetlana Aleksiévich, Róbert Rozhdéstvenski y Vladislav Jodasiévich; también tradujo el libro Llegarán suaves lluvias de Sara Teasdale (Secretaría de Cultura, 2017). Actualmente realiza un doctorado en Filología Románica en la Universidad de Potsdam, Alemania; se dedica a estudiar literatura de viaje a Rusia.