18 octubre, 2021

Lo interminablemente heroico

de Diego L. García | Reseñas

Mario Nosotti, Dos poemas inconclusos, Caleta Olivia, Buenos Aires, 2021, 62 pp.

 

¿Qué podríamos entender por un texto inconcluso? Bien podemos pensar en un tejido que no termina, como obra de Penélope que se demora adrede; una trampa, una resistencia. Si los lazos y las cruces del hilo y de la palabra suspenden un después, nos permiten entonces —privilegiados intrusos— acceder al tiempo-espacio de la muerte y emprender el retorno. No llegará su función ritual, no se completará la transmisión directa del signo: abriremos un paréntesis y un desvío donde la lectura como transformación pueda tener lugar, donde las vías de fuga enriquezcan el trabajo de no llegar. Como Borges señala de su “Pierre Menard”, hay una obra visible y otra (“la más significativa de nuestro tiempo”) inconclusa, “la subterránea, la interminablemente heroica, la impar”. A esta última asistimos al sumergirnos en el poemario de Mario Nosotti (Buenos Aires, 1966).

Los dos poemas se titulan “La drogada familia” y “Las hermanas de Kafka”. Lo subterráneo aquí será, en el primero, la mirada sobre la experiencia y los grados de aproximación del yo; en el segundo, el tratamiento de un tema histórico, entretejido de lecturas, como es la atrocidad del holocausto en la figura de las hermanas de Kafka. En ambas caras del paño estará la muerte.

(en un momento dado
decir “azul” te acerca a unas regiones
de las que te quisieras alejar porque alimentan
esa facilidad de entrar a los suburbios
de una muerte sin filo como Odiseo lidia con las apariciones
que lo buscan ansiosas para conversar)

No obstante, en el primer poema inconcluso y antes de que la voz se apague, están las visitas de quienes sembraron un lugar. Hay una vitalidad fantasmagórica, que también tiende trampas para poner en tensión los disfraces del yo. Como queriendo no ser reconocido, un niño-cámara desciende a la memoria y registra ese cielo: “Spegazzini/ el barrio con obreros e inmigrantes”. Una narración-álbum se viste con los viejos harapos de la lírica. Atraviesa las imágenes que emergen, las fractura y las interviene con la justicia de las sensaciones actuales. El arco de la experiencia solo puede ser tensado por quien asume el tiempo sin extremos.

En la segunda parte del libro, la guerra, las cartas que no llegan, los sueños, las manos, los nombres y la furia giran la perspectiva hacia los demás. El heroísmo es el de la supervivencia, y el montaje de voces pone en relieve los cuerpos de la historia.

El verdadero arte es siempre un documento
¡le saludo desde mi mazmorra de papel!
un bosque de expedientes tras el cual
usted desaparece por completo.
En todo caso lo escrito ilumina el mundo
hace desaparecer al escritor.

No quedan más rastros que una indicación final, que señala como fuente los diarios de Kafka, un libro de conversaciones y una biografía. El escritor ha desaparecido, y a Borges le gustarían esos versos. El poema inconcluso carece de tiempo en sentido de verdad última, de obra maestra o de sagrada revelación. Es un acontecimiento siempre en presente, siempre actualizado.

¿Cuántas veces se escribirá la segunda parte de la Odisea? No le fue necesario a Homero; posiblemente supo que los homéridas de los siglos y siglos posteriores se encargarían de relanzar a su héroe a los mares. Todos los poetas son homéridas en algún sentido. Y en este libro de Mario Nosotti lo corroboramos una vez más.


Diego L. García / Berazategui, Argentina, 1983. Es profesor en Letras por la Universidad Nacional de La Plata. Escribe crítica y poesía. Entre sus libros figuran Fin del enigma (Ediber, 2011), Esa trampa de ver (Añosluz, 2016), Una voz hervida (Jámpster e-books, 2017, Chile), Una cuestión de diseño (Barnacle, 2018), (Fotografías) (Zindo & Gafuri, 2018; 2a. edición, Liliputienses, 2020, España) y Las calles nevadas (Barnacle, 2020).