12 agosto, 2019

¿Por qué mi cuerpo es casa y no habitante?

de Jimena González | Inéditos

Bigotes

Tengo el bigote de mi abuelo
y su apellido.

No lo digo con orgullo
porque sé quién fue mi abuelo.

Y como él,
tengo un taladro en la cabeza
que me pide golpear e insultar,

que me habla de superioridad,
de odio y de cerrar las ventanas.

Como él desconfío,
soy cauteloso,
me muevo
caminando hacia atrás
como los cangrejos,
para evitar que me toquen la espalda,
vengan caricias o vengan puñaladas.

Ese taladro me hace sentir
que todo está bajo mi control
y que todas mis verdades
son absolutas.

Soy feo,
como mi abuelo.
No me baño.
Soy un galán y soy insaciable.
No hablo,
no cuido de nadie
y como él, no miento.
Soy un imbécil admitido.

En el nombre de esos hombres
de los que vengo,
tengo la nuca desierta.

Soy valiente.

El dolor no me hará negarlos.

Tengo el bigote de mi mamá,
y me amputé un apellido
para que el suyo fuera primero.

Lo digo con alivio,
porque sé quién es mamá.

Como ella
no digo que regreso
si no regreso;
cuando creo,
creo completamente.

Tefen gofo ufun
lefengufuafajefe
pafa rafa cofontafar sefecrefetofos
quefe efellafa mefe efensefeñofo.

De mi madre traigo el mar
encerrado en las paredes
de mi garganta.

Tengo la inteligencia de mamá
que trasciende al capital y su individualismo.

Mi madre es todas las mujeres.

Yo soy todas las mujeres.

Yo también tengo miedo
y también soy hermosa.

También soy chaparra
morena
grandísima.

También me gusta reír fuerte y es eso,
la risa de mamá en mi garganta,
la que cesa intermitentemente
el taladro de mi cabeza.

 

Chapa

¿Por qué mi cuerpo parece estar hecho para entregarse?

¿Por qué se salen de mí mis senos y mis nalgas y mi boca?

¿Por qué parece mi cuerpo una entrada?

¿Por qué tu cuerpo es el invitado?

¿Por qué he de ser yo siempre la anfitriona?

¿Por qué importa tu comodidad si esta es mi casa?

¿Por qué cuidarme el dolor y la aspereza?

¿Por qué mis texturas no son más que tus alfombras?

¿Por qué yo debo inclinarme a tu servicio?

¿Por qué tengo yo que cuidarme las tristezas?

Sonreír cuando llegues

Gemir cuando entres

Callar cuando salgas

¿Por qué ni siquiera hacer el amor es terreno neutro?

¿O es que aquí nació todo el poder ficticio de tu cuerpo?

¿Te inventaste el amor para amenizar tus visitas?

¿Por qué antes de entrar no te quitas los zapatos?

Vieras qué difícil es limpiar tus suelas sucias de este piso

Vieras qué difícil no sentirme la luna bajo una bandera estrellada

¿Y quién te dijo que la tierra de mi cuerpo es simplemente

el camino que recorres para ser el selfmade man que todos buscan?

Yo no creo yo no quiero que mi cuerpo sea un sendero

Yo no quiero ni siquiera ser la luz

Yo no quiero ni siquiera ser lumbrera

¿En qué parte de tu cuerpo sin derrames

guardas ese poder increíble de nunca sentirte profanado?

¿A poco tú también eres terreno de conquista?

¿A poco cuando dejas esta casa te sientes abandonado?

¿A poco tú no eres menos libre que el mercado?

¿A poco tú también sentiste que alguien te forzó la chapa?

¿Por qué tengo que arrinconarme para que quepas?

¿Por qué mi cuerpo es casa y no habitante?

¿Por qué me abarato a medida que me tocan?

¿Qué poder tiene tu cuerpo que directamente incide en mí?

¿Por qué para mí el sexo fue y es un terreno clandestino?

¿Por qué tú puedes llegar a cualquier casa y encontrarla abierta?

¿Dónde habito yo si tengo que hacer espacio para ti?

¿Dónde habitamos nosotras las que te hospedamos?

¿Por qué hasta mi corazón siente imposible recibir a más?

¿A poco tu cuerpo es tan gigante?

¿Por qué me dijeron

“Una llave que abre muchas chapas es una llave maestra

pero una chapa que se abre con cualquier llave es una chapa chafa”

y me besaron?

¿Por qué no podía gritar entonces?

¿Por qué sacralicé las reglas?

¿Por qué el silencio?

¿Por qué nadie dice que hay llaves que abren por la fuerza?

¿Por qué mi cuerpo se siente como una fiesta?

¿Por qué yo limpio lo que tú derramas?

¿Por qué mi cuerpo no se siente de sí mismo?

¿Por qué tantas pisadas, tantas grietas,

tantos focos fundidos y tantas termitas?

¿Por qué la sensación de desmembramiento?

¿Por qué la sensación de mutilación?

¿Por qué la ceguera frente al espejo?

¿Por qué tan poca lucidez?

 


Jimena González / Ciudad de México, 2000.  Escritora y poeta en voz alta. Estudiante de Letras Hispánicas en la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM. Ha presentado su poesía en espacios como Casa del Lago Juan José Arreola, Museo Universitario del Chopo y el Festival Lit&Luz, entre otros. En 2017 publicó Nombrar la sangre (Editorial Versonautas). Es parte del Colectivo POM y becaria creativa del Centro Transdisciplinario Poesía y Trayecto, A. C. Poemas suyos fueron incluidos en Tsunami (Sexto Piso, 2018).