Os pensáis libres
cuando, exhaustos, corréis
como cazadores
buscando una presa en el cielo y
poniendo a tiro
vuestros deseos
(pero fueron ellos,
disfrazados de voluntad,
los que hace tiempo
decidieron
hacer nido en vosotros).
En la abertura
emerge “agua”
cuando queréis agua.
Así aprendisteis
todos a nombrar
la ausencia;
ignorando
los términos
de vuestras posesiones.
Que a todos
os pertenece
la fragilidad.
Que a todos os canta
secreta
una melodía triste
a veces.
Que a todos os hizo hervir
el corazón
con su aleteo
a veces.
Qué decepción cuando,
robada al río,
la piedra en el bolsillo
se vuelve común
y al llegar a la casa
no guarda la luz momentánea
de la tarde,
el brillo irisado del paisaje
sobre la superficie del agua.
Así, vuestros ojos.
Girando en círculos
con los ojos vendados:
pero lo que buscáis
no está nunca allí,
lo que buscáis
está en esas canciones
que entran
por una pequeña oreja
salen
por una pequeña boca
entran
por otra oreja y
salen por otra boca
haciendo moverse
a un ritmo único
los millones de brazos,
los millones de combas,
los millones de palmas
y de corros.
Esas son ¡ay, ay!,
lairón, lairón,
las palabritas
que os vienen
de los muertos.
Ellas no
son la forma
del amor,
no, son la forma
de su reconocimiento.
* Poemas pertenecientes a La parte blanda (Pre-Textos, 2022).

Autor
Sandra Santana
/ Madrid, España, 1978. Poeta. Es profesora de Estética y Teoría de las Artes en la Universidad de La Laguna. Es autora de los libros de poemas Marcha por el desierto, Es el verbo tan frágil, Y ¡pum! un tiro al pajarito y La parte blanda. Ha publicado asimismo los ensayos El laberinto de la palabra. Karl Kraus en la Viena de fin de siglo, por el que recibió el Premio Ciudad de Barcelona, y El libro por venir. Ensayos sobre arte y literatura en los siglos XX y XXI. Como traductora ha realizado versiones de la obra de autores como Karl Kraus, Peter Handke, Ernst Jandl o Natalia Azarova.