12 abril, 2021

La angustia del minuto que te espera

de Rita Baldassarri | Traducciones


La plazoleta

La plazoleta encajonada entre muros
está habitada por gatos que viven recostados:
son trapos en la hierba.
Tienen un aire distraído
y si los llaman no levantan la cabeza
como si arrastraran un dolor
solo ellos, que los demás no conocen.
En la base del tronco, aplastado contra la tierra,
un gato negro y rojo
se pierde entre las hojas oxidadas.
Sobre el tronco, a pleno sol, corre una mano de sombra
que lo agranda, aprieta.
El tronco manchado se hincha oscuro y se levanta como una bestia
que saliera de entre las hojas
a curiosear en los jardines cerrados
donde la gente se sienta, en las noches de verano, a pasar la velada.
Todas las plantas bufan renqueando en la escalada al cielo
y el cielo es un huerto sembrado de estrellas
que germinan en la calidez de los retoños de luz.
El árbol se endurece en la noche:
solo la copa es una ola de calor
donde se ensanchan claros círculos de agua: ojos de gato.
Un motor lejano ronronea
y se frota, temblando, contra la noche.
Es algo que se desprende o que nunca estuvo.
Nos encontramos en un nicho de hierba
con una sombra puntiaguda
roncando a la luz.

 

La piazzola

La piazzola incassata tra mura
è abitata da gatti che vivono sdraiati:
sono cenci nell’erba.
Hanno un’aria distratta
e se li chiami non alzano il capo
come se trascinassero un dolore
soltanto loro, che gli altri non sanno.
Alla base del tronco, schiacciato contro terra,
un gatto nero e rosso
si perde tra le foglie arrugginite.
Sul tronco, in pieno sole, corre una mano d’ombra
che lo ingrandisce, stringe.
Il tronco maculato si gonfia scuro e s’alza come bestia
che sbuchi tra le foglie
a curiosare nei giardini chiusi
dove la gente siede, nelle notti d’estate, per la veglia.
Tutte le piante soffiano arrancando per la scalata al cielo
e il cielo è un orto seminato a stelle
che germogliano al caldo dei polloni di luce.
L’albero s’indurisce nella notte:
solo la chioma è un’onda di calore
dove allargano chiari cerchi d’acqua: occhi di gatto.
Un motore lontano fa la fusa
e si struscia, tremando, sulla notte.
È qualcosa che stacca o che non c’è mai stato.
Ci ritroviamo in una nicchia d’erba
con un’ombra appuntita
a ronfare la luce.


Este viento…

Este viento que sube por momentos
es fresco como el agua
que se hunde allá abajo tras las casas
y ríe con el brillo de muchos pequeños soles.
Este viento que huele a salobre
acosa a la hierba que se inclina y huye
pero suavemente y luego mira de nuevo atrás
casi invitando a que la persigan,
como en un juego.
La luz humedece los muros de las casas.
La corneja, en el tejado, se sostiene sobre una pata
y gorgotea, de repente.
El saltamontes con estrías de madera
se confunde entre las ramas.
A cada ráfaga de aire
los gorriones se elevan asustados
en racimos negros y arrancan del heno
una larga brizna de luz.
El viento es rojo y el silencio es rojo
y este hoyo profundo que se nos abre
cuando todo es friable y externo
se está colmando de rojo.
O quizá solo sea un volver a sentir la sangre
que serpentea con la hierba.
Este viento que viene del agua,
este viento que regresa al agua
es el hálito de un bien, quizá vivido
pero que no recuerdas.

 

Questo vento…

Questo vento che sale a momenti
è fresco come l’acqua
che sprofonda laggiù dietro le case
e ride luccicando tanti piccoli soli.
Questo vento che odora di salmastro
incalza l’erba che si piega e fugge
ma dolcemente e poi riguarda indietro
quasi a invitare d’essere inseguita,
come in un gioco.
La luce inumidisce i muri delle case.
La cornacchia, sul tetto, si regge su una zampa
e gorgoglia, di scatto.
La cavalletta con le strie del legno
si confonde sui rami.
Ad ogni sbuffo d’aria
i passeri s’innalzano impauriti
a grappi neri e strappano dal fieno
un filo lungo di luce.
Il vento è rosso ed il silenzio è rosso
e questa buca fonda che ci s’apre
quando tutto è franabile ed esterno
si sta empiendo di rosso.
O forse è solo un risentire il sangue
che serpeggia con l’erba.
Questo vento que viene dall’acqua,
questo vento che all’acqua ritorna
è l’alito di un bene, forse vissuto
ma che non ricordi.

 

En la última charca…

En la última charca de luz se afanan los pájaros.
Una estrella grana entre las horcaduras del abeto.
Pórtico de troncos que cierra el camino:
cada tronco se defiende a sí mismo,
resiste contra la oscuridad que lo achata,
se escabulle redondo y se agota en lo alto
donde las ramas se clavan
en una mancha que se agranda, ensucia el mundo,
lo alquitrana.
La tierra se reduce como esos animales
que al tocarlos se enrollan,
son bolitas negras, ya no se mueven.
Un tronco golpeado por los faros se enciende de terror.
Luego todo vuelve al sueño del presente.
La angustia del minuto que te espera
puebla sombra a sombra
mientras una fila de árboles te rodea, se retira,
corre tras de ti…

 

Nell’ultima gora…

Nell’ultima gora di luce annaspano gli uccelli.
Una stella granisce tra i palchi dell’abete.
Colonnato di tronchi a chiudere la strada:
ogni tronco difende se stesso,
resiste contro il buio che l’appiastisce,
guizza via tondo e si sfinisce in alto
dove inchiodano i rami
una macchia che allarga, imbratta il mondo,
lo incatrama.
La terra si restringe come quegli animali
che a toccarli s’avvolgono,
sono palline nere, non si muovono più.
Un tronco colpito dai fari s’accende di terrore.
Poi tutto torna al sonno del presente.
L’angoscia del minuto che ti aspetta
riveste ombra per ombra
mentre una fila d’alberi t’accerchia, si ritira,
ti viene dietro correndo…


Rita Baldassarri / Santo Stefano Magra, Italia, 1944 – Pisa, Italia, 1999. Entre otros libros, publicó Occhi di gattoGeometria di ombre y Sassi. En español, se puede encontrar Ojos de gato y otros poemas, con traducción de Carlos Vitale (Icaria, Barcelona, 1997).


Carlos Vitale / Buenos Aires, 1953. Poeta y traductor. Ha publicado, entre otros, los libros Códigos (1981), Noción de realidad (1987), Confabulaciones (1992) y Autorretratos (2001), recogidos en Unidad de lugar (2004), así como Descortesía del suicida (2008), Fuera de casa (2014) y Duermevela (2017). Ha traducido a poetas como Dino Campana, Pietro Civitareale, Giuseppe Napolitano, Emilio Paolo Taormina, Eugenio Montale, Giuseppe Ungaretti, Nicola Napolitano y Andrea Zanzotto, entre otros.