10 agosto, 2020

El palacio de mis encantamientos

de Victor Segalen | Traducciones

Presentación, selección y traducción de Camilo Rodríguez.

 

El poeta

Victor Segalen (1878-1919) es uno de esos inevitables personajes de vida rocambolesca y poética: nacido en Brest, Francia, Segalen fue médico, oficial de marina, etnógrafo, arqueólogo y poeta. Aunque no le gustaba el mar ni la navegación, disfrutaba en cambio de los desembarcos y las expediciones por tierra. Pasó dos años en Tahití, donde tuvo la suerte de comprar los últimos croquis de Paul Gauguin, que había fallecido tres meses antes de su llegada. Poeta de signo trágico (vivió hasta los cuarenta años), Victor Segalen escribió un célebre diario con ensayos sobre Rimbaud (El doble Rimbaud) y Paul Gauguin (Gauguin en su último paisaje) que fueron publicados de manera póstuma, en 1978. En su poesía aflora una renovación del exotismo que verá su máxima expresión en voces como la de Paul Claudel o Saint-John Perse.

En 1908 viaja a China, donde se encarga de tratar enfermos de la peste de Manchuria. Luego se instala en el país, donde vive más de cinco años y publica Stèles en Beijing, en 1912. Tras acudir como militar al frente de guerra francés en Dunkerke, Segalen funge como médico tratante en la brigada de fusileros marinos. Cada vez con mayor frecuencia padece crisis depresivas que alterna con el uso desmedido del opio, cayendo gravemente enfermo pocos meses después del armisticio.

Muere el 21 de mayo de 1919, en el bosque de Huelgoat, Bretaña, con un ejemplar de Hamlet entre las manos.

 

Los poemas

Los siguientes fueron elegidos con un criterio doble: por un lado, la intención de compartir algunas piezas emblemáticas de Estelas (“Las cinco relaciones”, “Consejos al joven viajero”, “Liberación”, “Mi amante tiene las virtudes del agua”), su poemario más célebre; y por otro, recuperar esos versos cuyo mensaje cifrado resuena en días de confinamiento solidario y reflexión.

Sobre la traducción hay que acotar su dificultad debido al uso enfático de palabras polisémicas, algunas de las cuales pierden parte de su ambigüedad en castellano. “Intenté que toda palabra fuera doble y resuene profundamente”, habría de confesar Segalen a su amigo Henri Manceron en una carta de 1911.

Camilo Rodríguez.

 

Las cinco relaciones

Del Padre a su hijo, el afecto. Del Príncipe al súbdito, la justicia. Del hermano menor al mayor, la subordinación. De un amigo a su amigo, toda la confianza, el abandono, la semejanza.

*

Pero para ella —de mí hacia ella, — ¡Me atreveré a decir y observar! Ella, que resuena más que cualquier amigo en mí; a quien llamo deliciosa hermana mayor; a quien sirvo como Princesa, — oh madre de todos los impulsos de mi alma,

Yo le debo por naturaleza y destino la estricta relación de distancia, de extremo y diversidad.

 

Les cinq relations

Du Père à son fils, l’affection. Du Prince au sujet, la justice. Du frère cadet à l’aîné, la subordination. D’un ami à son ami, toute la confiance, l’abandon, la similitude.

*

Mais pour elle, — de moi vers elle, — oserai-je dire et observer ! Elle, qui retentit plus que tout ami en moi ; que j’appelle sœur aînée délicieuse ; que je sers comme Princesse, — ô mère de tous les élans de mon âme,

Je lui dois par nature et destinée la stricte relation de distance, d’extrême et de diversité.

 

Consejos al buen viajero

Ciudad al final de la ruta y ruta que prolonga la ciudad: no
elijas entonces la una o la otra, sino la una y la otra bien
turnadas.

Montaña que encierra tu mirada, la pliega y la contiene, que
libera la planicie redonda. Ama saltando rocas y peldaños; pero
acaricia las losas donde el pie se posa, hecho polvo.1

Descansa del sonido en el silencio, y del silencio dígnate a
volver al sonido. Solo si puedes, si sabes estar solo, espárcete
hasta la multitud a veces.

Evita mucho elegir un asilo. No creas en la virtud de una virtud
duradera: rómpela con alguna especia fuerte que queme y muerda y
le dé sabor incluso a la insipidez.

Así, sin parada ni paso en falso, sin cabestro y sin establo, sin
méritos ni penas, no llegarás, amigo, al pantano de las
alegrías inmortales,

Sino a los remolinos plenos de ebriedad del gran río Diversidad.

 

Conseils au bon voyageur

Ville au bout de la route et route prolongeant la ville : ne
choisis donc pas l’une ou l’autre, mais l’une et l’autre bien
alternées.

Montagne encerclant ton regard le rabat et le contient que la
plaine ronde libère. Aime à sauter roches et marches ; mais
caresse les dalles où le pied pose bien à plat.

Repose-toi du son dans le silence, et, du silence, daigne
revenir au son. Seul si tu peux, si tu sais être seul, déverse-
toi parfois jusqu’à la foule.

Garde bien d’élire un asile. Ne crois pas à la vertu d’une vertu
durable : romps-la de quelque forte épice qui brûle et morde et
donne un goût même à la fadeur.

Ainsi, sans arrêt ni faux pas, sans licol et sans étable, sans
mérites ni peines, tu parviendras, non point, ami, au marais des
joies immortelles,


Mais aux remous pleins d’ivresses du grand fleuve Diversité.

 

 

Mi amante tiene las virtudes del agua

Mi amante tiene las virtudes del agua: una sonrisa clara, gestos
fluidos, una voz pura y cantante gota a gota.

Y cuando a veces, a pesar de mí – el fuego pasa en mi mirada,
Ella sabe cómo avivarlo retemblando: agua arrojada sobre
carbones rojos.

*

¡Mi agua viva, hela aquí esparcida, toda, sobre la tierra! Se resbala,
huye de mí; – y tengo sed, y corro tras ella.

Con mis manos hago una copa. Con mis dos manos la contengo
con ebriedad, la estrecho, la llevo a mis labios:

Y trago un puñado de lodo.

 

Mon amante a les vertus de l’eau

Mon amante a les vertus de l’eau : un sourire clair, des gestes
coulants, une voix pure et chantant goutte à goutte.


Et quand parfois, malgré moi – du feu passe dans mon regard,
elle sait comment on l’attise en frémissant : eau jetée sur les
charbons rouges.

*

Mon eau vive, la voici répandue, toute, sur la terre ! Elle glisse,
elle me fuit ; – et j’ai soif, et je cours après elle.

De mes mains je fais une coupe. De mes deux mains je l’étanche
avec ivresse, je l’étreins, je la porte à mes lèvres :

Et j’avale une poignée de boue.

 

Elogio a la joven muchacha

¡Magistrados! Dediquen a sus esposas sus arcos triunfales. Atraviesen las rutas con el elogio de las viudas obstinadas. Usen cemento, falso mármol y lodo seco para erigir los méritos de estas damas respetables, —es su trabajo.

*

Esto está reservado a la única Joven Muchacha. A aquella a quien todos los maridos del mundo están prometidos — pero que no tiene todavía.

A aquella cuyos cabellos libres caen hacia atrás, sin empleos, sin fidelidad, y el entrecejo tiene el olor de la espuma.

A aquella que tiene senos y no amamanta; un corazón y no ama; un vientre para las fecundidades, pero que decentemente reside estéril.

A aquella rica de todo lo que vendrá; que va a escogerlo todo, recibirlo todo, parirlo todo quizá.

A aquella que, lista a dar sus labios a la taza de las nupcias, tiembla un poco, no sabe qué decir, consiente en beber, — y  todavía no ha bebido.

 

Éloge à la jeune fille

Magistrats ! dévouez aux épouses vos arcs triomphaux. Enjambez les routes avec la louange des veuves obstinées. Usez du ciment, du faux marbre et de la boue séchée pour dresser les mérites de ces dames respectables, — c’est votre emploi.

Je garde le mien qui est d’offrir à une autre un léger tribut de paroles, une arche de buée dans les yeux, un palais trouble dansant au son du cœur de la mer.

*

Ceci est réservé à la seule Jeune Fille. A celle à qui tous les maris du monde sont promis, — mais qui n’en tient pas encore.

À celle dont les cheveux libres tombent en arrière, sans emplois, sans fidélité, et les sourcils ont l’odeur de la mousse.

À celle qui a des seins et qui n’allaite pas ; un cœur et n’aime pas ; un ventre pour les fécondités, mais décemment demeure stérile.

À celle riche de tout ce qui viendra ; qui va tout choisir, tout recevoir, tout enfanter peut-être.

À celle qui, prête à donner ses lèvres à la tasse des épousailles, tremble un peu, ne sait que dire, consent à boire, — et n’a pas encore bu.

 

Liberación

Uno sufre, se agita, se queja en mi Imperio. Rumores suben
a la cabeza. La sangre, como un pueblo irritado, derrota el
palacio de mis encantamientos.

La hambruna está en mi corazón. La hambruna devora mi corazón;
seres nacen a medias, sin almas, sin fuerzas, procedentes de un
trastorno sin nombre.

Luego uno se calla. Espera. Que por un buen querer se sacien
de nuevo vida y plenitud.

*

Como el Hijo del Cielo que visita sus dominios, y hasta el fondo
cárceles de sequía que portan luz y libertad,

Libera en mí mismo, oh príncipe que eres yo, todos los bellos
prisioneros-deseos a los carceleros arbitrarios, y que en gracia y
Retorno

Caigan sobre mi Imperio las gotas largas de la satisfacción. 

 

Libération

On souffre, on s’agite, on se plaint dans mon Empire. Des
rumeurs montent à la tête. Le sang, comme un peuple irrité,
bat le palais de mes enchantements.


La famine est dans mon coeur. La famine dévore mon coeur :
des êtres naissent à demi, sans âmes, sans forces, issus d’un
trouble sans nom.

Puis on se tait. On attend. Que par un bon vouloir s’abreuvent
de nouveau vie et plénitude.

*

Comme le Fils du Ciel visitant ses domaines, et jusqu’au fond
des prisons de sécheresse portant lumière et liberté,

Libère en moi-même, ô Prince qui es moi, tous les beaux
prisonniers-désirs aux geôles arbitraires, et qu’en grâce et
retour,

Tombent sur mon Empire les gouttes larges de la satisfaction.


1 Juego de palabras intraducible. La expresión “à plat” puede significar “horizontalmente”, “sin aire” y “demasiado cansado”. [N. del T.]


Victor Segalen / Brest, Francia, 1878 – Huelgoat, Francia, 1919. Médico, novelista, poeta, arqueólogo, etnógrafo y sinólogo. Su trabajo como médico naval lo llevó a pasar largas temporadas en China y Polinesia. Publicó ensayos y artículos en múltiples revistas, y la mayoría de su obra apareció en libro de manera póstuma.


Camilo Rodríguez / Bogotá, Colombia, 1987. Maestro en letras francesas por la Universidad de Toulouse II, traductor de Diario de viaje de Michel de Montaigne (Minerva, 2019) y Salambó de Gustave Flaubert (Fondo de Cultura Económica, 2020). Su cuento “Áurea” fue finalista en el concurso de cuentos del Sótano 2018 y editado en su antología. Es autor de crónicas, cuentos y críticas de cine publicadas en medios como Nexos, Revista Arcadia y Revista de la Universidad.