agosto 2025 / Inéditos



eso dice poca cosa:

nada de ardimiento alguno:

nada de imperativo críptico:

nada de astucias:

lo cierto es que uno se pone a ver:

soy un cuerpo
que acaba de dar setenta vueltas alrededor del sol:

soy una espalda
con más de veinticinco mil rotaciones en su haber:

vueltas y vueltas en espira:

entregarme a la matriz silente del espacio
desde la boca impía del tiempo:

todo con los pies sobre la Tierra:

todo sin alas
ni carruajes siderales:

todo en clave sublunar:

con mirada ascendente:

en pulsión de envidia inútil
de algún leve Faetón
en ejercicio de auriga loco
desbocado en caballada de astro-rey
excedida en fuego trágico
pero al menos antídoto
de hastíos y monotonías:

mucho lustro en raíz de vísceras:

mucha dentellada de las Horas
con impresión de cosa ínfima
puestos a ver la vastedad del firmamento:

las brasas de luz
sin agotamiento a la vista
en medio de un plácido rumor de esferas:

tanto calor dilapidado en uno:

radiaciones a pasto
y en empeño de prender el nervio óptico:

tanto pálpito en rotación:

en entrevero impúdico
de mundo-carne-diablos
a cuenta del placer
de lo que pasa dúctil
por el vano de la vena en gozo:

hasta en medio del baile aparatoso
de un gran dios
sin más escenario
que el puro sol bajo el sol:

todo helicoidal:

todo en circunvalación de carrusel:

todo en vórtice de tiovivo:

en desprendimiento de humus y humo
abandonado en una baja lejanía:

con presencia de nudos de culebras
en familiaridad de lombrices
y lo vocado a miasma:

ese bucle (anti)lustral
también se retuerce
en el angelus novus personal:

ese rizo también se tergiversa
en la (retro)mirada del abismo propio:

rayo ahora casi ciego
en la noche oscura sin alma:

sin sentimiento de instante
ni profusión de manos
en el seno albo del amanecer:

cierto que hay
en ese nublo esquivo
harto capital de semen
en trance de marfil otrora derramado
y aun en faceta
de promesa poco pertinente:

abundante baba seca
a modo de palabras fijas ya
en la savia yerta de árboles
ausentes de la vida:

lo que se ve en uno ahora
es la inminencia de un atardecer lánguido
abandonado por soles ya vividos
y sin aire de retorno
a la vista de ojo y ánimo:

lo que se otea desde aquí
es la inmanencia de sombras
a la espera de su ocasión
calma y sin calva:

acaso brote de estro
en admiración de exiguos astros:

moneda de poca monta
como todo lo dinerario
en lo hondo:

si acaso aleteos espasmódicos
en perspectiva de confín en bruma:

setenta años de polvo enamorado:

catorce lustros de ceniza postergada:

(con todo) se dice pronto
se dice pronto (con nada)

[A Tania Favela
y Juan Alcántara]


Autor

Josu Landa

Caracas, Venezuela, 1953. Filósofo, ensayista y poeta, profesor en la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM y miembro del Sistema Nacional de Creadores de Arte. Entre sus libros cabe destacar Treno a la mujer que se fue con el tiempo (1996), Estros (2003) y Anafábulas (2014) y La balada de Cioran y otras exhalaciones (2016), así como los ensayos de Tanteos (2009), Canon City (2010), Maquiavelo: las trampas del poder (2014) y Teoría del caníbal exquisito (2019).

agosto 2025