Alguna de mis pobres palabras

Siento arder mi nombre en las llamas/
de la tarde a la orilla/
de una costa oscura,/
y a lo largo del puerto estallan hogueras/
de cosas antiguas,/
de algas y de barcos/
naufragados.

Leer más

Dante en el cero atómico

Los promotores de una encuesta me han preguntado: “¿Qué significa Dante para usted hoy en día?”. Puesto que Dante fue el poeta más destacado de la literatura europea, para mí es como si me preguntaran: “¿Qué significa para usted hoy en día la poesía?”. Esto no me molesta del mismo modo que ciertas encuestas, realizadas por críticos internacionalistas, como por ejemplo: “1. ¿Qué piensa usted de la novela soviética contemporánea? 2. ¿Qué piensa usted del nouveau roman?”, etcétera. Porque la novela soviética contemporánea y el nouveau roman me afectan lo mismo que la temperatura mínima de antes de ayer en Manila

Leer más

Vine a ti con el velo de mi carne

Yo estoy segura de que nada ahogará ya mi rima,/
el silencio lo mantuve encerrado en la garganta años/
como una trampa para sacrificios,/
llegó entonces el momento de cantar/
unas exequias al pasado

Leer más

La angustia del minuto que te espera

La plazoleta encajonada entre muros
está habitada por gatos que viven recostados:
son trapos en la hierba.
Tienen un aire distraído
y si los llaman no levantan la cabeza
como si arrastraran un dolor
solo ellos, que los demás no conocen.
En la base del tronco, aplastado contra la tierra,
un gato negro y rojo
se pierde entre las hojas oxidadas.

Leer más

Hablar dentro de la llama

Y como aquel que vengaron los osos, /
que vio el carro de Elías que subía, /
alzándose a los cielos majestuoso,/
y él no pudo seguirlo con la vista, /
solo una llama vio que se iba alzando, /
perdiéndose como una nubecita, así /
estas se movían por el fondo sin /
revelar lo que adentro llevaban, /
cada una ocultando un condenado.

Leer más

Un sastre que es su propia tela

En la poesía de Valerio Magrelli (Roma, 1957), advertimos que las formas más primordiales de ver y estar en el mundo son las que nos aportan la mayor riqueza en términos de sensibilidad y consciencia, sin prescindir de la complejidad natural de todo lo que nos rodea: “Esto no es un trabajo/ sino una confección./ Primero del papel, luego del cuerpo”. Esto es, ante todo, la sorpresa y el asombro ante la vida —y, en ocasiones, de estar vivo—; también es la fascinación ante la correspondencia entre el cerebro humano y una dimensión espacial. Lo grande frente a lo pequeño… combatir o sucumbir.

Leer más

La belleza que huye a primera vista

“Regreso cada día a los fuegos de estación./
Y me retuerzo contra el tiempo que me tuerce/
el cuello: hoy se vuelve de pronto ayer/
hoja de diario que se arremolina/
en la alcantarilla, nieve hecha/
del mismo material que los sueños”.

Leer más

Como una ráfaga en una estancia cerrada

La niña que camina bajo los árboles/
no tiene más que el peso de su trenza,/
un hilo de canto en la garganta./
Canta sola /
y salta por la calle: porque no sabe /
que nunca tendrá un bien más grande/
que ese poco de oro vivo sobre los hombros,/
que esa alegría en la garganta.

Leer más

Aquel juego con el fuego

M’illumino d’immenso. Premio Internacional de Traducción de Poesía del italiano al español es un concurso pensado con el fin de fomentar la traducción y la difusión tanto de la poesía italiana como de la poesía suizo-italiana en los países de habla hispana. Los concursantes deben traducir un poema de un autor italiano y otro de un autor suizo de lengua italiana; en esta ocasión se trató de los poemas “Gli ireos gialli”, de Luciano Erba (Italia), y “La carta delle arance”, de Pietro De Marchi (Suiza).

Leer más

Y el naufragio me es dulce en este mar

Tú duermes, te ha amparado un fácil sueño/
En tus tranquilos cuartos; no te roe/
Ningún afán; no sabes ya ni piensas/
Qué llaga abriste en medio de mi pecho./
Tú duermes: yo a este cielo, que benigno/
Parece al ojo, a saludar me asomo,/
Y a la antigua natura omnipotente/
Que me hizo para el ansia. A ti esperanza/
Niego, me dijo, aun la esperanza; y nunca/
Brille en tus ojos nada más que llanto.

Leer más