4 enero, 2021

Nombres que me gustan para plantas que me gustan

de Kaneko Misuzu | Traducciones

Presentación y versiones del japonés de Mario A. Palacios López.

 
Kaneko Misuzu (1903-1930) no solo escribía poesía, sino que escribía poemas infantiles. Varios de sus poemas deben estar al alcance tanto de un público mayor como infantil. De ahí que sea importante mantener la sencillez de estos poemas. Pero tampoco conviene caer en una simplicidad extrema. Mientras traducía el poema de “Bēcerros”, por ejemplo, un amigo lingüista me dijo: “¿por qué no traduces los contadores en cardinales? No imagino a los niños recitando en ordinales”. Entonces recordé la canción de Francisco Gabilondo Soler, “Cri-Cri”, sobre las vocales (“La marcha de las letras”) y pensé que yo mismo había aprendidolos ordinales con canciones y con juegos como las escondidas, las atrapadas y el can-can —por lo cual, dudar de la capacidad de un niño me pareció insultante.

De igual forma, hay palabras que se eligen por fonética similar. María José Ferrada traduce el título de ese mismo poema como “Terneros”, que sería la traducción literal. Pero Kaneko eligió una forma rebuscada de decir “ternero”, ya que usa kanji muy extraños: en vez de escribir 「子牛(こうし)」emplea la forma「仔(べえ)牛(こ)」. Incluso puedo decir que el kanji 「仔」 se asemeja más al chino que al japonés, por lo que, para simular la fonética y el alargamiento de la sílaba “be” en 「仔牛」(beeko), decidí alargar la “e” en “Becerros”. Dicha palabra viene del vasco beicecor, de donde la “ei” pasó como una “e” alargada. Así, se puede notar el mismo rebuscamiento y la misma reminiscencia de las formas antiguas de un idioma.

Pero también hay palabras que sí deben volverse más simples, como en el poema “Estrellas y dientes de león”, donde decidí convertir los kanji「小石(こいし)」(literalmente “guijarros”) en “piedritas”, una palabra más apropiada para un poema infantil, a mi modo de ver.

Por último, quiero abordar las palabras que no tienen una traducción literal y que dependen de un contexto cultural que, al intentar traducirlas, se pierde. En el poema “Voz”, por ejemplo, se habla del juego del kagome. Me pareció que cualquier traducción diluía el sentido de ese juego, por lo que decidí dejarlo tal cual, ya que no hay una traducción lo suficientemente específica. De igual manera, en el poema “Corazón” hay un sujeto que es el “yo” neutro en japonés, cosa que, como tal, no existe en el español (no tenemos tantas minucias para referirnos a nosotros mismos, mientras que en Japón hay más de cinco formas de decir “yo”). Es por eso que aproveché el lenguaje inclusivo para traducir el kanji 私(わたし)」al nuevo género ambiguo o neutro que los hablantes están reclamando, y que traduce con fidelidad este sujeto en japonés.

En estas pequeñas elecciones del traductor se juega la belleza de los sentidos y la semántica. Es por ello que se debe saber cuándo apuntar con la flecha del idioma, cuándo desleír conceptos enteros para ver sus tonalidades. Traducir es estar en constante cambio, hasta rescatar el sentido total de lo expresado en un poema.

—Mario A. Palacios López

 
Corazón

Mi madre
es una persona grande y aunque es grande,
el corazón de mi mamá es pequeño.

Porque ella me ha dicho
que es porque yo chiquite lo lleno.

Yo soy niñe y
aunque soy pequeñe,
mi pequeño
corazón es grande.

Porque hasta mi gran madre
está y aún así no lo llena,
porque todavía caben muchas cosas.

 
こころ

お母(かあ)さまは
大人(おとな)で大(おお)きいけれど、
お母(かあ)さまの
おこころはちいさい。

だって、お母(かあ)さまはいいました、
ちいさい私でいっぱいだって。

私(わたし)は子供(こども)で
ちいさいけれど
ちいさい私(わたし)の
こころは大(おお)きい。

だって、大(おお)きいお母(かあ)さまで、
まだいっぱいにならないで、
いろんな事(こと)をおもうから。

 

Tierra

Tucúm tucúm:
la tierra que es golpeada
deviene buen sembradío
del que nace buen trigo.

Desde la mañana hasta la noche
la tierra que es pisada
deviene un buen sendero
donde los carros pasan, ¡eh!

¿La tierra que no es golpeada…
la tierra que no es pisada…
es tierra que no se necesita?

No, no: ahí es donde
las plantas sin nombre
tienen un lugar para hospedarse.

 
土(つち)

こッつんこッつん
打(ぶ)たれる土(つち)は
よい畠(はたけ)になって
よい麦(むぎ)生(うむ)むよ。

朝(あさ)から晩(ばん)まで
踏(ふ)まれる土は
よい路(みち)になって
車(くるま)を通(とお)すよ。

 打(ぶ)たれぬ土(つち)は
踏(ふ)まれぬ土(つち)は
要(い)らない土(つち)か。

いえいえそれは
名(な)のない草(くさ)の
お宿(やど)をするよ。

 

Bēcerros

Primero, segundo, tercero, cuarto… en el cruce de trenes donde
entre todos contamos los vagones de carga.
Quinto, sexto, séptimo, el octavo…
este vagón estaba cargado de bēcerros,
¡Hacia dónde irán a venderlos!
Solo de bēcerros lo han cargado.
El frío viento que trae el atardecer al cruce de trenes donde
entre todos vimos los vagones de carga, y los despedimos.
¡De qué manera van a dormir en la noche!
Mamá vaca no estaba,
¡Hacia dónde irán los bēcerros!
Es que, en verdad, ¡hacia dónde se dirigen!

 
仔(べえ)牛(こ)

ひい、ふう、みい、よ、踏切(ふみきり)で、
みんなして貨車(かしゃ)をかずえてた。
いつ、むう、ななつ、ハつ目(め)の、
貨車(かしゃ)に仔(べえ)牛(こ)が乗(の)っていた。
売(う)られてどこへ行(い)くんだろ、
仔(べえ)牛(こ)ばかしで乗(の)っていた。
夕風(ゆうかぜ)冷たい踏切(ふみきり)で、
みんなして貨車(かしゃ)を見おくった。
晩(ばん)にゃどうして寝(ね)るんだろ、
母(かあ)さん牛(うし)はいなかった。
どこへ仔(べえ)牛(こ)は行(い)くんだろ、
ほんとにどこへ行(い)くんだろ。

 

Voz

El brillo del cielo
al ocaso del día hay
siempre, lejos,
voces sonando.

¿Será el juego kagome
que estarán jugando? O algo así…
¿será eso o…
el sonido de las olas? Quizá…
Creo que ya sé…
es la voz de los niños, claro.

Ya hace hambre
al ocaso del día hay
siempre, lejos,
voces sonando.

 

声(こえ)

空(そら)のあかるい
日(ひ)のくれは、
いつも遠(とお)くで
声(こえ)がする。

かごめかなんか
してるよな。
それとも
波(なみ)の音(おと)のよな。
やっぱり
子供(こども)の声(こえ)のよな。

なにかひもじい
日(ひ)のくれは、
いつもとおくで
声(こえ)がする。

 

Estrellas y dientes de león

En lo más profundo e íntimo del cielo azul,
como piedritas de mar,
que se van hundiendo hasta que llega la noche:
las Estrellas que a mediodía no se notan a simple vista.
       No puedes verlas, ¡pero ahí están!
       Hay cosas que no se pueden ver, ¡pero ahí están!

Los dientes de león marchitos, y con pétalos caídos,
ya esperan, en las grietas de los azulejos,
escondidos, en silencio, hasta que la primavera llegue,
aquellas fuertes raíces no se notan a simple vista.
       No puedes verlas, ¡pero ahí están!
       Hay cosas que no se pueden ver, ¡pero ahí están!

 
星(ほし)とたんぽぽ

青(あお)いお空の底(そこ)ふかく、
海(うみ)の小石(こいし)のそのように、
夜がくるまで沈(しず)んでる、
昼(ひる)のお星(ほし)は眼(め)にみえぬ。
       見(み)えぬけれどもあるんだよ、
       見(み)えぬものでもあるんだよ。

散(さ)ってすがれたたんぽぽの、
瓦(かわら)のすきに、だァまって、
春のくるまでかくれてる、
つよいその根(ね)は眼(め)にみえぬ。
       見(み)えぬけれどもあるんだよ、
       見(み)えぬものでもあるんだよ。

 

El nombre de las plantas

Las personas saben el nombre de las plantas y
yo no sé el nombre de ni una sola.

Las personas no saben el nombre de las plantas y
yo sé los nombres de unas cuantas.

Es por eso que yo se los puse,
nombres que me gustan para plantas que me gustan.

¡Porque los nombres de las plantas que las personas saben, también
alguien se los debió de poner de alguna forma!

El único que sabe sus verdaderos nombres…
¡creo que solo es el Sol en el cielo!

¡Es así que yo las leo!
¡Y solamente yo así las leo!

 
草(くさ)名(な)

人(ひと)の知(し)ってる草(くさ)の名(な)は、
私(わたし)はちっとも知(し)らないの。

人(ひと)の知(し)らない草(くさ)の名(な)を、
私(わたし)はいくつも知(し)ってるの。

それは私(わたし)がつけたのよ、
好(すき)きな草(くさ)には好(すき)きな名(な)を。

人(ひと)の知(し)ってる草(くさ)の名(な)も、
どうせ誰(だれ)かがつけたのよ。

ほんとの名(な)まえを知(し)ってるは、
空(そら)のお日(ひ)さまばかりなの。

だから私(わたし)はよんでるの、
私(わたし)ばかりでよんでるの。

 

Maravilloso y extraño, por alguna razón

Yo no puedo evitar la maravilla y extrañeza de que, por alguna razón,
las nubes negras de donde cae lluvia
contengan gotas que brillan como plata.

Yo no puedo evitar la maravilla y extrañeza de que, por alguna razón,
aunque se coman las hojas de la morera que son verdes oscuras
los gusanos de seda se vuelvan blancos.

Yo no puedo evitar la maravilla y extrañeza de que, por alguna razón,
también sean descuidados con las nienas
y que solitas lleguen a abrirse.

Yo no puedo evitar la maravilla y extrañeza de que, por alguna razón,
la gente a la que le pregunto esto se ría
y me diga: pero, ¡es que es natural!

 
不思議(ふしぎ)

私(わたし)は不思議(ふしぎ)でたまらない、
黒い雲からふる雨が、
銀にひかっていることが。

私(わたし)は不思議(ふしぎ)でたまらない、
青(あお)い桑(くわ)の葉(は)たベている、
蚕(かいこ)が白(しろ)くなることが。

私(わたし)は不思議(ふしぎ)でたまらない、
たれもいじらぬタ(ゆう)顔(がお)が、
ひとりでぱらりと開くのが。

私(わたし)は不思議でたまらない、
誰(だれ)にきいても笑ってて、
あたりまえだ、ということが。
金子みすゞ


Kaneko Misuzu / Nagato, Japón, 1903 – 1930. Fue una poeta y compositora japonesa. Su nombre de nacimiento es Kaneko Teru (金子 テル) y nació en Senzaki-mura (ahora parte de Nagato). Senzaki es un pueblo dedicado principalmente a la pesca, apoyado particularmente en la pesca de sardinas japonesas. Desde finales de la era Taisho hasta principios de la era Showa, escribió más de 500 poemas. Su escritura poética fue interrumpida por su suicidio a la edad de 26 años.


Mario A. Palacios López

/ Xalapa, Veracruz, 1997. Es egresado de la licenciatura en Escritura Creativa y Literatura por la Universidad del Claustro de Sor Juana. Actualmente cursa su segunda licenciatura en Letras Portuguesas en la UNAM. Su ensayo La diferencia de un kanji fue publicado en 2020, y sus versiones del japonés han aparecido en varias revistas.