Lo que refleja la última luz

Pureza de la melodía,/
constancia de un dios que es silencio./
Tallar con los dientes la propia hambre en la fruta,/
recorrer con la lengua, en los huecos,/
lo tangible/
reflejado en la superficie de la gota.

Leer más

¿Cómo se llama este tiempo?

Vení mi niña/
sentate a mi lado/
mirá las nubes que sonríen/
sentí los abrazos de la milpa y el frijol/
metamos los pies en el río/
junto a esos pececitos negros./
¿Llorar de amor?/
Lloré a mi hija raptada/
lloré a mi hermana asesinada…

Leer más

Porno

y vi que el muchacho era manso como un animal de matanza/
honesto como una máquina de pronto enternecida/
y puse sobre mis ojos dos grandes hojas de hierba /
porque un animal viejo que suda su miedo/
al ser arrastrado de la muerte hacia la vida/
es digno de toda conmiseración

Leer más

La poesía en el centro de la conversación

El poeta —a pesar de su fe en la creación— demuestra una lucidez implacable sobre la inutilidad de fondo de la literatura y el arte. Cita una frase de Melville en el prólogo a Bartleby que dice: “él siempre ha escrito libros destinados al fracaso”. Y su comentario es demoledor: “Y es verdad: todo lo que uno hace está destinado al fracaso. El fracaso se da porque todo lo que uno escribe no puede cambiar nada de la realidad. La realidad sigue inalterable. Hay que tener conciencia de ello”.

Leer más

Materia deseante

Los cuerpos bajo el sol suceden,/
unánimes y jóvenes,/
por arenas ardientes y rutilar de espumas;/
confiados en la luz que los hace de oro/
se miran, se desean, ríen, saltan,/
o tendidos reciben la caricia del mundo.

Leer más

Dos niñas en acción

No hay personas/
solo en el centro: dos niñas en acción. /
Una avanza con paso firme, la otra /
está colgada en las espaldas de la caminante. /
Ambas tienen zapatillas y medias. La mayor, /
con una pierna estirada hacia adelante y otra /
apenas flexionada atrás, viste un traje de baño celeste.

Leer más

Las peores palabras que nosotras las niñas llegamos a escuchar

Las peores palabras que nosotras las niñas llegamos a escuchar
fueron estas: “quien te llevó por mal camino fue Alegría”
—como si los muros de contención así se pudieran borrar.

Yo era chica, demasiado chica para lograrme percatar,
cuando nos dio aventón a Nebraska, que arrastraba las frases la tía
y luego las peores palabras que nosotras las niñas llegamos a escuchar

Leer más

Los vanos mausoleos

Estuve tanto tiempo/
detrás de las ventanas/
oyendo cada sábado/
cómo gritan los cerdos /
a medio degollar,/
adivinando viento sobre asesinos./
La noche arropaba/
aquellas nubes sin fruto y misterio.

Leer más

Todo se vuelve un gran archivo

Empezaría por el final para contarlo/
después, por orden de llegada./
No es sencillo, porque eso queda ahí,/
como un regalo envenenado. El problema/
es borrar la foto y que se abra el libro,/
el que nunca quisiste leer y, sin embargo,/
se contó solo y lejos de la asistencia real/
de otras manos…

Leer más