Emiliano Álvarez

Ciudad de México, 1987. Ha sido becario de la Fundación para las Letras Mexicanas y del Programa Jóvenes Creadores del FONCA. Ganador del Premio Nacional de Poesía Joven Elías Nandino 2017 con el libro Sólo esto. Ese mismo año publicó Nômen (Ediciones Sin Nombre). Desde 2011 es subdirector de La Dïéresis (editorial artesanal), donde también ha publicado algunos libros de autor y libros de artista. Actualmente trabaja en dos libros de poesía, uno de los cuales, Salir el cuerpo, está próximo a editarse bajo el sello de la UAQ. 


Literatura UNAM

Emiliano Álvarez EN
PERIÓDICO DE POESÍA

Del círculo del mundo pigmentado

Es verdad: el color está en la luz que el objeto rechaza;/ el color, por lo tanto, es lo que huye./ Lo opuesto a la materia que lo ahuyenta./ Aquel trozo de espectro/ es luego procesado por el ojo./ Los clavos son entonces nuestros ojos,/ y por eso Van Gogh fijaba con los suyos, beodos y dolientes,/ otras tonalidades en las cosas…

Leer más

Cosa rara extinguirnos

Todo artefacto es cosa —pero algo más también. Este bloque de piedra, por ejemplo: es imposible ser más cosa que este bloque de piedra. Pero si lo tomamos, y a punta de cinceles y martillos le damos otra forma, no es nada más su forma lo que cambia: si el artefacto es más que sólo cosa, se debe a que ha absorbido la energía de nuestra voluntad.

Leer más

Yo que siempre trabajo y me desvelo (2)

El largo discurso de Marcela que responde a los insultos de Ambrosio, injustos a todas luces, es una de las piezas retóricas más hermosas que se han escrito. Lo he dicho antes: la renuncia absoluta que Marcela emprende del mundo de los hombres, apuntalada y problematizada por su discurso, le dan una estatura de sujeto mayor a la de cualquier otro personaje del Quijote hasta ese punto de la novela —más allá de Sancho y don Quijote, por supuesto—, y la convierten en una de las heroínas más radicales de la literatura de su época.

Leer más

Yo que siempre trabajo y me desvelo

Cervantes compuso miles de versos. Es autor de algunos de los sonetos burlescos más notables de nuestra tradición (el soneto con estrambote que escribió “Al túmulo de Felipe II en Sevilla” a la cabeza); de ese largo poema narrativo, apretadamente metaliterario, que ya he citado—el Viaje del Parnaso—, yde memorables obras dramáticas en verso.

Leer más

Un tapiz

La metáfora que don Quijote ha empleado en el párrafo anterior —no original de Cervantes, por cierto— es de una exactitud soberbia: más allá del injusto traduttore, traditore, la imagen del tapiz en el que se reconocen las figuras, aunque sin lisura y oscurecidas por los hilos colgantes, condensa de manera harto sugerente las implicaciones literarias y hasta filosóficas de leer un texto en traducción. Es, sin embargo, una generalización, y como toda generalización es también un tanto injusta.

Leer más

¡Oh, Fortuna!

Rico advierte que su traducción es literal; nos invita a leer el latín y a gozarlo en voz alta. Me regodeo, pues, en esta oración pagana, en este canto de bacante tabernera, en sus versos pareados, en sus pies machacones que me piden ponerme de pie y celebrar la embriaguez.

Leer más