18 febrero, 2019

Ustedes, jóvenes de los tiempos venideros

de Bertolt Brecht | Traducciones

Versiones de Gerardo Piña.

 

I
Alljährlich im September, wenn die Schulzeit beginnt
Stehen in den Vorstädten die Weiber in den Papiergeschäften
Und kaufen die Schulbücher und Schreibhefte für ihre Kinder.
Verzweifelt fischen sie ihre letzten Pfennige
Aus den abgegriffenen Beutelchen, jammernd
Daβ das Wissen so teuer ist. Dabei ahnen sie nicht
Wie schlecht das Wissen ist, das für ihre
Kinder bestimmt wird.

 

I
Todos los años, en septiembre, cuando el ciclo escolar empieza,
las mujeres de los arrabales van a las papelerías
y compran los libros de texto y los cuadernos para sus hijos.
Desesperadas pescan sus últimos centavos
en los monederos manoseados, y se quejan
de que el conocimiento sea tan caro. Aunque no sospechan
cuán malo es el conocimiento que está destinado
para sus hijos.

 

II
Dauerten wir unendlich
So wandelte sich alles
Da wir aber endlich sind
Bleibt vieles beim alten.

 

II
Si fuéramos infinitos
todo cambiaría,
pero, ni hablar, somos finitos
y muchas cosas permanecen sin cambio.

 

III
Und ich dachte immer: die allereinfachsten Worte
Müssen genügen. Wenn ich sage, was ist
Muβ jedem das Herz zerfleischt sein.
Daβ du untergehst, wenn du dich nicht wehrst
Das wirst du doch einsehen.

 

III
Y yo siempre pensaba: las palabras más sencillas
deben bastar. Cuando digo lo que es
debería destrozársele a cualquiera el corazón.
Que te hundes si no te defiendes
es algo que bien o mal comprenderás.

 

IV
Der nützliche ist immer in Gefahr
Allzu viele brauchen ihn.
Wohl ihm, der der Gefahr entrinnt
Nützlich bleibend.

 

IV
Quien es útil siempre está en peligro
de que muchos, demasiados, lo necesiten.
Dichoso aquel que escapa de ese peligro
y no deja de ser útil.

 

V
Ihr jungen Leute kommender Zeiten und
Neuer Morgenröten über Städten, die
Noch nicht gebaut sind, auch
Ungeborene ihr, vernehmt
Meine Stimme jetzt, der ich gestorben bin
Und nicht ruhmvoll.

Sondern
Wie ein Bauer, der sein Feld nicht bestellt hat, und
Wie ein Zimmermann, der faul weggelaufen ist
Vom offenen Dachstuhl.

So habe ich
Meine Zeit versäumt, meine Tage verschwendet und nun
Muβ ich euch bitten
All das nicht Gesagte zu sagen
All das nicht Getane zu tun und mich
Schnell zu vergessen, ich bitt euch, damit nicht
Mein schlechtes Beispiel auch euch noch verführe.

Ach, warum saβ ich doch
Am Tisch der Unfruchtbaren, mitessend das Mahl
Das sie nicht bereitet hatten?

Ach, warum mischte ich
Meine besten Worte in ihr
Müβiges Geschwätz? Aber drauβen
Gingen die Unbelehrten
Dürstend nach Belehrung.

Ach, warum
Steigen meine Lieder nicht auf von den Orten, wo
Die Städte genährt werden, dort, wo sie Schiffe bauen, warum
Steigen sie nicht aus den schnell fahrenden
Lokomotiven der Züge wie Rauch, der
Im Himmel zurückbleibt?

Weil meine Rede
Den Nützlichen und Schaffenden
Wie Asche im Mund ist und trunknes Gestammel.

Nicht ein Wort
Weiβ ich für euch, ihr Geschlechter kommender Zeiten
Nicht einen Hinweis mit unsicherem Finger
Könnt ich euch geben, denn wie
Könnte den Weg weisen, der
Ihn nicht gegangen ist!

Also verbleibt mir, der ich mein Leben
So vergaudet habe, nur, euch aufzufordern
Kein Gebot zu achten, das aus unserem
Faulen Maule kommt, und keinen
Rat entgegenzunehmen von denen, die
So versagt haben, sondern
Nur aus euch heraus zu bestimmen, was euch
Gut ist und euch
Hilft, das Land zu bebauen, das wir verfallen lieβen, und
Die wir verpesteten, die Städte
Bewohnbar zu machen.

 

V
Ustedes, jóvenes de los tiempos venideros y
del nuevo rojo amanecer sobre las ciudades
que están aún por construirse, también ustedes
que aún no han nacido, escuchen
hoy mi voz, que muero sin gloria.

Más bien,
como un campesino que no ha cultivado sus tierras y
como un carpintero haragán que ha dejado
las tejas del techo a medio poner,

así he desaprovechado
mi tiempo y despilfarrado mis días, y ahora
debo pedirles
que digan todo lo que no se ha dicho,
que hagan todo lo que no se ha hecho, y que
me olviden deprisa, les pido, para que
mi mal ejemplo no los seduzca.

¡Ay! ¿Por qué me senté
a la mesa de los estériles, compartiendo la comida
que no habían preparado?

¡Ay! ¿Por qué mezclé
mis mejores palabras en sus peroratas superfluas? Cuando afuera
iban los indoctos
sedientos de instrucción.

¡Ay!, ¿por qué
mis cantos no provienen de los lugares donde
las ciudades se nutren, allá, donde construyen barcos?, ¿por qué
no descienden de las locomotoras del tren
veloces y viajeras, iguales al humo
que se queda detrás en el cielo?

Pues a los útiles y creadores,
mi plática
les sabe a ceniza en la boca y a tartamudeo de borracho.

Ni una palabra
tengo para ustedes, generaciones de tiempos venideros,
ni una advertencia acompañada de un dedo inseguro
podría darles, pues ¡cómo
podría conocer el camino quien
no lo ha recorrido!

Entonces a mí, que tanto he malgastado
la vida, solo me queda exhortarlos
a no respetar ningún precepto que venga
de nuestros hocicos podridos y
a no recibir
ningún consejo de quienes
así han fracasado sino solo
a que decidan qué
es bueno para ustedes y qué los puede ayudar,
les queda cultivar la tierra que nosotros abandonamos y
contaminamos; les queda hacer habitables
las ciudades.


Bertolt Brecht / Augsburgo, Alemania, 1898 – Berlín, Alemania, 1956. Poeta y dramaturgo. De ideas afines al marxismo, Brecht fue perseguido por los nazis desde el ascenso de Hitler al poder, en vista de lo cual se exilia en Dinamarca, y luego en Suecia y en Finlandia. Al término de la Segunda Guerra Mundial se instala en Berlín del Este, en la República Democrática Alemana, donde residió hasta su muerte. Entre sus obras más célebres se encuentran La ópera de los tres centavos, Ascenso y caída de la ciudad de Mahagonny y Terror y miseria del Tercer Reich.


Gerardo Piña / Ciudad de México, 1975. Escritor y traductor mexicano. Estudió letras hispánicas en la UNAM y un doctorado en literatura inglesa en la University of East Anglia. Ha traducido obras de Mary Shelley, Ursula Dubosarsky, Peter Bichsel, y R. M. Rilke, entre otros. Actualmente realiza una estancia postdoctoral en el CELL del Colmex. Su libro más reciente es Donde el silencio se bifurca (Periférica, 2018).