6 diciembre, 2021

¿Qué escriben los pájaros en el crepúsculo?

de Kathleen Jamie | Traducciones

Presentación y versiones de Antonio Rivero Taravillo.

 
Kathleen Jamie, quien acaba de ser nombrada Makar en su país (equivalente de poeta laureado), es una de las principales voces poéticas de la Escocia contemporánea. Escrita en inglés y en escocés, su obra gira fundamentalmente en torno a la naturaleza, no cantada solo como un entorno idílico sino también observada desde la preocupación ecológica por su deterioro a manos del ser humano. La editorial La Fertilidad de la Tierra publica en su colección Tierra de Sueños (2021) La casa en el árbol y otros poemas, primera antología de Jamie en español.

 
 
La casa junto al mar

En esta casa
hay alas secretas que se pudren,
madera destrozada; la alacena
de debajo de la escalera
resplandece con perlas.

La casa junto al mar
se eleva de los líquenes; vientos salobres
retumban en sus áticos. Aquí:
mi tambaleante
colección de conchas, mi salón de baile
que se arremolina con fulmares.

El alba trae
su colada de algas,
un ala con forma de tristeza de las fauces marinas.
Un día una constelación
de cinco boyas rosadas.

Este lugar pertenece a un extraño.
Aguamaniles en cada habitación en lo alto
contienen un poco de agua salobre.
Mi caja de música
es un tintineante cangrejo.

La casa junto al mar, su reclusión femenina:
alas como ganchos hacia afuera de los cormoranes
se ciernen sobre toda estancia. Dentro
el lugar que cambia de sitio, el
ni sí ni no

que bato de un lado para otro
como la lengua de una campana
que repica desconsoladamente
bajo la niebla, o me tiendo
como si estuviera a la deriva en un bote
en una de las habitaciones de arriba.

 
The Sea-house

In this house
are secret rotting wings,
wrecked timbers; the cupboard
under the stair
glimmers with pearl.

The sea-house
rises from dulse; salt winds
boom in its attics. Here:
my tottering
collections of shells, my ballroom
swirling with fulmars.

Morning brings
laundries of wrack,
a sea-maw’s grief-shaped wing. Once
a constellation
of five pink buoys.

This place is a stranger’s.
Ewers in each high room
hold a little salt water.
My musical box
is a tinkling crab.

The sea-house is purdah:
cormorants’ hooked-out wings
screen every chamber. Inside
the shifting place, the
neither-nor

I knock back and forth
like the tongue of a bell
mournfully tolling
in fog, or lie
as if in a small boat
adrift in an upstairs room.

 
 
Bandadas de gansos

Bandadas de gansos escriben
una palabra en el cielo. Una palabra
golpeada como un gong
antes de yo nacer.
El cielo se mueve como ganado que muge.
Estoy tan vacía como piedra, como campos
arados pero sin sembrar, desnuda
y ciega como una piedra. Ciega
a la palabra, ciega
a todo excepto a la llamada de los gansos.

El alambre se retuerce como una escritura arcaica
junto a una verja. Las púas
cantan al viento como si
estuviera sordo. La palabra silba
demasiado alto para que yo la escuche. Lejos.

No como el pasado que yace
esparcido en derredor. Nada de muerte súbita.
No como un amante plañiremos
y conectaremos para siempre.
El dobladillo de su paso se arrastra por el cielo.

¿Qué escriben los pájaros en el crepúsculo?
Una palabra jamás leída ni dicha.
Las bandadas regresan a casa,
en el sordo gemido del viento, un sonido,
tal vez humano, de pérdida.

 
Skeins o Geese

Skeins o geese write a word
across the sky. A word
struck lik a gong
afore I wis born.
The sky moves like cattle, lowin.

I’m as empty as stane, as fields
ploo’d but not sown, naked
an blin as a stane. Blin
tae the word, blin
tae a’ soon but geese ca’ing.

Wire twists lik archaic script
roon a gate. The barbs
sign tae the wind as though
it was deef. The word whustles
ower high for ma senses. Awa.

No lik the past which lies
strewn aroun. Nor sudden death.
No like a lover we’ll ken
an connect wi forever.
The hem of its goin drags across the sky.

Whit dae birds write on the dusk?
A word niver spoken or read.
The skeins turn hame,
on the wind’s dumb moan, a soun,
maybe human, bereft.

 
 
Árbol de los deseos

No estoy en campo abierto
ni en el país de las hadas,

sino en el aprisco
de una colina verde,

el declive que hay entre una
parroquia y otra.

Contemplarme
a través de la garúa

es saborear el hierro
en vuestra propia sangre

porque atesoro
la divisa común

del anhelo: cada deseo
cada cita secreta.

Mis extremidades erguidas,
con una costra de monedas verdosas

llevo a mi lento bosque
flor de lis, la entronizada Britania.

Detrás de mí, la tierra
se estira hacia el Atlántico.

Y aunque estoy envenenado
asfixiado en el pequeño cambio

de la esperanza humana,
que diariamente me golpea

mirad: aún sigo vivo;
en realidad, soy brote.

 
The Wishing Tree

I stand neither in the wilderness
nor fairyland

but in the fold
of a green hill

the tilt from one parish
into another.

To look at me
through a smirr of rain

is to taste the iron
in your own blood

because I hoard
the common currency

of longing: each wish
each secret assignation.

My limbs lift, scabbed
with greenish coins

I draw into my slow wood
fleur-de-lys, the enthroned Britannia.

Behind me, the land
reaches towards the Atlantic.

And though I’m poisoned
choking on the small change

of human hope,
daily beaten into me

look: I am still alive –
in fact, in bud.

 
 
La nasa

El mundo comenzó con una mujer,
envuelta en una toca, encorvada bajo una nasa,
cuyos lentos pasos reconoces
en sueños atormentados. Te sientes

obligada a ayudarla a llevar su carga
desde un cerro o una playa de algas pardas,
pero pasa a tu lado sin ver, imbuida
de su íntimo quehacer.

No acarrea pájaros ni turba,
ni vellón, ni brillantes arenques,
sino su miedo de que si alguna vez suelta la nasa
el mundo se apagará como una luz.

 
The Creel

The world began with a woman,
shawl-happed, stooped under a creel,
whose slow step you recognize
from troubled dreams. You feel

obliged to help bear her burden
from hill or kelp-strewn shore,
but she passes by unseeing
thirled to her private chore.

It’s not sea birds or peat she’s carrying,
not fleece, nor the herring bright
but her fear that if ever she put it down
the world would go out like a light.
 
 


Kathleen Jamie / Escocia, 1962. Poeta y ensayista. Estudió Filosofía en la Universidad de Edimburgo. Es autora de libros de poemas como The Queen of Sheba (1994), The Treehouse (2004), The Overhaul (2012) y de los ensayos Surfacing (2019), entre otros. Ha sido distinguida con el Forward Poetry Prize, el Costa Prize y la Medalla John Burroughs.


Antonio Rivero Taravillo / Melilla, España, 1963. Escritor y traductor residente en Sevilla. Es autor de libros de poesía, aforismo, novela y ensayo. Ha publicado los poemarios La lluvia (2013), El bosque sin regreso (2016) y Luna sin rostro (de próxima aparición en la editorial Pre-Textos), entre otros. Como traductor, se ha ocupado de autores como John Donne, Edgar Allan Poe, Margaret Drabble, Walt Whitman y William Shakespeare.