Eclipse
Retiro la piedra
—la había hundido en la noche con mi mano helada, la puse
en la pequeña mesa del balcón para que reciba sus señales
pero ahora la retiro, leí
que no conviene, ni tampoco hacer celebraciones,
ni actuar como si nada, ni poner a cargar el tarot,
nadie conoce su verdadera edad,
cuán cerca está del día
en que será menos joven que nunca.
Una noche en el morro
mientras los monos se colgaban entre sí,
también retiré de la noche
la suerte que había decidido poner al servicio
de fuerzas mayores.
Titubea mi pulso débil;
es tarde para esas cosas y para todas
las que configuran un destino,
se llega tarde del todo, siempre,
cuando no se ha llegado a tiempo,
pero la luna y sus mares
su robusta indiferencia
también tiemblan.
Por qué entro en las iglesias
Por el silencio, y contra nadie,
por el silencio húmedo de las iglesias
y sus mosaicos,
por lo que las iglesias le hacen a la luz,
cómo la dulcifican y la tiñen y la devuelven
al lugar del que proviene
por lo que esa luz, antes de irse,
transforma en las estatuas,
en las figuras esmaltadas
y sus manos perfectas
por la perfección, además,
de los confesionarios
en los que nunca me arrodillo
aunque las primeras muecas de la fe
como las del terror
jamás nos abandonen.
Porque en medio de la ciudad
y del ruido
hay silencio,
y porque el silencio es húmedo
y esmaltado
porque casi siempre estoy sola
en las iglesias
donde hasta las flores que se pudren
son hermosas
y porque no entro
con la mirada lacia
de los que van de visita.
Falso banano
Miren lo que hacen las hojas
de este falso banano
a mi derecha:
sus contorsiones,
sus espectáculos en las sombras.
Largas uñas morenas
como avergonzadas
de aquello en lo que están
a punto de convertirse,
aquello
que pronto va a revelarlas
y no quisieran;
ahora más bien preferirían
no dárselo a nadie,
quedárselo
en una esquina del jardín
la más remota
la más serena
la esquina
por la que se escurre el agua
que ninguna de las demás plantas
se quiso quedar.
* Poemas pertenecientes al libro Emociones lentas, a coeditarse próximamente por Ediciones Antílope y la UANL.

Autor
Valeria Tentoni
Bahía Blanca, Argentina, 1985. Escritora y periodista. Ha publicado los libros de poesía Batalla sonora, Hologramas, Ajuar, Antitierra y Piedras preciosas, así como los libros de relatos El sistema del silencio y Furia diamante. Es editora del blog literario de Eterna Cadencia (Buenos Aires, Argentina).