29 junio, 2020

Nos llenamos de sombras

de Rodolfo Herrera López |
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faltan colores terrestres,
falta abundancia,
falta fallita

fault and fail
fill
unfill

empty and void

ante la bruma
y el bramido

así la oquedad de la angustia:
un aljibe marchito
en clamores que abrasan
certidumbre

y dejan que la espera
se disperse en el humo.

vorágines

en cualquiera
de las horas

sin rastro

alrededor del arbusto
con higos.

esta carencia
es rimero de dudas
y miedo.

*

el curso
no es más que esta
niebla

anhidra,

inmensa y profunda,
hueca

en tanta densidad.

una ilusión
de Polioptila plumbea

que en momentos
se llena de lumbre
y es imparable ceniza;

por eso,
nos llenamos de sombras

y el Zorzal alirrojo

se llena de mirlos.

la disnea
de un Ampelis de europa:
estropicio en su siringe.

muere el ave,
su imagen se hace parva,
tenue, cada vez

por habernos desatado
de la higuera.

*

el aire es un pájaro muerto,
       desgarrado
en nuestras voces
      que se pudren.

la afonía de nuestros rasgos
       reverbera
debajo de unos leños afligidos,

un fresno infértil donde hablamos,
porque somos las llagas de un espejo,
       polvo
que se contempla en el reverso
       de una máscara.

los ojos aspiran la bruma.
somos ausencia.
      el presente nos descarna
con su piedra de sílex
      —fauces de jaguar—
y brotamos pisando la sangre,

inertes, blandos,
      sin aroma
en la calina,
      donde ni el tábano
        vuela:

suspensión de los restos de piel.


Rodolfo Herrera López / Cholula, Puebla, 1987. Estudia el doctorado en Filosofía contemporánea en la BUAP. Se dedica a la enseñanza y al servicio comunitario a partir de la lengua y la literatura. Ha creado jornadas de fomento a la lectura y de escritura para niños y adolescentes desde el 2010. Dirige Remoria, revista de crítica social y cultural. Ha publicado el libro de poemas Luscinia (Bonobos, 2019).