1 julio, 2019

La persona colectiva

de Eva Castañeda | Reseñas

Yolanda Segura, Persona, Almadía / Universidad Autónoma de Aguascalientes, México, 2019, 85 pp.

La noción de poesía como discurso lírico construido a partir de una retórica grandilocuente y que aborda tópicos trascendentales o metafísicos es, para los tiempos que corren, algo cada vez más alejado. Los temas que ocupan a una buena parte de las y los escritores están relacionados con las múltiples problemáticas que atraviesa el mundo contemporáneo, desde lo más cotidiano hasta aspectos de orden político, social, económico y cultural. En ese sentido, las distintas escrituras poéticas son también el espacio de reflexión de un mundo cada vez más inequitativo y complejo.

Persona, de Yolanda Segura (Querétaro, 1989), se suma a la nómina de libros que exploran formas de enunciación que trascienden la poesía lírica y, por lo tanto, a un yo poético que da vueltas interminablemente sobre sí mismo. Estamos frente a un texto que aprovecha los recursos de la poesía para construir una reflexión en torno a uno de los conceptos más problemáticos de la actualidad: el de "persona". Creo, a partir de lo anterior, que los ejes nodales de este volumen son la reflexión y la búsqueda por entender, en lo posible, cómo es que se ha asumido tal concepto a lo largo de la historia. Para ello, Segura acude a una serie de estrategias de apropiación y reescritura como la cita textual, la intervención, el aforismo y el pastiche, entre otros. "No soy la autora: sólo soy una voz que incita a una lectura-escritura colectiva", dice Segura. Persona es un ejercicio discursivo que involucra al lector-interlocutor para que este participe de una indagación que nos involucra a todos. Me gusta pensarlo como una forma de escritura colectiva que enciende la posibilidad del diálogo y el disenso:

dice deleuze:
Lo que nos hace personas es lo animal que llevamos dentro.
Un modo de ser que no coincide ni con la persona ni con la cosa.

#DevenirAnimal

Además, dice Yolanda Segura, "persona es antes que otra cosa / un dispositivo de control" o "decir persona / como quien dice / madame bovary soy yo" o "un dos tres por mí y todas mis terceras personas". El libro se va construyendo con el decir de muchas y muchos. Está abierto a ser discutido y, por qué no, completado. Persona no puede ser leído o interpretado a la usanza tradicional; lo entiendo como un texto que permite y asume una serie de fallas, es decir, si el concepto mismo de "persona" es problemático, ¿por qué no pensar al libro de la misma manera? Mirarlo así abre una ruta necesaria para acercarnos a las escrituras poéticas actuales, pues se abandonan las certezas para internarse en un territorio de preguntas que atraviesan lo escrito y la realidad nombrada:

¿a qué edad se
comienza a ser
persona a los
cuán-
tos meses
horas
días?

" ¿son personas las fotografías de gatos?" "cuántas personas viven en un zoológico? / ¿Cuántas personas vivieron en una embajada? / ¿Cuántas personas vivieron en la residencia oficial de los pinos? / ¿Cuántas personas hacen un país?" Ninguna de estas interrogantes resulta inocua si las leemos a la luz de libro, ya que apuntan de manera crítica e inteligente a un tema que atraviesa nuestro momento histórico. Yolanda Segura opta por un discurso llano, directo, alejado de metáforas rebuscadas, y nombra desde lo más cercano a la realidad que nos toca: "persona es algo que paga impuestos".

Líneas arriba, dije que la reflexión era uno de los aspectos más importantes de Persona, uno fundamental para los tiempos que corren, ya que coloca a la escritura poética en un espectro que le posibilita pensarse como actor político. Por otro lado, evidencia lo inacabado del poema, un espacio que necesita del otro para completarse o, al menos, para seguirse construyendo.

[…]
decir persona es apenas
inicio. punto.
marcaje sobre algo inentendible

                                 Para comenzar
                                       la línea
                                           falta

Destaco, asimismo, la voluntad que hay en Persona por apelar a lo colectivo, desde la reapropiación hasta los vacíos que el lector-interlocutor debe llenar e, incluso, discutir. Persona es una larga meditación, un diálogo con otras y otros, una pregunta múltiple, una llamada de atención para mirar el texto poético desde otros derroteros, un lugar al que asistimos para reconocernos, "una serie con espacios abiertos / un proyecto definitivamente inacabado / un campo de resistencia".


Eva Castañeda / Ciudad de México, 1981. Poeta y crítica literaria, es Doctora en Letras por la UNAM. Profesora de literatura en la Facultad de Filosofía y Letras de esta misma casa de estudios. Actualmente se desempeña como coordinadora del Seminario de Investigación en Poesía Mexicana Contemporánea de la UNAM. Es miembro del Sistema Nacional de Investigadores y autora de los libros de poesía Nada se pierde (2012), Gramática del memorial (2014) y La imaginación herida (2018). Algunos de sus poemas han sido traducidos al alemán, chino e inglés.