8 abril, 2019

La forma más limpia de la muerte

de Irma Torregrosa | Inéditos

El mono acuático

Algunos científicos dicen
que venimos del agua

todos

los que —sin saberlo—
forman parte de nuestra historia
antes de ser escrita

fibras indescifrables de tejido humano
que nos empujan al grito.

Dicen
los que dicen que saben
que hemos venido del agua
—igual que otras especies—
arrastrándonos hacia el sol
o hacia la noche

como salimos del sueño a diario
a veces sin tener piernas
o sin conocer el mar.

 

El mar no pierde

más grande y más azul que el tiempo
nos crea y nos reclama.

Su cuerpo es la forma más limpia de la muerte
la más suave
cobija el cuerpo de los exiliados
los náufragos,
calma la agonía de los niños a la deriva
les canta, los duerme
a la orilla de las playas europeas
para que puedan ser reconocidos.

Los recibe de vuelta si nadie los reclama.

 

El pez que se tragó a Jonás

Temiéndole a mi propio abismo
salí huyendo
convencida de que lo mejor
era abandonarme a la suerte.
Habiendo desobedecido,
recé hasta que mi voz fue tormenta,
recé para que me tiraran al mar
convencida de que lo mejor
era dejarme llevar por las olas.

Tomé aire.

La primera letra de tu nombre abrió la boca
como el pez que se tragó a Jonás.

Respiré.

Aprendí a pronunciarme dentro de ti
me atravesé el corazón con uno de tus dientes
y palpité en la humedad de tu carne dicen que tres días y tres noches
yo no sé
si la promesa de Dios fue la vida
o ponerme en tierra
pero tu nombre era vida y era tierra
abismo de luz donde pude fundar mi casa
la tierra prometida
las doce tribus de Israel

porque las letras de tu nombre
eran mi apuesta con el mar

: lo vencí.

 

* Estos poemas pertenecen a Piélago, libro de próxima aparición, ganador del XLII Premio Hispanoamericano de Poesía San Román 2017.


Irma Torregrosa / Mérida, 1993. Licenciada en Comunicación Social. Poemas suyos aparecen en las antologías Astronave y Los reyes subterráneos.