18 marzo, 2019

Esa música informe, ese látigo

de Silvia Eugenia Castillero | Inéditos

Rayo

Los hablantes desvanecidos sobre la luz del mediodía
regresaron por él.
Sin escaleras bajó creyendo ser uno de ellos.
Vio por primera vez el interior de esos seres oblicuos
y el deterioro de sus bocas;
la tramoya no era con ángeles.
Pareciera derretirse a lo lejos la ciudad,
líneas blancas como puntos suspensivos.
Después seguía la muerte o la vida inmotivada.
Afuera las alarmas lo buscan:
robos, asesinatos, violaciones.
Un sol chorreante cae a intervalos,
caminos posibles se bifurcan para atraparlo.
El Rayo predica su anhelo hacia la disolución,
indiferente queda en el borde entre ellos y el mundo.

 

Emma

Recuerdo tarareo o refrán en la cabeza imposible deshacerlo en la boca una guitarra acompañante recodo o encrucijada sílabas juntas o deshilvanadas obsesión de no abandonarlas aunque fuera la música la única manera de sentirme acompañada aunque me agobiara ese delirio esa simultaneidad de letras y palabras una monotonía igual a la otra donde moría cada día cada minuto ahora los segundos se agolpan en mis pies en las piernas que cruzan charcos banquetas semáforos cruzan puertas puentes patean piedras basura envolturas y hasta personas rodillas y huesos se mantienen en el tarareo que me acompaña para olvidar a los perseguidores dar vuelta esconderme regresar hundirme en los hoyos en los huecos en muros invisibles en calles desiertas huir a cuatro patas arrodillarme para luego volar en estos pies insensibles adormilados las caderas presienten la caída los brazos giran van adelante pero los ojos son los más agudos ya vieron el torso de quienes me siguen ya lo pierden ya lo vislumbran y la boca tiembla y no para de tararear esa ilógica repetición la nana el trabalenguas esa música informe ese látigo que impide mi parálisis impide que piense en el peligro en las represalias en el encierro en la violencia correr sin más hasta llegar al confín del asfalto al hoyo negro donde me trague la tierra y no me encuentren ni me encierren ni me violen uno tras otro o todos al mismo tiempo ni me den patadas en la cara ni me rompan los huesos.

 

Romina

Noche larga mansamente nos cobija mansamente cabalga pero duele como cosida de las orillas lastiman los pespuntes la cortan la dividen noche larga acarrea bóvedas malolientes estrellas quebradas se incrustan en la piel vidrios a pedazos que nos clavan entre la lengua y la garganta cavidades de la noche amordazan azules siderales acercan ojos como odres sin mirar se acercan lagrimean agua sucia no hay órbita alguna que nos salve no hay meridianos a dónde escapar es vaga la noche es informe y larga fuera de la rotación la pliegan nos sofocan la pisan nos asfixian.


Silvia Eugenia Castillero / Ciudad de México, 1963. Poeta y ensayista. Su libro En un laúd —la catedral (Fondo Editorial Edomex, 2012) resultó ganador del Certamen Internacional Letras del Bicentenario Sor Juana Inés de la Cruz 2011. Parte de su obra poética está traducida al francés y al inglés. Actualmente es directora de la revista literaria Luvina. Desde 2007 es miembro del Sistema Nacional de Creadores de Arte de México. Sus libros más recientes son Atrios y En esa delgada separación (2019).