18 abril, 2022

En casa no hay leche materna

de Cristal Alarcón Filinich | Inéditos

 

II.

El sol sale después de la hora del pan
la panera se crea después de la colisión:
pan
      panera
                  boca
como los individuales
como las posaderas sobre las sillas.

                                                                  boom.

comer parada es un arma fisiológica del número impar

único número impar.

                                      la crisis del segundo número

reconocer que uno más uno consigue singular.

aqui desaparece el sonido.

                                                *ruido blanco*

our places

un destello que se cuela todas las mañanas por la ventana del baño sobre nuestros calzones.

un tipo vive en el piso de abajo,
tiene 60 años, sale a las seis de la mañana para gritarle a los perros porque ladran,
todos ladran a las seis de la mañana.

el ladrido del tipo de abajo no deja defecar en silencio
tiene 60 años, son las seis de la mañana y junio continúa pidiendo algo de consideración,
el otro también.

our vulnerabilidad

sonreímos,
la comida despierta en nuestros dientes,
la piel muerta que sale de nuestras manos cuando no usamos loción en invierno, sigue ahí.
es áspero.
                    son ásperas

la cama es un vórtice para desmembrarse,

las cabezas permanecen en algún lugar de la avenida principal
quedaron suspendidas mientras cogíamos lechuga en una tienda,
autocuidado es amor propio
y el amor propio, tener los dientes blancos y las manos rajadas, las panzas
llenas de alfalfa efervescente
ser un animal salvaje que hace cola para ordenar pasto…
                                                                                                      de granja
(obvio)
el rocío es esencial en la comida.

Are we simple?

Lots of years from here
there will be a dark ugly rock,
that rock will be you,
next to you I will be, as a piece of compost.
As a piece of shit.

el timbre suena,
a veces a las seis, otras veces a las nueve.

es el tipo del gas, del pan, de la terma, el tipo del cable internet sistema eléctrico
regadío ventanas muros concreto cemento o la psiquiatra que te dejó hace un mes,
la señora que me dio mal el vuelto ayer, cuando compraba Coca Cola.

comíamos pollo.

los perros ladran
abajo también.

los animales beben de a pie.
nos apoyamos en el muro de concreto reparado y por reparar,
bebemos café-té-mate-solución o agua fría si es verano.
nuestras axilas se ventilan.
quemamos los vellos para la infusión,
servir es un acto de consentimiento. mira tú.
servir es una respuesta afable,

las palabras escasean.

los perros ladran
arriba también,

me gustaría tener mascotas,
un pez, un gato, un pez y un gato,
algo que termine comiéndose al gato.
podemos tener un tiburón?
uno pequeño que flote en la bañera con nosotros y los residuos musicales del 2016.
gran año… tú dirás.

la cama es un vórtice para desmembrase.
 
 
 
III.

Escucha, ¿cuál es tu nombre?, recordar el mío es difícil, la vida es difícil, recordar mi rostro es difícil, reconocerlo como un ser ante mí en el espejo… ser un ser es difícil.
 
Agonizo, el aburrimiento es inminente, dormir seis horas al día, ocho de noche, entrelazar, los pelos y la saliva, las caricias.
 
Respirar.
 
 
Escucha, ¿ese es tu nombre?, ¿puedes decir cómo me llamo?, es que hay un nombre para todas las cosas en el universo. La música en francés me hace dormir, sentir la osadía de prestar atención a sus letras es poco imaginativo.
 
Mi canción favorita sale de las bocinas de los carros, una tendencia inspirada allá por el 2006 de la mano boca-boca mano de unos títeres chilenos.
 
 
Los títeres son amigables, no recuerdo sus nombres, tampoco las historias que me contaron. Vale la pena esperar todos los días la comida, o que la comida nos espere para cuando deseemos aproximarnos, que seamos tentados por los aromas del pasillo hacía una bocanada de piezas discontinuas que crujen con la respiración.
 
Quisiera una sopa de pollo para un amigo, que no puede salir, de la melancolía eterna de sentarse en el sofá, prender la televisión y ver una relación políticamente correcta.
 
Entre dos personas. Obtusamente reduccionista.
 
Hacen todo mal para demostrar que son fieles.
 
Quisiera una cobija para un amigo que no puede salir de la melancolía eterna del confinamiento y los periodos con los que me dejan solos para ir al súper y traer pedazos de carne que podrían gustarme o no, pedazos que se agotan en 5 segundos, quizá 4.
 
Estoy enferma o todos lo estamos, decir que todos padecemos de algo es sentenciar que nadie lo tiene. Nadie tiene todo, todos tienen nada.
 
 
Respirar.
 
 
Estirarse para dar la bienvenida a nuevos bostezos a grandes dudas e interminables preguntas:
 
¿Estaré preparada para la siesta?, ¿a qué sabrá el queso?, ¿si Rex fue un gran policía que clase de perra soy?
 
Bostezo hondo.
 
Soy la clase de perra que disfruta de los dedos que acarician su cuerpo para por fin apagar las luces.
 
La clase de perra que se mantiene vigilante ante las masas que saltan en la cama por encima de trompa, por encima de sí mismas.
 
 
Sabes mi nombre, y cómo sé mi nombre si las letras no existen en mi vocabulario, si el vocabulario y los códigos son solo una extensión de la supremacía de los humanos sobre cualquier otro ser, si es la manera en la que pueden condicionar nuestra presencia con la sola intención de acompañamiento, cuando condicionan nuestra presencia con la palabra soledad, encerrados en una intersección de personas y personas.
 
 
Lamo todo lo que puedo, duermo sobre todos los que me permiten hacerlo y el contacto visual no es mi fuerte cuando tengo miedo o tiemblo. Mi cola salta cuando pienso en un gran chiste o el hecho de que muchas personas creen que la tierra es plana o que el pan con mantequilla y mermelada no es el mejor. Lamo todo lo que aprecio y aprecio todo lo que amo.
 
 
 
IV.

Decidieron casarse.
Entonces estaba la esposa
Envenenando la casa
Con tragedias cotidianas

Abren el álbum familiar
Nadie se parece a nadie.

Lo estaba mirando, dice el esposo
Lo siento, responde ella.

Las palabras mienten

Esperar no es confort,
No me molesta que te corras antes,
No me molesta si puedo correrme después.

Nada ha sucedido para que tu mano vaya con otra mano.

Las losas del suelo florecen,
Quiero ser capaz de estar sola,
Decidimos casarnos.

Siento tu aliento,
Golpeando la puerta

El divorcio,
                    No fue idea suya.

En casa no hay leche materna,
Solo fórmula.

Estoy cansada de ser quien lave los platos,
La ropa siempre está limpia, siempre tersa.

La rutina está sobrevalorada,
Me hubiera gustado saberlo.

Ya no soy tu novia.
la tarde se escapa por los cordeles que sostienen tus trapos.
Los últimos…

Desempaco el plan b,
Es hora.
Dios ordena cosas que no entiende,
Pretende bailar alrededor de ellas.

Tu voz es graciosa,
La grabé,
Entumece mis oídos.

Me acostumbré a abrir la ducha y darle play.
 
 
 
Comer

El súper es un lugar apacible.
Los martes hay buenas ofertas
                               pero nunca tuve los cupones que necesitaba.

La gente no va los martes,
parece repeler los tratos insensatos, las malas intenciones.

Qué probabilidad hay de que me case un martes…
encuentre novio y decida censurar nuestros dedos con un contrato.

El súper es un lugar apacible para empujar un carrito,
paso por la sección de fiambres,
pienso en los platos que puedo desayunar los próximos días.
                                                                                Las salchichas son necesarias,
                                                                                                el queso es necesario,
                                                                         las aceitunas tienen que ser verdes
                                                                                y los huevos deben ser frescos.
Aquí todo tiene fecha de caducidad.

Qué fortuna,
predecir ser inservible,
rogar piedad antes del desecho.

Pienso en lo que podemos
comer.

Cenar para que nos recuerdes,
Hablar nosotros.
Saber que te reunirás con un tipo llamado Jerónimo,
le dirán Nemo.
Pedirá que le digas Nemo después de conocerte.

Predecir.

Tres minutos pasarán antes de preguntarte sobre tu situación actual casado o no
/risa burlona/
—todos caemos en la trampa
no habías escuchado a alguien hablar así desde tu padre,
tenías 12 años,
fue la primera vez que se rio (tu viejo,
obvio).

La sección de vinos.

creo saber lo suficiente para diferenciar un Tannat de un Malbec…

escojo el barato,

                                                                                                                                               el barato de botella
                                                                                                           porque la caja tuvo su límite hace años.

Pienso,

pienso en las personas que invitaremos a cenar
tu madre vendrá el miércoles,
el viernes caerá la mía,
el domingo fallecerán las madres de las nuestras
y una lágrima caerá por las sábanas el lunes.

                                               Paso por la panadería,
                                                                                        tendré que hacer tostadas
                                                                                        no habrá tiempo para más
Nemo pedirá que lo acompañes al gimnasio,
le dirás que tu abuela está muerta
y ofrecerá 10 km por luto,

hoy no

saldrá de tu boca

es martes.

 


Cristal Alarcón Filinich / Arequipa, Perú, 1997. Ilustradora y poeta. Publicó Moho, su primer poemario, en 2020. Ha participado en las revistas Low-Fi Ardentía (Nueva York-Puerto Rico) y Revista Lucerna (2018), entre otras.