27 junio, 2022

El látigo y el bálsamo

de Susan Elmslie | Traducciones

 
Versiones al español de Françoise Roy
 
 
 
La poesía

Solo el bordado y el cáncer son más lentos,
y a veces ni siquiera esos dos.

El castigo
y la recompensa

en una sola mezcla.
No puedes pagarle a alguien

para que lo haga bien.
El ballet ruso y el break dance,

el vals y el baile erótico,
el champán y la ginebra en la bañera.

El látigo
y el bálsamo.
 
 
 
Poetry

Only embroidery and cancer are slower,
sometimes not even. 

The blending
of punishment

and reward.
Can’t pay someone

to do it well. 
Russian ballet and break dance,

waltz and lap dance,
champagne and bathtub gin.

Lashing
and balm.
 
 
 
 
Césped
                                                                                        ¡Oh, veo después de todo tantas lenguas que hablan!
 
                                                                                        Walt Whitman, “Un niño dijo: ¿Qué es el césped?”
 
 
“Césped”, dije, dejándome caer al suelo en el parque.
“Césped”, dijo Magnus,
en cuclillas, acariciándolo con las palmas.
Él tenía dos años de edad.
Desde entonces, han pasado cuatro estaciones de césped,
recién cortado, tornándose marrón, salpicado de hojas secas.
Césped fue una palabra pronunciada una sola vez, una palabra entre
las muchas pronunciadas solo una vez antes de que las cortaran,
dispersándose a los cuatro vientos. Sin embargo la tuvimos una vez
en nuestras manos— húmeda y verde y ordinaria.
 
 
 
Grass
                                                                                        O I perceive after all so many uttering tongues!
 
                                                                                        Walt Whitman, “A child said, What is the grass?”
 

“Grass,” I said, plopping down in the park.
“Grass,” Magnus said,
squatting to pat it with his palms.
He was two.
Since then, four seasons of grass, fresh cut,
browning and strewn with leaves, have passed.
Grass was a one-time word, one of many
one-time words that grew and were mown,
scattered to the wind. Yet we held it once—
damp and green and ordinary.
 
 
 
 
Umbral

Hizo falta dos enfermeras y tu padre para aplacarte
y que pudieran ensartar la intravenosa. La enfermera clavó la aguja,
para encontrar una vena, la que echaste a perder
con tu rabieta. Primero un puño, luego el otro,
tu grito-turbo desgarrando el paisaje,
y ese único aullido de proporciones maratónicas—nada podrá ser,
nunca más, académico para mí,
estando a tus pies. Tampoco para tu papá, el fornido,
el que te cargará dentro de la jaula de Faraday,
y sujetará tu cabeza cuando caigan las gotas de Nembutal,
haciendo efecto, y te mirará, tumbado boca arriba como ramo marchito
en la plancha de Resonancia Magnética. Él te velará,
sentado a tu lado, mientras estés en el vientre de la ballena, enfundado
en una túnica de franela a rayas. Doble tapones de oído, un chupón:
lo que te protege del estruendo en la pista
de imanes que bailan frenéticamente, ese rato donde no hay sol.
Detrás de la vidriera, yo también
te dejo ir. Arpillera y cordel
envuelven el arbusto en invierno. La palabra douleur.
En la bóveda de mi mente, todavía te abrazo—
nos alzamos en cada oleada, nos sumergimos
cada vez que baja la ola, y miramos
el litoral a lo lejos.
 
 
 
Threshold

It took two nurses and your dad to hold you
down for the IV. The nurse with the needle
plunged for a vein, which you’d scuppered
in your rage. First one fist, then the other,
your turbo-cry shredding the scenery,
and that one marathon howl—nothing
can ever be academic for me now,
at your feet. Nor for your dad, the heavy,
who’ll carry you into the Farraday cage,
catch your head when the Nembutal drops
anchor, lay you down like a wilted bouquet
on the MRI bed. He’ll sit vigil
while you’re in the whale’s gut, under a striped
flannel. Double earplugs, pacifier:
your protection from the runway din
of magnets doing the bump, this sunless spell.
From behind the observation glass, I
let you go, too. Burlap and twine swaddle
the shrub in winter. The word dolor.
In my mind’s vault, I still hold you—
we rise with each swell, dip
with each trough, look
to the far shore.
 
 
 
 
Flores para Anastasia

Anastasia: forma latinizada y feminizada del griego Αναστασιος (Anastasios) que significa «resurrección», del griego αναστασις (anastasis) (compuesto por los elementos ανα (ana) «arriba» y στασις (estasis) «de pie»).

Amarilis, botón de oro, mirasol, margarita,
edelweiss, fresia, gladiolo, hortensia,
iris, junquillo, pata de canguro, espuela de caballero,
acónito, narciso, orquídea, peonía,
perifollo, rosa, girasol, tulipán,
ursinia sedosa, verónica, flores silvestres,
xerantemo, milenrama, zinnia.
No bastan. Faltan palabras. Y flores.
Sea como sea, es insuficiente. Pero no puedo
no nombrarte, cuando recordamos el nombre
del tirador, de los tiradores, de las escuelas
donde tuvieron lugar tiroteos.
Tuvieron
lugar. Quiero decir que no tuvieron
lugar. Los que sobrevivimos hemos recuperado
nuestros lugares, reparado las paredes,
plantado un jardín de la paz—un gesto
que supera mi catálogo de flores
porque tu familia puede sentarse en este jardín,
ahí donde los tallos de los bulbos que plantaron tus amigos
brotan llenos de vida, donde brilla el sol y cae la lluvia.
Niña/no niña cuyo nombre es perenne
en el patio de nuestra escuela—
Lamentable sería no nombrarte,
y lamentable tener que nombrarte.

[N. de la T.: Anastasia es el nombre de una alumna asesinada en Dawson College, donde la autora es docente, durante un tiroteo ocurrido en 2006.]
 
 
 
Blooms for Anastasia

Anastasia—Latinized and feminized form of the Greek Αναστασιος (Anastasios) which means “resurrection” from Greek αναστασις (anastasis) (composed of the elements ανα (ana) “up” and στασις (stasis) “standing”).

Amaryllis, Buttercup, Cosmos, Daisy,
Edelweiss, Freesia, Gladiola, Hydrangea,
Iris, Jonquil, Kangaroo Paw, Larkspur,
Monkshood, Narcissus, Orchid, Peony,
Queen Anne’s Lace, Rose, Sunflower, Tulip,
Ursinia, Veronica, Wildflowers,
Xeranthemum, Yarrow, Zinnia.
Not enough. Words. Flowers.
In every way insufficient. But I can’t not
name you, when we remember the name
of the shooter, shooters, of the schools
where shootings took place.
Took
place. I want to say that they did not
take place. We who survived reclaimed
our places, patched the walls,
planted a peace garden—a gesture
better than my catalogue of blooms
because your family can sit in that garden,
where the bulbs your friends planted pulse
to life, and the sun shines and the rain falls.
Child/not-child whose name is a perennial
in the atrium of our school—
Wrong not to name you,
and to have to name you.
 
 
 
 
Análisis en retrospectiva
 
                                                                                        Y luego se acabó,
                                                                                        y luego acababa de empezar.
 
                                                                                        Bob Hicok, “In the Loop”
 

“Ya pasaron ocho años, y no puedo mirar su foto
o incluso pronunciar su nombre”, dice uno de mis colegas.
Yo necesito mirar
aunque sea inútil.
Las únicas rimas para las personas.
son frijol, árbol, pirul—
una baratija de rimas forzadas,
de rimas rotas. Un agujero de mirón.
Compré un llavero de rayo láser
para marcar las palabras en el pizarrón.
Clasificar y archivar es el lavado de manos
compulsivo del ciclo de los noticieros.
El peor tiroteo en masa de la historia
un desafío a superar, apenas velado.
Luego está el tirador en activo.
Demasiado atlético, bofetadas al menoreo:
Tirador en activo,
para todas sus necesidades de tiro activo.
Este mes, 10% de descuento en munición.
No está completo del todo sin una biografía.
médico forense: las señales de alerta, el análisis en retrospectiva.
Unas dos semanas antes de que sucediera,
busqué el número del conmutador para los guardias de seguridad.
diciéndome que alguien podría entrar aquí con un arma,
como sucedió en la Escuela Politécnica,
y en Concordia, y en la secundaria de mi ciudad natal,
cuando yo tenía siete años y nunca pensé
que un estuche de guitarra pudiera
llevar otra cosa que no fuese una guitarra.
 
 
 
In Retrospect
                                                                                        and then it was over,
                                                                                        and then it had just begun.
 
                                                                                        Bob Hicok, “In the Loop”
 

“Eight years on, I can’t look at his photograph
or even say his name,” says one of my colleagues.
I need to look
though it does no good.
The only rhymes for people
are steeple, needle, seagull—
miscellaneous wrenched, off,
and broken rhymes. Peep hole.
I bought a laser-beam key chain
to pinpoint words on the screen.
Sorting and ranking are the compulsive
hand washing of the news cycle.
The worst mass shooting in history,
a veiled challenge to outdo.
Then there’s active shooter.
Too athletic, smacks of retail:
Active Shooter,
for all your active shooting needs.
This month, 10% off ammo.
It’s not complete without a Forensic Biography
segment: the signs, in hindsight.
Two weeks or so before it happened,
I looked up the extension for Security,
thinking someone could walk in here with a gun,
like they did at the Polytechnique,
and at Concordia, and at the high school in my home town,
when I was seven and hadn’t ever considered
that a guitar case could be used
to carry anything but a guitar.
 
 
 
 
Ativán

Tienes los medios y se manifiestan en destellos. Solo
para tenerlos en una lata pequeña de falso
abulón, y saber que puedes
levantarlo después de lamerte el meñique,
si fuera necesario. Yeso
de moldear que sabe amargo
bajo la lengua
porque
la condición obligada de la mente es huir,
y la punción lumbar de tu bebé
está programada para las 2:30. Necesidad
y consentimiento
amalgamados con lentitud.
No tanto una zona de amortiguamiento
como la fuerza para estar de pie
junto a la cama de hospital
y ser dos de las manos
que lo sujetan para que él reciba el beso de la aguja.
 
 
 
Ativan

Fleck of wherewithal. Just
to have it in a tiny faux-
abalone box, to know you can
lift it with a licked pinkie,
if required. Bitter
plaster-of-Paris smear
under the tongue
because
the mind’s default is flee
and your baby’s lumbar puncture
is scheduled for 2:30. Necessity
and consent
in a slow dissolve.
Not so much a buffer
as the strength to stand
beside the hospital bed
and be two of the hands
holding him for the needle’s kiss.
 
 
 
* Poemas pertenecientes a Museum of Kindness (2017), libro finalista del premio de poesía A. M. Klein, así como del premio Pat Lowther.
 
 


Susan Elmslie / Poeta anglocanadiense. Maestra en Literatura Canadiense por la Universidad de Ontario Occidental y Doctora en Lengua Inglesa por la Universidad McGill. Es docente de literatura en el Dawson College de Montreal. Ha obtenido, entre otros, los premios A. M. Klein, Pat Lowther y ReLit, así como el de la revista de poesía Arc para el mejor poema del año. En su obra, Elmslie aborda temas poco concurridos en literatura como el autismo, la discapacidad física e intelectual o los tiroteos masivos que ocurren en países como Estados Unidos. Parte de su trabajo poético puede leerse en www.susanelmslie.org


Françoise Roy /

Quebec, Canadá, 1959. Poeta, narradora y traductora radicada en Guadalajara, México, desde 1992. Cursó la licenciatura en geografía en la Universidad de Maryland, Estados Unidos. En 1997, el Instituto Nacional de Bellas Artes le otorgó el Premio Nacional de Traducción Literaria en Poesía por su traducción al español de Le Livre de l’Hospitalité, del poeta francés Edmond Jabès. Ha traducido decenas de libros, particularmente de poesía, tanto del francés como del inglés. Ha obtenido diversos premios, como el Premio Nacional de Poesía Alonso Vidal en 2007 con el libro Todo lo que está aquí, está en otra parte.