27 julio, 2020

El instinto que nos dice

de Manuela Sola Castro | Traducciones

Versiones de Miguel Casado.

 

Ondas del aire

a Jacques Thiers

Subió las escaleras para encontrar el mar. No fume por su salud
o por mi hipocresía. Ahí fuera ahí fuera puede dibujar
las ondas con el humo. Ondas que caen en el suelo de América.
Invisibles. Sonoras. Ya casi en el aire, las ondas.
Siete de la tarde en la radio de Bastia. La mesa redonda invitaba al abrazo.
Sonaron palabras contando la historia, sonaron acordes
contando el lugar, hasta sonó el móvil que debería estar inmóvil.
Se movió el corazón. Eran las ocho de la tarde. Parecía siempre.

 

Ondas do ar

a Jacques Thiers

Subiu as escadas para encontrar o mar. Não fume pela sua saúde
ou pela minha hipocrisia. Lá fora lá fora pode desenhar
as ondas com o fumo. Ondas que caem no chão da América.
Invisíveis. Sonoras. Quase no ar, as ondas.
Sete da tarde na rádio de Bastia. A mesa redonda convidava ao aconchego.
Soaram palavras a contar a história, soaram acordes
a contar o lugar, soou até o telemóvel que deveria estar imóvel.
Moveu-se o coração. Eram oito da tarde. Parecia sempre.

 

Polifonías del alma

Sabía que tras las lágrimas vertidas en la platea vendría el poema.
Me entró por los ojos como si me bordase los tímpanos.
Escupí el hueso que se cruzaba en tu recuerdo como quien escupe
las cicatrices del mundo.
La isla me transformó la mirada al descubrir la ventana en que se agita
una consonante, luego otra, hasta encontrar la palabra.
Nuestras palabras: las palabras que se dicen con la boca de los sentidos
con la polifonía de los sonidos por los pliegues del paisaje
donde se instala el instinto que nos dice:
cíñeme el cuerpo, recibe en ti toda la energía del mundo.

 

Polifonias da alma

Sabia que depois das lágrimas vertidas na plateia chegaria o poema.
Entrou-me pelos olhos como se me bordasse os tímpanos.
Cuspi o caroço que atravessava a tua memória como quem cospe
as cicatrizes do mundo.
A ilha transfigurou-me o olhar a descobrir a janela onde se agita
uma consoante, depois outra, até encontrar a palavra.
As nossas palavras: as palavras que se dizem pela boca dos sentidos
pela polifonia dos sons pelas pregas da paisagem
onde se instala o instinto que nos diz:
cinge-me o tronco, recebe em ti toda a energia do mundo.

 

Este no sé

Mujer, ¿cómo te llamas? –No sé.
Wislawa Szymborska

Sentada en el vibrar del vidrio
miro los lirios de un jardín
al sur de mi cuerpo.
Me doblo para atar los cordones
de los zapatos. Pero me descalzo.
Pies olvidadamente felices.
La mesa se tambalea de carcoma
y se transforma alegremente en polvo.
Hace mucho que no suena el timbre
de la vida afuera.
Solo el lirio más blanco
era todavía flor.

Me pregunto en qué momento exacto
la realidad se vuelve
inesperadamente
interior a la piel.

 

Este não sei

Mulher, como te chamas? –Nao sei.
Wislawa Szymborska

Sentada no pulsar do vidro
olho os lírios de um jardim
a sul do meu corpo.
Dobro-me para apertar os cordões
dos sapatos. Mas descalço-me.
Pés esquecidamente felizes.
A mesa cambaleante de caruncho
transfigura-se alegremente em pó.
Há muito que não soa a campainha
da vida lá fora.
Só o lírio mais branco
era ainda flor.

Pergunto-me em que ponto exacto
a realidade se faz
inesperadamente
interior da pele.

 

Al alcance de la mano
(collage poético)

El corazón de la madre ilumina
el territorio de la mano.
Con impulsos rápidos
sube el dedo más largo
para agarrar al pájaro salvaje.
El dedo que indica el silencio
está coronado de estrellas.
Por la ladera derecha
se desliza el pez rojo
hasta el valle profundo donde se esconde
lo que no vemos.
Me nombro lejos de la mano
y luego regreso al pulgar
para acurrucarme.
Hay algo sagrado en los dedos cuando por ellos
se deslizan las palabras: mano, hoja, forma
y siempre mano.

 

Ao alcance da mão
(collage poético)

O coração da mãe ilumina
o territorio da mão.
Com pulsações rápidas
escala o dedo maior
para agarrar o pássaro selvagem.
O dedo que indica o silêncio
está coroado de estrelas.
Pela encosta direita
deliza o peixe vermelho
até ao vale profundo onde se esconde
o que não vemos.
Nomeio-me longe da mão
e logo regresso ao polegar
para me aconchegar.
Há algo de sagrado nos dedos quando por eles
escorrem as palavras: mão, folha, forma
e sempre mão.

 

Piel viajera

a Pedro

El mundo en la niña de tus ojos.
Un avión te cruza la mirada y aterriza
en mis sábanas.
Velas izadas nos llevan a la fuente
donde danzan peces de piedra.
Improvisas ideas brillantes.
Los recojo en una pulsera balanceándome sobre los canales.

En el puente murmuras gestos
que me vas dejando en los labios:
agua de las ostras que te ofrece el mar en la brasserie.
Por los surcos de la piel subimos al cráter
resbalando en la lava del corazón.
Arden las noches en torno a los tobillos.

Metes los pies en la arena y juntos
cavamos el olvido.
La gruta helada abriga forasteros.
Somos el otro mirando el sol
que nace en el dulce que se derrite en tu boca.
La suerte desafiándote
en el espejo que compraste en el mercadillo.

Así voy matando los días
con flechas que lanzo al tiempo.

Sentada en la memoria, todo esto.

 

Pele viajante

ao Pedro

O mundo na menina dos teus olhos.
Um avião atravessa-te o olhar e aterra
nos meus lençóis.
Velas içadas levam-nos à fonte
onde dançam peixes de pedra.
Improvisas ideias brilhantes.
Recolho-os numa pulseira a balouçar sobre os canais.

Na ponte murmuras gestos
que me vais deixando nos lábios:
água das ostras a oferecer-te o mar na brasserie.
Pelos sulcos da pele ascendemos à cratera

escorregando na lava do coração.
Ardem as noites em redor dos tornozelos.

Enfias os pés na areia e juntos
escavamos o esquecimento.
A gruta gelada abriga forasteiros.
Somos o outro a olhar o sol
que nasce no bolo a derreter-te a boca.
A sorte escancarada
no espelho que me compraste na feira.

Assim vou matando os dias
com flechas que arremesso ao tempo.

Sentada no memória, tudo isto.


Manuela Sola Castro / Chaves, Portugal, 1955. Como poeta, ha publicado la plaquette Intervención quirúrgica (2006) y tiene un libro inédito de próxima aparición, Lugar de passagem. Fue miembro de la organización de los “Encontros de Talábriga” (festival internacional de poesía) que, dirigidos por los poetas Rosa Alice Branco y Egito Gonçalves, se celebraron en Aveiro (Portugal) durante cinco años del cambio de siglo. Con un grupo de poetas españoles fundó la revista digital conVersos, que va a cumplir en 2020 diez años y treinta números.


Miguel Casado / Valladolid, España, 1954. Es poeta, crítico, ensayista y traductor, autor de más de una veintena de títulos de ensayo y de poesía. Mereció el Premio Hiperión de Poesía, en 1987, por su libro Inventario, y fue finalista del Premio de la Crítica de Castilla y León en 2016 por El sentimiento de la vista. Ha traducido a autores como Paul Verlaine, Francis Ponge, Arthur Rimbaud y Bernard Nöel, entre otros. Su libro de ensayos más reciente es La ciudad de los nómadas (Dirección de Literatura, UNAM / DGP Secretaría de Cultura, 2018).