25 febrero, 2019

El estado de la poesía: fuerte y claro

de Dana Gioia | Ensayos, Traducciones

Traducción de Hernán Bravo Varela. Primera parte de dos.

La poesía estadounidense es pujante. La poesía estadounidense está en declive. El público para la poesía nunca ha sido tan numeroso. El público ha caído a niveles históricos. Los medios masivos ignoran la poesía. Los medios la han redescubierto. Nunca ha habido tantas oportunidades para los poetas. Los poetas estadounidenses tienen menos opciones año con año. La cultura académica se encuentra estancada y distante. Las tertulias literarias han sido destruidas por la gentrificación y el aumento de precios en bienes raíces. Han surgido nuevas tertulias en toda la nación. Cada una de estas declaraciones contradictorias es verdadera y todas ellas son falsas, dependiendo del punto de vista. El estado de la poesía estadounidense es una historia de dos ciudades.

Tomemos en cuenta el asunto del público para la poesía actual. En términos tradicionales, el público para la poesía ha disminuido significativamente en estos años. De acuerdo con la Encuesta sobre la participación pública en las artes, llevada a cabo masivamente cada cinco años por el Fondo Nacional de las Artes [NEA, por sus siglas originales], el número de lectores de poesía cayó de un 20% entre la población adulta de 1982 a tan solo 7% en 2012. El desplome de la poesía correspondió con un declive más pronunciado en todas las lecturas literarias y en todos los sectores de la población. La poesía parecía estar en una situación extrema.

Sin embargo, las tendencias de la cultura son rara vez lineales. Cuando las cosas cambian, a menudo lo hacen de dirección. Hubo una extraña estadística en los datos sobre poesía que arrojó el NEA en 2012, inconsistente con el resto de las mediciones. El grupo más joven de adultos (entre los 18 y los 24 años) leyó más poesía que cualquier otro segmento. El resultado era desconcertante porque, durante años, los jóvenes estadounidenses leían menos de todo que grupos de mayor edad. Luego de 30 años de un público lector en declive, la poesía, de pronto, crecía en popularidad. ¿Qué estaba pasando?

Era la historia de dos ciudades superpuestas: lo impreso versus lo escénico. La cultura es difícil de medir en tiempos de cambios sociales y tecnológicos. El estudio del NEA mide la lectura literaria convencional entre los adultos estadounidenses (libros impresos y digitales más la Internet escrita). No registra a nadie menor de 18 años. La encuesta tampoco incluye lecturas de poesía en voz alta, ya sean en vivo o a través de los medios, como parte de la “lectura literaria”. En cambio, un enorme cambio cultural ha ocurrido fuera del ámbito de dicha encuesta entre la juventud involucrada en presentaciones literarias y medios digitales. La tecnología le ha permitido a la poesía, la cual se había desarrollado en sociedades preliterarias como un arte oral, reconectar con los orígenes de su público. El papel, ahora, convive con otros medios igualmente poderosos para la poesía.

El medio principal por el que los poetas estadounidenses llegan a su público es a través de lecturas en vivo o transmitidas por radio, televisión e Internet. Nuevos foros como YouTube no han reemplazado al papel, sino que lo han ampliado. El interés y entusiasmo fomentados por la nueva cultura del público ha creado nuevos lectores de poesía impresa. Dicha tendencia transformó la cultura literaria, en especial para los escritores jóvenes o emergentes con poca experiencia en medios impresos tradicionales.

En una cultura donde publicaciones prestigiosas como The Yale Review o The Hopkins Review tienen una circulación menor a los mil ejemplares, un video casero de YouTube con 1,100 visitas hecho por un adolescente puede llegar a más “lectores”. Las presentaciones de poesía ya no están confinadas a pequeños eventos locales —unos pocos poetas que leen en un café semivacío—. Algunos videos de slam poetry han llegado al millón de visitas. Mientras tanto, en un contexto más académico, cuatro millones de adolescentes han participado en Poetry Out Loud [Poesía en voz alta], un concurso nacional de recitación poética para estudiantes de preparatoria. Muchos de ellos graban y publican sus participaciones. Como lo sugieren las nuevas estadísticas del NEA, nuevos y ubicuos medios audiovisuales han ayudado al incremento de lectores de poesía impresa. La “Instapoesía” [reproducida en la aplicación Instagram] alcanza a millones de lectores que jamás abrirían un número de la revista Poetry.1 Los dos libros de Rupi Kaur han vendido, cada uno, más de un millón de ejemplares.2 Con mejor poesía y mayores ventas, Theodor Geisel, alias Dr. Seuss, se ha impuesto con diversos títulos en la lista de los diez más vendidos en el rubro “Ficción”.3

El spoken word y la poesía performática no reemplazan la obra escrita. Las nuevas formas existen como abordajes alternativos al mismo arte, uno enfocado a la página y otros a la escena. Sin embargo, tan distintas formas se influencian mutuamente. Resulta imposible leer la nueva poesía literaria sin advertir qué tan importante se ha vuelto el sonido.

Los poetas jóvenes han crecido escuchando el ritmo, la rima y el juego de palabras del hip-hop. Leen sus poemas en voz alta para un público en vivo. También han conocido el poder que tiene la autopresentación de la poesía oral  (un intérprete que le habla directamente a un público). No debería sorprendernos la influencia de las nuevas formas de la poesía oral. El lenguaje hablado revitaliza constantemente la palabra escrita. ¿Por qué, si no, renunciaría Dante al prestigio del latín por el italiano vulgar? ¿O por qué Langston Hughes emplearía los sonidos del habla de Harlem y del blues cantado?

Si alguien duda de la presencia de la poesía en los nuevos medios, debería prender la televisión. En años recientes, la poesía se ha vuelto un código para lo sofisticado. A veces se citan poemas enteros. Con mayor frecuencia se citan versos en momentos críticos de la trama, con crédito o sin él. De cuando en cuando, un poema aparece a lo largo de una serie como señal temática. Breaking Bad usó “Cuando escuché al astrónomo erudito” [“When I Heard the Learn’d Astronomer”], de Walt Whitman. The Mentalist hizo lo suyo con “El tigre” [“The Tyger”], de William Blake. Ahora la poesía se utiliza incluso en comerciales. Volvo adaptó la “Canción del camino abierto” [“Song of the Open Road”], de Whitman. El iPad de Apple mostró a Robin Williams canturreando “¡Oh mi yo! ¡Oh vida!” del mismo autor.

Uno esperaría que los versos aparecieran en éxitos discretos como The Crown, Endeavour, Downtown Abbey y Victoria. Pero hoy la poesía se abre paso en programas adolescentes como The Magicians, Supernatural, Legion, Fringe, Being Human, Penny Dreadful, Mr. Robot, Scream y Los Simpson. A menudo se citan poemas en programas populares como Bones, Elementary, Forever, Revenge, Longmire, House of Cards, Castle, Mad Men, Parks and Recreation y 30 Rock. Pasa muy seguido que los espectadores de Netflix ya no se sorprenden cuando oyen al alguacil Longmire leer a John Donne en su oficina de Wyoming, o corregir la escansión de los ripios de un asesino.

Ahora, los poetas aparecen con regularidad como personajes del cine y la televisión. Dicha tendencia va más allá de una película biográfica sobre Emily Dickinson, Sylvia Plath, Elizabeth Bishop, Pablo Neruda o William Shakespeare. En Altered Carbon, serie de ciencia ficción de Netflix, un replicante de Edgar Allan Poe es compinche del héroe. En Los Tudor, Sir Thomas Wyatt y Earl de Surrey desempeñan papeles protagónicos.4 Shakespeare sale por doquier, especialmente en su propia y vistosa serie Will, donde no solo Christopher Marlowe y Robert Southwell, sino el oscuro Robert Greene, juegan papeles significativos.5

Hay muchos factores detrás de esta moda, pero al menos dos cosas parecen obvias. La primera, que la comunidad cinematográfica juzga potente a la poesía en términos creativos —como referencia cultural, signo de sofisticación o prueba de seriedad artística—. La segunda, que el público de los medios de comunicación escucha, cada tanto, fragmentos de poesía, aun si los recuerda o no. Si el lugar de la poesía en la cultura estadounidense es paradójico en esencia, debemos disfrutar la ironía de que su rápida eclosión como elemento en guiones televisivos ocurriera mientras los medios impresos podaban las reseñas de poesía, y el sistema educativo reducía el lugar de la poesía en su plan utilitario de estudios de lengua y literatura. Mientras la cultura de élite emplea la poesía cada vez menos, ésta ha sido adoptada por la cultura popular.

En la actualidad, la poesía estadounidense está llena de tales tendencias contradictorias. Motivo por el cual los artículos que anuncian la muerte de la poesía tienen razón y, al mismo tiempo, se equivocan. Los hechos funestos que informan pueden parecer apocalípticos, pero lo que miden no es lo que está ocurriendo. A menudo los comentaristas se pierden de algo grande que pasa al lado. Nadie en los departamentos de lengua y literatura inglesas de las universidades de la Ivy League podía haber predicho la moda actual de la poesía adolescente y las novelas pop en verso, así como nadie pudo predecir la creación de la poesía hip-hop o la renovación del metro y de la rima hace cuarenta años. Las modas no tuvieron su origen en el departamento de inglés. ¿Cómo pudo Kool Herc6 cambiar el mundo de la poesía sin una maestría en Bellas Artes?

* Publicado originalmente en The Los Angeles Review of Books, el 30 de agosto de 2018, como parte, a su vez, de la introducción a The Best American Poetry 2018, volumen editado por la editorial Scribner en septiembre de ese año. La traducción y reproducción de este texto han sido autorizadas por el autor.


1 Editada mensualmente en la ciudad de Chicago desde 1912, Poetry se ha convertido en la publicación más prestigiosa para los lectores anglosajones del género. Hoy día, la Poetry Foundation [Fundación para la Poesía] sigue imprimiéndola con un tiraje de 30,000 ejemplares. Sus contenidos pueden consultarse en https://www.poetryfoundation.org/poetrymagazine. [Esta y todas las notas son del traductor.]
2 De origen hindú, la poeta canadiense Rupi Kaur (1992) vendió 2.5 millones de ejemplares de su primer poemario: Milk and Honey [Leche y miel], y con él ocupó la lista de los libros mejor vendidos del periódico New York Times durante 77 semanas.
3 Theodor Seuss Geisel (1904-1991), alias Dr. Seuss, escribió más de 60 libros para niños, entre los que destaca ¡Cómo el Grinch robó la Navidad! (1957), cuyo personaje central fue inmortalizado en caricaturas y películas.
4 Thomas Wyatt (1503-1542) fue el introductor de ciertas formas italianizantes del Renacimiento (como el soneto) a la poesía isabelina. Henry Howard, mejor conocido como Earl de Surrey (1516/1517-1547) es uno de los fundadores de la poesía renacentista en lengua inglesa.
5 Christopher Marlowe (1564-1593) fue un destacado dramaturgo, poeta y traductor del periodo isabelino; suele considerársele el máximo precursor de Shakespeare. San Roberto Southwell (1561-1595) fue un poeta y mártir jesuita, ejecutado por llevar a cabo labores de misionero ante la prohibición de la corona anglicana. Robert Greene (1558-1592) fue un dramaturgo, ensayista y poeta inglés, conocido en su época por los inflamados panfletos que escribió, por ejemplo, contra Shakespeare.
6 Nacido en Kingston, Jamaica, en 1955, el músico y productor estadounidense Clive Campbell, alias Kool Herc, es conocido como el «El padre del hip-hop». Desde 1973, durante las famosas fiestas que animaba en el barrio neoyorquino del Bronx, comenzó a incorporar el «break» [literalmente, la «pausa» o el «descanso»] en las pistas de música soul. Es decir, extendía a discreción la base percutiva de las canciones en momentos donde no había letra, lo cual generaba la repetición de un mismo loop (sample o bucle). Sin ello no podría entenderse el hip-hop.


Dana Gioia / Los Ángeles, Estados Unidos, 1950. Poeta y ensayista. Es autor de cinco libro de poemas, incluidos Interrogations at Noon [Interrogaciones al mediodía, 2001], con el que obtuvo el prestigioso American Book Award [Premio al Mejor Libro Estadounidense], y 99 Poems: New & Selected [99 poemas nuevos y escogidos]. De entre sus cuatro volúmenes ensayísticos destaca ¿Can Poetry Matter? [¿Importa la poesía?, 2002], que propició un debate internacional sobre el papel de la poesía en la sociedad contemporánea. Presidente del Fondo Nacional de las Artes [NEA] de su país entre 2003 y 2009, Gioia es el actual Poeta Laureado del Estado de California. La editorial mexicana El Tucán de Virginia editó en 2010 —con traducciones de José Emilio Pacheco y Elsa Cross, entre otros— una antología poética de Gioia: La escala ardiente / The Burning Ladder.


Hernán Bravo Varela Ciudad de México, 1979. Es autor de cinco libros de poemas y dos de ensayo literario. Ha publicado, en versión suya al español, diversas obras de Emily Dickinson, Gerard Manley Hopkins, T.S. Eliot y Seamus Heaney, entre otros autores. Actualmente es miembro del Sistema Nacional de Creadores de Arte y editor del Periódico de Poesía de la UNAM.