1 abril, 2019

El águila que desaparece

de H. A. Murena | Rescates

Selección de poemas y presentación a cargo de María Negroni.

 

Lamento de la alegría

Sin sombra
debería
marchar
como la rosa
que vuela

¡Querida
osadía
nula
de ser!

 

Flor de todos

Desde el olor
del café
del tabaco
ardiente
aunque en los pulmones
suave.

Una playa
mediodía
los llamados
de las gaviotas
recordé
la infinita
flor de nadie
hacia mí
en su lejanía.
Entonces lloré.

¡Ahora es ya!
¡Ahora es ya!
decía mi corazón.

Y me sentí dichoso.

 

El hada

Al
hada
no
se la llama
el hada
acude
cuando
quiere.

Uno
se arrodilla
rompe
la impalpable
jaula
que lo rodea
si ella
lo mira
canta.

Sólo
atento
no hay
que estar
preparado.

 

Pupila del tiempo

Una manzana
no es
redonda
una manzana
no es
perfecta
susurros
de polvo
arco iris
agua
una manzana
es
una manzana.

¡Corazón
durante años
abandonado
retornando
por pupilas
que el tiempo
abrió!

 

Signo del torrente

Cuando
la esperanza
se vuelva
tu única idea.

Cuando oigas
próxima
íntima
la respiración
del lejano.

Cuando
te deslumbre
el pájaro
que vuela solo
alto
y pico fino.

El torrente
que oculta
la montaña
en verdad
mostrándola
está.

 

Cómo, dónde

Se miran
se huelen
las flores
para recordar
la flor.

La flor.

La flor
del espíritu
que crece
pero
¿quién sabe
cómo
dónde?

 

Paisaje detrás del paisaje

La bella
copa
hipnótica.

Déjala caer
serenamente
rómpela
contra
el suelo.

Soplo
del
gran misterio
llenará
entonces
tus ojos.

 

Sólo una vez

Luchando
contra
el relámpago
contra
el abismo.

Alimentado
por el vuelo
de una golondrina
que se marcha
en una puesta
de sol.

Celeste avidez
del tubérculo
que penetra
en la tierra
hacia
la nada.

 

Azares nocturnos

¿Qué sería
la circunferencia
sin centro?

En este cuarto
lunar
acaso
hable
a solas.
Pero
no hablo
a solas.

La palabra
única
realidad
que poseo
y la realidad
real
arroyo púrpura
que corre
bajo
la palabra.

 

Luz refractada en el agua

Iguales
el ave
que regresa
al nido
en el crepúsculo
vespertino
y
el ave
que en el crepúsculo
vespertino
levanta
vuelo
iguales.

La anémona
regia
sueño
soñando
por
un pétalo
de margarita.

Todo sueño
a
sí mismo
se sueña.

 

* Estos poemas pertenecen al libro El águila que desaparece (Editorial Alfa Argentina, 1975), dedicado a Sara Gallardo.


H. A. Murena / Buenos Aires, Argentina, 1923 – 1975. Ensayista, poeta y traductor. Entre sus obras cabe destacar libros como La fatalidad de los cuerpos (1955), Ensayos sobre subversión (1962), El nombre secreto (1969) y El águila que desaparece (1975). Fue el primer traductor al español de Walter Benjamin.