6 mayo, 2019

Diminutos cuerpos de esfinge

de Jan Wagner | Traducciones

Versiones del alemán de Víctor Herrera


versuch über mücken

als hätten sich alle buchstaben
auf einmal aus der zeitung gelöst
und stünden als schwarm in der luft;

stehen als schwarm in der luft,
bringen von all den schlechten nachrichten
keine, dürftige musen, dürre

pegasusse, summen sich selbst nur ins ohr;
geschaffen aus dem letzten faden
von rauch, wenn die kerze erlischt,

so leicht, daß sich kaum sagen läßt: sie sind,
erscheinen sie fast als schatten,
die man aus einer anderen welt

in die unsere wirft; sie tanzen,
dünner als mit bleistift gezeichnet
die glieder; winzige sphinxenleiber;

der stein von rosetta, ohne den stein.


ensayo sobre los mosquitos

como si todas las letras del periódico
se hubieran desprendido de golpe
y formaran un enjambre en el aire;

forman un enjambre en el aire,
sin traer una sola de las malas noticias,
musas menesterosas, raquíticos

pegasos, se zumban tan solo al oído a sí mismos;
creados a partir del último hilo
de humo al extinguirse la vela,

tan leves que apenas se puede decir: existen,
aparecen casi cual sombras
que alguien arrojara desde otro mundo

hacia el nuestro; bailan, con miembros
aún más finos que trazados a lápiz;
diminutos cuerpos de esfinge;

la piedra de rosetta sin la piedra.


versuch über seife

ein stück war immer in der nähe,
folgte seinen eigenen phasen,
wurde weniger wie fast alles,
stand dann wieder voll
und leuchtend weiß in seiner schale.

wog wie ein stein in der faust,
schäumte auf, wurde weicher:
man wusch sich von kain zu abel.

einmal vergessen, verwitterte sie
zum rissigen asteroidensplitter,
doch ruht jetzt feucht und glänzend
wie etwas, das vom grund des sees
heraufgetaucht wird, sekundenlang kostbar,

und alle sitzen wir am tisch:
mondloser abend, duftende hände.


ensayo sobre el jabón

siempre ha habido una pastilla a la mano,
siguiendo sus propias fases,
menguando, como casi todo,
luego resurgía, lleno otra vez
y blanco radiante en la jabonera.

pesaba en el puño como una piedra,
espumaba, se reblandecía:
uno lavaba el caín del abel.

si lo olvidábamos, se deshacía
en una lasca de asteroide cuarteada,
pero helo ahí, húmedo y refulgente
como un objeto extraído del fondo del mar,
primoroso durante algunos segundos,

estamos todos sentados a la mesa:
una noche sin luna, las manos fragantes.


hippocampus

was blieb, war nicht der halbe limoncello
von mond über neapel, nicht die suite,
mit blick auf den golf; was blieb, war das verschwimmen-
de licht, das gluckern hinter dicken gläsern
im meeresinstitut, die seepferdchen,

einander spiegelnd; die zwei seepferdchen,
jedes in seiner rüstung, beinahe gläsern,
die eher zu stehen schienen denn zu schwimmen,
als lauschten sie einander, oder einer suite
von Bach, wie f-löcher in einem cello.


hipocampo

lo que quedó no fue el medio limoncello
de la luna sobre nápoles, ni la suite con vistas al golfo,
lo que quedó fue la luz difuminándose,
el borboteo tras los gruesos cristales
de la facultad de ciencias marítimas, los caballitos de mar,

reflejándose uno al otro; los dos caballitos de mar
cada uno en su armadura, casi cristalinos,
más que nadar aparentaban estar quietos,
cual si se escucharan mutuamente, o a una suite
de bach, como las efes de un violonchelo.


hamburg – berlin

der zug hielt mitten auf der strecke. draußen hörte
man auf an der kurbel zu drehen: das land lag still
wie ein bild vorm dritten schlag des auktionators.

ein dorf mit dem rücken zum tag. in gruppen die bäume
mit dunklen kapuzen. rechteckige felder,
die karten eines riesigen solitairespiels.

in der ferne nahmen zwei windräder
eine probebohrung im himmel vor:
gott hielt den atem an.


hamburgo – berlín

el tren se detuvo en medio del trayecto. fuera
dejaron de girar la manivela: la campiña estaba quieta
como un cuadro ante el tercer golpe del subastador.

un pueblo de espaldas al día. los árboles en grupo
con capuchas oscuras. campos rectangulares,
las cartas de un enorme solitario.

a lo lejos dos turbinas eólicas realizaban
una perforación exploratoria en el cielo:
dios contuvo la respiración.


Jan Wagner / Hamburgo, Alemania, 1971. Poeta, traductor y ensayista. Es una de las voces más originales de la poesía alemana contemporánea. Ha sido reconocido con el Premio de la Feria de Leipzig 2015 y el Premio Büchner 2017. Vive en Berlín.


Víctor Herrera / Ciudad de México, 1953. Ha publicado los libros de ensayo La sombra en el espejo (Conaculta, 1997) y Cuartextos para cuerdos (BFE, 1997) y el volumen de relatos El teorema de Kathlein y otras inmoralidades (Conaculta, 2005). Ha traducido, entre otros, a Thomas Mann, Jürgen Habermas, Arthur Schnitzler y Günter Eich.