Ejercicio de rendirse

A menudo cuando debo disfrazar la verdad/
la saco de mis bolsillos y la aviento a la mesa/
en la que estamos comiendo./ /
Es la pieza de Lego o de madera/
con los orificios de triángulo, círculo, cuadrado./ /
Pero la he moldeado y decorado tanto/
que en ningún momento es digna de encajar/
en el juego de otro.

Leer más

Lo interminablemente heroico

Los dos poemas se titulan “La drogada familia” y “Las hermanas de Kafka”. Lo subterráneo aquí será, en el primero, la mirada sobre la experiencia y los grados de aproximación del yo; en el segundo, el tratamiento de un tema histórico, entretejido de lecturas, como es la atrocidad del holocausto en la figura de las hermanas de Kafka. En ambas caras del paño estará la muerte.

Leer más

Un rastro de alfileres rotos

Adorador de la imagen, artífice de los objetos, escucha:/
Construiste una casa cimentada en el miedo/
y el miedo la habitó porque venía contigo./
Quien come del pan de lo irremediable está predestinado/
a repetir su historia/
y el que pide lo imposible nada quiere recibir.

Leer más

El empleo del tiempo

Una mujer dice que escribe sobre flores/ que pinta flores/ es un tema recurrente en la poesía/ las flores/ pero yo soy una piedra/ alguien sobre mi espalda fundó una iglesia/ soy la piedra en el bolsillo/ que hundió al animal que incubaba Virginia Woolf/ el que siempre quiere escapar/ aun cuando no estén dadas/ las condiciones objetivas / para el espíritu.

Leer más

Como la tierra que labraste

Tienes la cara cansada,/
Como la tierra que labraste,/
Estás lleno de sabiduría,/
Tu piel arrugada de tantos problemas,/
Te conectas con tátà mbátsúun y bè’go,/
Lloras por los que se menos precian,/
Por pertenecer a tu cultura./
Temes perderte,/
Como los rayos del sol…

Leer más

Yo también estoy ahí desesperada

cuando veas que el vómito se desliza por el vagón
en la madrugada de comienzo de semana, siéntate enfrente
aprovecha que estás sola y, con ambas manos, toma tu parte
entonces bebe, que allí también tú eres mi hermana

Leer más

De cuando fuimos dinosaurios

Un níspero marchito/
de espinas puntiagudas y frutos muertos/
clavado a la mitad de mi dorso/
finge equilibrar las futilidades del mundo./
El músculo que erige la columna/
hace semanas dejó de sostenerme.

Leer más

Sin nostalgia del cielo

Ventanas al mundo exterior/
abiertas al sol como mis venas/
ojos gárgolas ciudadelas/
los remordimientos vienen a cebarse/
como vienen las moscas a las heridas del perro./
Pero ya no tengo huesos que darles./
Esta costilla fue una jaula,/
esta boca,/
fue un pensionado para señoritas.

Leer más

Máquinas del extrañamiento

Siempre hay algo más. Personajes esbozados en escenas incompletas, agentes de acciones crudas, a punto de, en el límite de, al filo. Ambigüedades, finalmente. Veintitrés poemas, si así los queremos llamar, que son a la vez puestas en escena. Veintitrés poemas donde, como afirma Hernán Bravo Varela en la contraportada, “el dolor nace de lo vivo y, al mismo tiempo, hace nacer lo vivo de sí”.

Leer más

Mi mano ha sido siempre esta coladera

Tuve suerte de nunca hablar con Ángel demasiado en serio. Lo conocí durante unos quince años y en todo ese tiempo, desde el primer saludo hasta el último acuerdo, todo era broma. Nunca hablamos de nada grave o formal, de nada abstracto o sagrado, que no fuera excusa o preámbulo para tomarnos el pelo. Además, nos parecíamos en algo: por fuera éramos callados, y por dentro, bastante idiotas.

Leer más