De cuerpos presentes

“Para sobrevivir no podemos quedarnos quietos o poner en duda la posibilidad de encontrarnos”, escribe Eva Castañeda (Ciudad de México, 1981) en su último libro, Decir otro lugar. Se trata de poemas estructurados a modo de fragmentos narrativos, construidos desde una imposibilidad inicial por decir con palabras eso que acontece en el cuerpo. La voz que enuncia pone en duda el yo como principio de identidad, se coloca en una herida que trasciende la voz individual para enunciar un yo colectivo, un cuerpo en desplazamiento constante hacia el otro, que se extiende, se ofrece al tacto y a la posibilidad del encuentro.

Leer más

El río que regresa

Como en la Venecia de Thomas Mann, en este Tigre la imaginación de un deseo posible se toca también con aguas oscurecidas de cadáveres. Sin embargo, los canales inmóviles de la ciudad italiana son la contracara del río que imagina Pulido, el cual funciona como un espacio que, al igual que la forma misma del cuaderno, es el hogar de las experiencias inacabadas, abiertas, en tránsito.

Leer más

Escribir nada más sobre insistencias

En el caso de nuestro autor, además, el gusto por la parsimonia y su noción de escritura como “secreta labor” llevan aparejados un tercer elemento: la escritura como rumia o digestión, como pensamiento dilatado en el tiempo y arraigado en la carne, en los ritmos del cuerpo y de la sangre.

Leer más

Viaje al centro de la conciencia submarina

En Piélago (Cuadrivio, 2020), el primer libro de la poeta yucateca Irma Torregrosa, ganador del XLII Premio Hispanoamericano de Poesía San Román, 2017, la autora departe radicalmente de este tratamiento, mostrando una exploración hondamente revisionista del signo del mar en la tradición literaria. Torregrosa efectúa una intervención crítica al espacio idealizado de las memorias de infancia, aportando una nota inquietante, en donde los motivos del ahogamiento y del abandono paterno son el contrapunto de las marinas y paisajes de las playas exaltadas en los poemas marinos del canon.

Leer más

Si digo yo quién habla

Porque si hay algo que caracteriza la lectura de esta obra es la sensación de estar percibiendo que, al otro lado de la —valga la referencia a Paul Celan— reja del lenguaje, un cuerpo nos hace señas desde su debilidad, su flaqueza, su finitud.

Leer más

Etnografía fóbica

El territorio en el texto poético de Yanko González no es necesariamente una zona geográficamente determinada, aunque pasa por ahí; es sobre todo la lengua que el sujeto construye desde la carnalidad del cuerpo como saberes obsesos de una intimidad-subjetividad que construyen la relación del sujeto con el mundo, relación mediatizada por la cita y el texto, y la historia personal cargada de biografemas.

Leer más

Una sencillez precaria y profética

La vida abierta de Valeria List —libro ganador del Premio de Poesía Joven de la UNAM en 2019—, es un repertorio poético que nos sitúa frente a diversas formas de entender la poesía, el conocimiento y el concepto de vida. El título es atinado, por hermoso y certero, porque alude a una forma de comprender y de mirar. La vida abierta,desplegada en sus diversos aconteceres, es un viaje. Y los viajes se encuentran repletos de experiencias, por eso no se trata de un libro uniforme con principio y fin; es un libro de saltos, de aproximaciones, de combinatorias sutiles y de exploraciones múltiples.

Leer más

Enterrar la memoria de los muertos no es posible

En el libro de Illanes, Diario de peste, hay dos detonaciones, “Diario de peste” y “Ciudad Lumpen”, donde la primera se contiene a sí misma, y contiene a la segunda, que a su vez reivindica a la anterior y la totalidad, si es eso posible.

Como lo cita Roger Santivañez, en su comienzo hay una declaración de principios: “Imágenes sudacas, fragantes,/ malolientes, a veces pavorosas”. Este eje se dispersa continuamente para reforzarse, en tanto se construye desde un exilio, en el que se navega cual un pez en el aire.

Leer más

La flor fecunda

Dicen las jacarandas es una obra breve y llena de vitalidad, como la temporada de sus árboles. Su autor es un ilusionista, presenta flores traducidas en poemas —traducidos en flores—, convertidas en una sensibilidad flamante que nos permite residir de un modo distinto entre lo conocido. Inaugura el libro la imagen de una jacaranda absoluta que se multiplica y hace crecer sus raíces a lo largo de todos los poemas.

Leer más

El cuarto del lenguaje

El lenguaje poético se vuelve un estado de conciencia que nos permite contactar mucho más profundamente con lo que sentimos y pensamos, y es una manera particular de concentrarnos en los hechos. Digo esto porque en la poesía de Coral Bracho hay un esfuerzo sostenido de afinar el instrumento del lenguaje para registrar con él minuciosamente realidades muy diversas que son de su interés. Y, en este sentido, haría también la analogía con la del instrumento musical, pues sé que la música y el conocimiento son motivos fundamentales en la vida y la obra de la autora.

Leer más