acostumbrado a interrogar el mundo
antes que a lamentarse de su suerte
Pierre comprende que el suyo es el ejemplo
para que los jóvenes tengan miedo
de reunirse de manifestarse  de protestar
y que acepten las órdenes de sus mayores
padres  maestros  policías  jueces  pero ese aleccionamiento no basta
y Pierre continúa protestando con rabia tuerta
doblemente visible
hasta que recibe una prohibición de manifestarse
bajo amenaza de ir a prisión  pero Pierre no podrá detenerse
vale más la cárcel que la ignorancia
viva la juventud que no acepta el desconocimiento…
Mucho más alta que tú no lo fui por tanto tiempo.
Sé bien que tu propia médula también te la trenzaste
con cadenas de ADN, líneas de horizontes
y de tus cuerdas vocales el pentagrama revuelto.

Todo lo que buscábamos era la maleza del camino,
la misma sabiduría que guarda la piel del hipopótamo:
de vez en cuando hay que enfangarse para poderse refrescar.

El templo de la independencia se parece a un zigurat;
en su cima hay esquinas de sobra
para reunirnos los cuatro.
Corre aún un torrente genuino a pesar de los anticuerpos.
Ningún guijarro
donde la ausencia grabara su nombre
rueda hacia la orilla
donde el sueño suyo
se ha sumado a la parvada mortuoria
que fuera su amable séquito.
Palomas o buitres, ruiseñores o cuervos,
juntos cacarean un idioma
desconocido de nosotros,
un esperanto
que sólo aprenden los muertos.