Ya solo me recorre el escalofío de la anestesia al final de la columna / la silueta de la sonda y el catéter / el moretón negro del talón derecho porque la pierna tardó en despertar / la sonrisa improvisada de mi vientre zurcido / y ese miedo tremebundo a la muerte que viene con la vida / a la locura que conlleva la alegría de multiplicarse / en otros que jamás serán como yo…

Para los solitarios, siempre será mejor caminar a solas porque le experiencia se profundiza; la atención no se divide en una plática que exija concentrarse en ella. El eco de la caminata resuena hondo en quien la practica. Otras son las caminatas en compañía que también pueden resultar deliciosas si el interlocutor es la persona indicada. 

Prefiero el azul que el rojo. Me gusta su descanso, su pausa fría. En la sala de operaciones se utiliza el azul para contrastar y que el cirujano no se distraiga del rojo que más importa: el de las vísceras. Los uniformes quirúrgicos, los cubrebocas y las sábanas buscan darle su lugar al rojo. Para no apartar la mirada ante el cuerpo herido. Para no perder los matices de la carne.

El poeta se da a la tarea de restituirle a las cosas el orden perdido. Ve en el caos un principio ordenador. Religa lo que en apariencia pertenece a naturalezas distintas.

—Eduardo Vázquez

El poeta se da a la tarea de restituirle a las cosas el orden perdido. Ve en el caos un principio ordenador. Religa lo que en apariencia pertenece a naturalezas distintas.

—Eduardo Vázquez