Traducción de Pablo Ingberg y Carolina Isla
Claudia Hernández de Valle-Arizpe | Ensayo

¿Hay sinónimos para la rabia? El diccionario enlista enojo, furor, furia, cólera, ira. Revisémoslas, veamos sus matices. Escribí antes que se puede distinguir entre enojo y rabia. Si la rabia fuera roja, quizá el enojo sería color vino. En cuanto al furor, es un arrebato, un ardor, pero no es rabia. Furia, cólera e ira están más cerca, pero no sé si son idénticos un irascible y un rabioso, o alguien de temperamento colérico y un rabioso. La ira y la furia pueden cegar, sin duda, como ciega la rabia.

Menchu Gutiérrez | Inéditos

Este simulacro de muerte me ha hecho pensar en las personas que miran desde el pie de la colina en dirección a esta casa, pidiendo información a las ventanas cerradas cuyos cristales deben de reflejar sobre todo el follaje de los árboles. Hasta tal punto me voy mimetizando con ella que podrían pensar que está vacía. Pero la concha es siempre insuficiente, y, por poco que presten atención, verán señales inequívocas, esos pequeños movimientos que delatan mi presencia, aunque intente silenciarlos, corriendo las cortinas durante la noche, o abriendo las ventanas del norte invisible de la casa.

Traducción de Daniel Saldaña París

Mamá y la niña salen al jardín. / Las ondas sonoras son una valla / lasciva tras las orejas, tiran del pelo / apenas, como una liga en una apretada / cola de caballo, hacia la domesticidad / donde ocurre el dominio. Mamá dice: / la vamos a pasar increíble, / y la niña ve palacios cristalinos, / cuentos de hadas glaciales que se sobreponen al jardín. / Este espacio, que es el jardín, / alterna entre un frente y un atrás…

Manuel de J. Jiménez | Ensayo

El tiempo, como elemento dentro del poema, es importante para entender la secuencia de estrofas e incluso de versos. También se puede decir que la idea de tiempo es un tema recurrente en la poesía occidental. La vigencia del tópico tempus fugit, pese a su origen virgiliano y su amplio cultivo en la poesía de los Siglos de Oro, sigue estando presente, con ciertas actualizaciones contextuales, en la cabeza de los poetas contemporáneos. El poeta reflexiona en torno al paso del tiempo, la fugacidad de la vida y el cambio de época y de siglos. Sobre esto último, la poesía mexicana ofreció importantes ejemplos en el siglo XX. José Emilio Pacheco mantuvo, en muchos de sus poemas, un tono nostálgico y añorante de las ciudades que han desaparecido en la actual Ciudad de México. El desenlace secular fue uno de sus grandes temas.

Fátima Vélez Giraldo | Inédito

y cae el peso del llanto de lxs niñxs / a kilómetros niñxs abriéndose la mandíbula / son veinticuatro puntos alarido de niñxs / bajo filos de mesas entre madres sacándose / la teta mientras la fila mientras la espera / larga larga con que se quiere a la hija / agudeza de los sonidos como si en la esquina / serrucharan un árbol de mil años / el estado post lobotómico / / dar con eso que quedó sano / unos pulmones creando ampliando / internando el lado izquierdo / poner la mente en piloto automático / tiene su alto alcance adelgaza la piel / redondea los ojos aunque la hija / asustada de la cara de su mamá / después de un largo trance es de lo que salimos / con brusquedad la hija el alarido / saca a la madre de la posesión / la lleva al llanto miel ocho flores / macondo caracolí matarratón / explosiones de grisá ahumada / cataplasma cuidado ayúdame / la pareja-madre-hija-madre-hermanas / ante el borde de la explosión…

Emmanuel Vizcaya | Visual

El poema, así como el lenguaje, es un organismo vivo que cumple varias funciones, sobre todo sensitivas y expresivas, de transmisión oral y visual. Como organismo pluricelular, es propenso a la transformación y a las mutaciones por agentes externos. El poema es generador de contagio. Si un virus unicelular del lenguaje entra en él, penetra su código y buscará replicarse. Una vez adentro, lo habita. El virus abarca y transgrede espacios para subsistir. Aquí, las primeras 19 líneas de Muerte sin Fin de José Gorostiza son sometidas a inoculación. Los síntomas van de leves a graves y se manifiestan en: transgresión de células adjetivales, articulares y sustantivadas, deformación de la estructura versal, alteración de la sintaxis, multiplicación de los niveles interpretativos, pigmentación rojiza e hinchazón generalizada.

Los poetas han guardado un misterioso silencio acerca del queso

—G. K. Chesterton