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No. 72 / Septiembre 2014 |
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Por Pedro Serrano
¿En dónde acaba una traducción y en qué lugar comienza un original? ¿A qué tradición poética pertenece un poema? Hay poemas cuya presencia es más asidua y más recurrente en traducción que en su lengua original y que es en ésta, no en aquella, donde se vuelven icónicos. No estoy seguro de que “Thirteen Ways of Looking at a Blackbird” sea el poema de Wallace Stevens más importante en inglés; en cambio, no me cabe la menor duda de que “Trece maneras de mirar a un mirlo” es el poema suyo que más influencia tiene en español. Presentamos ahora dos caminos distintos que parten de ese poema y llegan a costas distintas. “La tarde con Stevens” de Sergio Gaspar y “Trece maneras de mirar un mirlo a un poeta voyeur” de Washington Benavides, más que contestar estas preguntas, abren una serie de interrogantes que vale la pena recorrer. ¿Qué está contenido en un poema? ¿Qué se le añade, a qué recurre o qué incita? Son muestra, además, de que la literatura viene de la literatura, de que todo original es una traducción y de que una traducción es un nuevo original. Veámoslos cercanos como traducciones, y veamos hacia dónde se mueven, desde su originalidad. |
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Sergio Gaspar Un día con Stevens La tarde con Stevens I En todo el bosque, II Varias mentes poseo, III El hombre tomó la mano del niño. IV Un hombre y su deseo V Resulta difícil optar VI Nada cubría el parabrisas VII Hombres de Checa y de Orea, VIII Conozco mis pensamientos de luz IX Cuando el niño cesó de mover sus labios, X Mirando esta hierba XI El coche cruzaba XII El bosque vuela. XIII Nevó toda la noche. La noche con Stevens El único secreto que posee este hombre es llenar el vacío –no me refiero a falta ni estoy hablando ahora, aunque también podría, porque él viene de un coito sin orgasmo, una ausencia de este hombre es de cristal y su forma de vaso, movimiento de manos y de mente y de ramas |
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Washington Benavides Trece maneras de mirar Homenaje a Wallace Stevens y al 1 Entre las cinacinas (yo picoteaba un fruto 2 Sentí el clic 3 Mi plumaje sombrío 4 Casi al filo de la noche 5 De pronto un remolino 6 Cante casi en lo oscuro. 7 El voyeur quiso armar Se llenó de estrellas 9 El primer rayo del día 10 Desperté en la sombra (Igual que la mariposa-colibrí para escaparle a sus depredadores) 11 De pronto se recuperó. 12 Después del picabuey 13 Desde el sombra de toro |
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Julio del 2014
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