María Guillermina Watkins
(Neuquén capital; reside en La Plata, 1985)
Del otro lado
Del otro lado del río
está aquella que pude haber sido
de este lado
la que soy
que desea sacarse de ella misma
como una piedra en el zapato
como la misma piedra
Tiempo 1
Ella se levanta del ocaso
Con la normalidad del tiempo
Y se vuelve a acostar
Parece que desea
La eternidad
Tiempo 3
Desde los escotes de la muerte
Se observan caminando
Uno a uno
Los pequeños ojos ensangrentados
Tomándose de la mano
Se zambullen en la vida
Y en el juego del destino
Antojo y desantojo
De otra mirada
Lulú
Lulúces
Pasos cortos
Piernas largas
Ahí andan
Corriendo escalones
Trepando paredes
Y son fugaces
Como el invierno
¿Dónde están lulúces?
Lulú
¿Vendrás a visitarme?
Caminan con fragilidad
No quieren quebrarse
Se esconden, a veces
Desaparecen
Pero siempre vuelven
Para que las pegue
Con ese liquidito mágico
Vereda musical
Las palabras se me escapan
Corren y juegan
Como les enseñé
Ahora caminan delante mío
No me dejan alcanzarlas
Debo gritarles – pienso
Quiero que vuelvan a mí
En forma de gotas
De lluvia transparente
Que me sirvan de ocaso
En la mirada necia
Que suenen y hagan ruido
Que me toquen la puerta
Sean mis alas
Para hundirme en cielos más celestes
Que escriban las paredes
De este gran teatro
Que se mojen, acaben, revienten
Y que hablen por mí.