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Alba-vigía
Melisa Nungaray
1
El canto
canta en mí,
donde palpitan
los sentidos
de Nadie.
2
Mis pasos
le dan sombra
al obstáculo
de la muerte.
3
No soy
lo que digo
en la lámpara
del vértigo
que lame
mi ceguedad
humana.
4
Ausencia:
donde el alba-vigía escucha
las cenizas de mi cuerpo.
5
El cielo se cierra,
el fin de la Tierra se presiente.
Finalmente el paraíso se desplaza.
6
Yo soy el cielo,
el paraíso del verdadero ojo
donde vuelan los sentidos
de la imaginación oculta.
7
El necio es provocado
por la locura
mientras la muerte
trabaja en los sabios de Dios.
8
Prosigo en el cielo
del infinito
del desigual
que acepta la agonía
del vigía.
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